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Leseprobe

La Guerra de Yugurta

La historiografía en la Antigüedad es un género literario en prosa cuyo objetivo no es otro que narrar los acontecimientos más importantes de un determinado pueblo. Los romanos comenzaron pronto a escribir los hechos más destacables de su pasado, hazañas político-militares y celebraciones religiosas fundamentalmente. Entre estos documentos encontramos listas de magistrados por años, anales pontificales y actas senatoriales, que sirven de germen para la historiografía posterior pero que aún no son obras literarias. La verdadera literatura historiográfica surge en Roma a partir de finales del siglo III a.C. unida a dos factores fundamentales: una fuerte influencia cultural griega que, paradójicamente, convive con un profundo espíritu nacionalista. Los romanos cultos de esta época, educados según modelos griegos, se muestran orgullosos de su pasado y quieren dejar constancia escrita del mismo pero no encuentran en la prosa y en el léxico latinos instrumentos adecuados. Al mismo tiempo, acostumbran a leer historia en griego y es en esta lengua en la que comienzan a escribir la historia de Roma. Las razones son diplomáticas y propagandísticas. Roma empieza a destacar como potencia tras las Guerras Púnicas en un mundo fuertemente helenizado. También escriben para sus conciudadanos romanos. Sus fuentes son los restos arqueológicos, la tradición y los documentos mencionados anteriormente.

La historiografía latina es un género literario, quizá el más importante escrito en prosa durante la época arcaica. Al igual que los griegos estructuran su material artísticamente dando más importancia, en ocasiones, al modo de decir las cosas que a los hechos. A estos primitivos historiadores se les denomina analistas porque exponían los hechos agrupándolos por años al modo de los anales pontificales. Comienzan su relato con la fundación de Roma y extienden la narración hasta su propia época. Entre los primeros analistas destacan Fabio Píctor y Cincio Alimento.

Una figura fundamental de la época arcaica es Marco Porcio Catón, prototipo de romano auténtico, militar, político y literato. Son varias sus aportaciones al género historiográfico. En primer lugar, fue el primero en usar la lengua latina para escribir sus Orígenes. En segundo lugar, hasta el momento, la historia de Roma era la de los grandes generales y la de las grandes familias. Catón hace al pueblo romano protagonista de su historia. Por último, con él, la historia romana deja de centrarse en la ciudad de Roma para convertirse en la historia de Italia entera.

Los analistas que le siguieron escribieron ya en latín. Entre ellos destacan: Casio Hémina, Calpurnio Pisón, Claudio Cuadrigario, Valerio Antiate, Celio Antípatro, precursor de Salustio en el uso de la monografía, y Cornelio Sisena, a partir del cual comienzan a designarse las obras del género con el nombre de “historia”.

Durante la época final de la República destacan tres cultivadores de la historiografía: Gayo Julio César, Cornelio Nepote y Gayo Salustio Crispo.

César protagonizó grandes acontecimientos políticos y militares pero, además, fue un gran escritor. Escribió dos obras, De bello Gallico y De bello Civili. Se trata de dos Commentarii que, de forma directa y clara exponen acontecimientos de la historia romana vividos por el propio autor pero narrados en tercera persona. Son un instrumento más de su política. Con ellos trató de justificar y dar su versión personal de las luchas que protagonizó. Por lo demás, ambos gozan de gran valor artístico.

Cornelio Nepote también cultivó la biografía pero su obra histórica De viris illustribus es muy diferente de la de César. En primer lugar, porque trata de ser ejemplar, aleccionar moralmente a sus lectores, para lo cual narra la vida de grandes personajes griegos y romanos contraponiéndolos. Los agrupa según sean reyes, generales, políticos, poetas oradores, etc. En segundo lugar, es un escritor mediocre. Muchos personajes están desdibujados y su estilo resulta bastante pobre.

Salustio es ya un historiador en sentido pleno. En un principio se dedicó a la política. Estuvo vinculado al bando de César, el partido popular, y opuesto a Cicerón. Intervino en la guerra civil y en el gobierno de la provincia de África. Tras el asesinato de César se retiró de la vida pública y se dedicó a escribir historia durante los últimos diez años de su vida. Escribió básicamente sobre las intrigas y rivalidades políticas de la época en las que, por cierto, él misto también se vio envuelto. Las monografías la Conjuración de Catilina y la Guerra de Yugurta se centran en el tema de la corrupción en Roma. Además de ellas, escribió Historias que nos ha llegado fragmentariamente.

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Details

Seiten
6
Jahr
2010
ISBN (eBook)
9783656293729
Dateigröße
418 KB
Sprache
Spanisch
Katalognummer
v199771
Note
8
Schlagworte
guerra yugurta

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Titel: La Guerra de Yugurta