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El instinto como fuerza motriz. La producción artística como necesidad biológica

Trieb als Antrieb. Die künstlerische Produktion als biologische Notwendigkeit

Doktorarbeit / Dissertation 2013 457 Seiten

Germanistik - Sonstiges

Leseprobe

Índice

1. Introducción

2. Fundamentación teórica y expectativas variables
2.1. Nacidos para decidir
2.1.1. Affekt, Impuls, Fantasie, Handlung
2.1.2. Extended‒Mind‒erweiterter Geist
2.2. Reflexión sobre las bases de la Teoría de la Evolución
2.3. Etología y Kulturgenen
2.4. El Instinto. Orígenes del comportamiento estético y su motivación

3. Antropología literaria
3.1. Sobre la concepción del término “subconsciente”. El entorno, reflexión
sobre la motivación del comportamiento estético
3.2. La teoría de lo estético y sus implicaciones instintivo-biológicas
3.2.1. El filósofo, la historia natural y los dictados
del Trieb. Differencia - Interesse o la conquista
del arte, la literatura y las ciencias
3.2.2. Literatura y ciencia, el intercambio de las otras
formas de expresión de la naturaleza
3.3. El acto creativo estético como resultado biológico de procesos de
re-acción del subconsciente
3.4. Análisis etológico-literario a la luz de la psicología evolutiva
¿Antagonismo naturaleza y cultura?
3.4.1. De la Mängel-These a la realidad
3.4.2. El espíritu del mal o el instinto

4. Sobre la necesidad de ciertos conocimientos psicofisiológicos
en el análisis estético
4.1. La creatividad. Consecuencias de las propuestas postfreudianas
del siglo XX en la interpretación de la causalidad del arte
4.2. La fantasía del lobo

5. Identificación y exploración de los síntomas psíquicos de lo biológico
en el arte.
5.1. La multifuncionalidad instintiva en la creatividad
5.2. Las cualidades fálicas del proyecto artístico
5.3. Los últimos años del siglo XX. La “Homöostase” de Kreitler y el

receptor

6. El papel de una cultura evolutiva
6.1. Teoría del Instinto
6.2. El instinto sexual Romance instinct y su rol en la creación literaria
6.3. Limerenz. El amor, una disposición universal biológica

7. Textos para un espejo biológico-literario
7.1. Las trampas socioculturales: Die Unwahrheit, la mentira uno de los
mayores patógenos
7.1.1. Arthur Schnitzler y los críticos de las formas
de vida feudal. Las actitudes anti y pro-ciencia
7.1.2. Sobre la conjunción de instinto, ética y estética en Arthur
Schnitzler
7.1.2.1. Los nuevos dispositivos políticos del biopoder
7.1.2.2. De las Spiegelneuronen a Der Grüne KaKadu
7.2. La literatura como medio transcendente del Conocimiento
en la investigación biológica del arte. Los fenómenos cruzados
7.2.1. Percepción sinestética en el arte
7.2.2. Alraune, sinestética y fenómenos cruzados
7.2.3. Lo sinestésico. Entre rebelión y espejo literario-social
7.3. El investigador del alma en la literatura de Schnitzler
7.3.1. Instinto y topos poetológico del dualismo humano

8. El factor olvidado en la teoría de la evolución
8.1. El arte y la creatividad
8.2. La creación secundaria de un heterocosmos

9. Conclusiones

Glosario

Bibliografía

Thesis Summary

Introducción.

Grau, theurer Freund, ist alle Theorie

Und grün des Lebens goldner Baum[1].

Hablar hoy en día de una Teoría de la Literatura obliga indefectiblemente a la confrontación de una serie de cuestiones relativamente complejas. En términos generales, el modelo derivado del paradigma sistémico evita elegir perspectivas elementalistas o reduccionistas en la observación, explicación y catalogación de los diferentes aspectos de determinadas disciplinas[2], que intercambian información entre sí, seamos o no conscientes de ello, obligándonos a la consideración de un planteamiento humanista. La existencia de continuas interferencias entre los campos, a menudo incómodas para algún especialista del siglo XX, son necesarias y a tener muy en cuenta por el investigador del siglo XXI, como cuestionador histórico epistemológico de una realidad, independientemente de que la valoración de aquellas, parta de un sistema biológico predeterminado o bien de una apreciación sensorial, aparentemente subjetiva. Este punto de vista del paradigma sistémico, afirma Manuel Maldonado Alemán, es determinante en disciplinas como la cibernética (L. von Bertalanffy, H. von Foerster), la biología (H. R. Maturana), la sociología (T. Parsons, N. Luhmann, P. H. Hejl), las ciencias políticas (D. Easton, K. W. Deutsch), la lingüística (H. Strohner, G. Rickheit) o la teoría de la literatura (S. J. Schmidt, A. Barsch, G. Rusch, R. Viehoff, I. Even-Zohar, S. Tötösy, C. Moisan, C.M. Ort, N. Weber, G. Plumpe, H. de Berg, M. Prangel), lo que demuestra su capacidad de adaptación interdisciplinaria[3]. Ventaja es el conocimiento más históricamente cierto de los hechos, desventaja es el posible diletantismo de tratar la literatura sin la objetividad suficiente. Los sistemas de Cultura y el sistema Teoría de la literatura constituyen un complejo cúmulo de elementos ordenados, cuyo medio de almacenamiento cognitivo puede ser tanto una aparente realidad objetiva como una ilusión. Existe, por otro lado, una trama de relaciones en la teoría de los sistemas que, en los últimos años, la han convertido en un verdadero reto. El afán interdisciplinario nos obliga a una búsqueda de compatibilidad de resultados entre esa interrelación. La realidad no deja de ser una, por lo que intentamos trabajar con conceptos compatibles, que condensen los fundamentos en la intersección de la teoría literaria y de la cultura, en este caso, con una sustentación biológica.

Los objetivos de este trabajo son los siguientes (permítaseme una primera presentación tabular que ampliaré posteriormente):

1. Partir desde una de las cuestiones más fascinantes del género humano, la de sus orígenes, y de cómo fuerzas hasta hoy poco tenidas en cuenta, contribuyen y sustentan tanto el proceso, como el desarrollo que conduce a lo que hoy entendemos por hombre moderno.
2. Introducir el tema de la creatividad a través de una visión teórica que abarca campos como la biología, antropología, sociología, psicología, biopolítica, lingüística y estética, todos ellos convergentes y coincidentes en ideas y tendencias socio-culturales y políticas de teoría literaria.
3. Examinar algunas de nuestras bases estético-culturales desde un enfoque natural humanístico-biológico integrador, como una necesidad más de la adaptación del Homo-sapiens en servicio de su supervivencia y de una comunicación asincrónica.
4. En este contexto realizar una reconstrucción empírica, encuadrando lo estético dentro del placer biológico, base de importantes adaptaciones y soluciones psíquicas, útiles para la supervivencia.
5. Presentar la propuesta de la existencia de un proceso biológico real, en el que descansan los orígenes de las adaptaciones animales del hombre, que apoya el desarrollo de la expresión estética.
6. Plantear que la base de die höhere Kunst, que explica el arte y la literatura, parte de un enfoque biológico evolutivo neoténico.
7. Integrar a las Spiegelneuronen como componente indispensable en la comunicación.
8. Utilizar de forma ejemplar algunos prototipos para el estudio como son, un teólogo interesado más en la biología que en el más allá, Darwin, o un médico, Arthur Schnitzler, poeta e investigador del alma, dignos entre otros de ser propuestos como modelos. Arthur Schnitzler, en muchas de sus obras pone de manifiesto la supremacía del instinto sexual sobre muchos otros. Elige sus protagonistas de entre diferentes clases sociales y muestra de forma muy sutil tremendas luchas del (instinto de) poder: estamentales, generacionales, de sexo, científicas, artísticas, literarias. A pesar de que Schnitzler prefiere ser juzgado por criterios solo artísticos, como psicoanalista que también es, vuelca toda su experiencia médica en la obra.

En definitiva mis objetivos generales son, recapitulando, presentar la propuesta de que existe un proceso biológico real, en el que descansan los orígenes de las adaptaciones animales del hombre, que apoya el desarrollo de la expresión estética. Demostrar que la base de die höhere Kunst, que explica el arte y la literatura, parten de un enfoque biológico evolutivo neoténico. Plantear cómo las Spiegelneuronen son componente indispensable en la comunicación. Antes de que el ser humano tenga una lengua y hable, la imita, el hombre aprende el lenguaje, copiando el lenguaje.

La metodología para conseguir mi objetivo ha sido, en primer lugar, realizar una defensa de la intermedialidad y la interdisciplinaridad en teoría de la literatura. En segundo lugar hacer una breve presentación de la teoría de la evolución, también como fundamento biológico en la teoría de la cultura y el arte. En tercer lugar presento las bases de la creatividad a la luz del psicoanálisis. Hablo de los padres de la psicología Sigmund Freud, Alfred Adlers y Carl Gustav Jung. Aporto algunos ejemplos de paleontología literaria. Continúo con la explicación del arte según la psicología evolutiva y la creatividad hoy, a la luz de investigadores postfreudianos de finales del siglo XX como Anton Ehrenzweig (1967), Hans Müller-Braunschweig (1977), Hans und Shulamith Kreitler (1980). Defiendo la teoría del Instinto, en el ámbito de la teoría de la cultura y la literatura de la evolución y el instinto sexual así como su implicación en el factor evolutivo olvidado, el arte. Y, finalmente fundamento los fenómenos cruzados, la neotenia y las Spiegelneuronen en una necesidad de instinto artístico. Como ejemplo he elegido un médico e investigador, autor de obras con una dimensión biológica, Arthur Schnitzler, que trata de forma casi interdisciplinaria lo fundamentalmente instintivo en su topos poetológico. Arthur Schnitzler es un claro exponente de interactividad entre los campos. En él y en su obra se reflejan la situación del biopoder sociocultural, el cientifismo, la instintividad y el psicologismo en literatura, de forma absolutamente coherente.

Mi intención en este trabajo es partir de una de las cuestiones más fascinantes para el género humano, la de sus orígenes, para explicar una necesidad especial, el arte. Y de cómo fuerzas hasta hoy poco tenidas en cuenta, como las capacidades de creación, contribuyeron y sustentaron el proceso cerebral de desarrollo para llegar a desembocar en lo que hoy entendemos como hombre moderno. No es tarea fácil. La intención es la de presentar una propuesta que desvele, dentro de mis posibilidades, algunos aspectos de ésta incógnita. Me ocupa qué papel jugó el comportamiento estético en el desarrollo, hasta qué punto fue decisivo, cómo supuso, y supone hoy uno de los factores naturales de motivación humana más sorprendentes de los seres vivos.

El afán de aprender y entender, el espíritu investigador, sobre todo el interés en comunicar lo conocido y probarlo, ha llevado al género humano a avanzar. Aquí nombro con admiración a Otto von Guericke (1602-1686), físico y alcalde de Magdeburg y a Gottfried Wilhelm Leibnitz (1646-1716), por sus ansias de saber en el campo de la física, de la medicina, astronomía, filosofía y estética. Grandes hombres como ellos, siguieron su instinto investigador en temas de la naturaleza, desvelando así misterios del hombre y del universo.

Der vielseitig interessierte Magdeburger Bürgermeister Otto von Guericke kannte die Anziehungskraft des geriebenen Bernsteins. Er wuβte aber auch, daβ Schwefel sich ähnlich verhält. Von der Erdkugel ging er bei seinen Vakuum-Versuchen aus und nach dem Bilde des Erdballs formte er jetzt eine Schwefelkugel. Er steckte eine Achse hindurch und legte sie in ein Gestell. Drehte er nun mit einer Hand die Kugel und legte die andere Hand auf diesen kleinen Erdball, so entstand in der Kugel die geheimnisvolle elektrische Kraft, die viele Körper anzog, andere dagegen abtieβ. Daraus wurde dann die Elektrisiermaschine entwickelt. Eine Flaumfeder, die in die Nähe der Kugel kam, gewann gespenstisches Leben: Sie flog auf die Kugel zu, legte sich darauf, um im gleichen Augenblick davonzufliegen, weit auseinandergespreizt. Hoppla, die wollte wohl gar auf und davon! Der Bürgermeister wehrte ihrem Weiterflug mit der Hand. Seltsam, im gleichem Augenblick fielen die vorher weit gespreizten Fläumchen zusammen. Und wieder holte sie sich neue Kraft von der Schwefelkugel, wieder, immer wieder [...] Wieso? Warum? Der Bürgermeister spürte den Geheimnissen des Weltalls nach. Da lag es nahe, sich die geheimnisvolle Kraft der Schwefelkugel auch in der Erdkugel wirksam zu denken.[...]. Er schrieb dem jungen, sehr gelehrten Gottfried Wilhelm Leibnitz darüber und sandte ihm eine Schwefelkugel, damit er seine eigenen Versuche machen könne. Der rieb die Schwefelkugel im Dunkeln, hörte ein Knistern und sah den ersten elektrischen Funken, den Menschenhand hervorgerufen hatte[4].

El entendimiento de nuestros antecesores y la ampliación de sus posibilidades de supervivencia han caminado a la par, codo a codo. ¿Cómo hemos llegado a ser lo que somos?, ¿qué factores fueron la fuerza motriz del proceso, además de la pura curiosidad y cómo fuimos dirigidos originalmente hacia nuevos retos creativos?, ¿cómo podemos descubrir en un fluido eléctrico una comunicación energética semejante a la que surge en la contemplación o creación de una obra de arte o en la lectura o composición de unos versos?, ¿cuál es la motivación? Propongo la pregunta evolutiva por excelencia: ¿para qué sirve?

David Bohm, colaborador de Einstein y Oppenheimer, mundialmente conocido por sus importantes trabajos de física y física cuántica, recordaba sus comienzos en la Universidad de California en 1939, su esperanza de poder realizar verdadera investigación y de cómo, poco después, se vio obligado a reconocer que, tanto para los profesores como para los compañeros, era mucho más importante la memorización de fórmulas y técnicas formales, con objeto de obtener buenas calificaciones, que el lanzarse a la aventura de buscar respuestas[5]. El principal problema era el carácter interdisciplinario de multitud de materias, mucho más complejas que disponibilidad existía, así como tiempo había para tratarlas. Un estudiante de estas características era un verdadero riesgo para una disertación ordenada, sin embargo, sus propuestas quedaban mucho más cercanas de la realidad[6]. Un investigador así forzaba una compatibilidad sistémica, intrínseca por sí misma en la naturaleza múltiple de las mismas cuestiones. David Bohm pensó que eran precisamente preguntas y problemas filosóficos, los que despertaban la verdadera motivación e interés del investigador en sus desarrollos matemáticos y de las, así llamadas, ciencias naturales[7]. Finalmente, por ejemplo, descubrió con Oppenheimer y gracias a los trabajos de Niels Bohr, las pruebas filosóficas definitivas de la unidad indivisible del universo. Una vez terminado su trabajo doctoral en filosofía, comenzó a trabajar en el Lawrence-Laboratory, observando el comportamiento del plasma del electrón, siendo consciente de la comunicación entre sistemas, estando convencido de esa indivisibilidad y coactuación[8].

Lo que veía era un sistema altamente organizado que funcionaba como un todo. El plasma era un gas que permitía al electrón moverse, casi con completa libertad. Este comportamiento del electrón recordaba el de un organismo vivo y podía comprobarse con facilidad que existía una analogía, tanto con colectivos sociales animales, como con la propia sociedad humana. La unidad total de la materia y sus paralelismos demostraban la interacción básica entre física, biología, las matemáticas y filosofía, lo que en aquél momento no gozó de gran aceptación entre algunos de sus colegas[9]. Esto no es más que un preámbulo para demostrar dos cosas, la primera que los sistemas, todos los sistemas, interactúan entre sí y no están aislados, y la segunda, que cualquier investigador que demuestre la más mínima iniciativa, contraria a las expectativas del representante más antiguo, exponente del sistema ya establecido (en el que intenta desenvolverse el primero o entrar), sí lo está.

Hubo una época en que las ciencias naturales fueron denominadas la filosofía de la naturaleza. Tenemos la certeza de que algunas condiciones favorables externas pusieron en movimiento reacciones químicas en cadena, que casualmente desembocaron en ciclos más complejos. Estos primeros sistemas y su “filosofía” se realimentaban y funcionaban perfectamente, hasta que el entorno cambiaba.

Toda obra de arte pone en relación al sujeto al que se dirige con el que la produjo. La reacción en cadena del arte es semejante a la química de la vida que menciono, porque hay una interacción entre el entorno y los individuos existentes anteriores a la producción de la obra, entre los contemporáneos simultáneos a ella y los sujetos de posteriores generaciones. Los organismos, los seres vivos poco a poco ganaban en complejidad así como más tarde en el hombre, la información e impresión de la manifestación estética también lo hacía.

La literatura es un medio complejo, es una “acción-reacción” reactiva, pero sobretodo, retroactiva de la cadena comunicativa humana que exponencialmente se consolida y multiplica. La palabra transmite pensamientos de los hombres, es un lazo entre ellos, pero el arte transmite emociones, y sentimientos. Estos sentimientos provienen de la química básica del instinto y producen química. Leopold Friedrich Freiherr von Hardenberg, Novalis (1772-1801) insiste en su recopilación de miles de anotaciones, en la importancia de la combinación de temas científicos, filosóficos, poéticos, políticos, religiosos y de las ciencias naturales. La concepción de su enciclopedia está fundamentada en una presentación peculiar de las ciencias, que le lleva a unos modernos resultados de interpretación poético-mística del universo integradores para la época.

Desde las décadas de los años sesenta y setenta del pasado siglo, algunos eruditos y científicos han decidido romper con las limitaciones conceptuales del vocablo literatura y de su campo de acción. Llegan a la conclusión de que la teoría de la literatura tiene un enorme potencial de desarrollo, pero solo si es capaz de asomarse por encima de sus propias barreras, creadas dentro de las cómodas fronteras de la especialización. Las ciencias de la cultura y las ciencias naturales no son la misma cosa pero un intercambio de pareceres, resultados, ideas e ideales es ineludible entre los investigadores para realizar valoraciones más fiables. Como dice Horn, “seit den sechziger Jahren ist ein Teil der jüngeren Kulturwissenschaftler darum bemüht, die Enge des Literaturbegriffes zu sprengen. Die Literaturwissenschaft hat nur eine Chance, wenn sie über ihre Fachgrenzen blickt”[10]. Eva Horn, investigadora en teoría de la literatura en la universidad de Basel, opina que ha llegado la hora de buscar y fomentar nuevas perspectivas. No está sola, la especialización unidireccional, la estrechez de miras, el encasillamiento de sistemas entre científicos y humanistas en una época en que son viables vertiginosos encuentros que están al alcance sino de todos, sí de muchos gracias a las telecomunicaciones multimedia, ese persistente paralelismo unidireccional digo, es un desaprovechamiento de posibilidades.

Antes de 1953, fecha del descubrimiento de Watson y Crick de la molécula del ADN, mi reflexión hubiera podido seguir dos direcciones, la de la programación genética de la conducta humana, o bien la del determinismo social producto del entorno. El origen del arte quedaría comprimido en una subestructura del sistema cultura, apenas a tener en cuenta, ni en un análisis biológico evolutivo, ni en un análisis psicosocial. Es cierto, que la interdisciplinaridad exige por un lado conocimientos, documentación, trabajo exhaustivo pero de igual forma y por otro, flexibilidad de conceptos, creatividad y fantasía, impulso y fundamento de los avances de todos los tiempos. Hoy en día, ignorar esto es una opción de inmadurez imperdonable. No olvidemos que la combinación de los estudios de ciencias naturales, literarios y de filosofía, junto con las reflexiones poetológicas y políticas, no es nueva. El esfuerzo, por ejemplo, de la presentación de un sistema figurado de los conocimientos humanos, de su motivación y resultados mueve Novalis a intentar realizar, como ya hemos dicho arriba, a imagen y semejanza de la gran enciclopedia francesa del siglo XVIII, L´Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers (1751-1772) de Denis Diderot y Jean D´Alembert, su propio compendio personal. El resultado del proyecto es su Enzyklopädie (1800). Esta está fundamentada en un nuevo enciclopedismo romántico compuesto por ensayos científicos basados en el método transcendental de Fichte, (que defiende la libertad de pensamiento dentro de un estado que permita todo un amplio abanico de opciones científicas). De esta forma, como la idea dominante es que todo procede del Yo (incluso su opuesto el No/Yo es una ilusión como su contrario), Novalis termina presentando una filosofía aforística romántica, panteísta, dirigida a la interioridad del sujeto y del Yo, en la que todo poema quiere ser expresión de lo eterno. Finalmente, la verdad será la fusión de mundos mágicos, el anhelo de amor, y la relación de objeto y sujeto, sentimiento y mundo: “Nichts ist romantischer, als was wir gewöhnlich Welt und Schicksal nennen. Wir leben in einem kolossalen Roman”[11].

Los intentos de sistematización de Novalis en su enciclopedia no son solamente románticos, rayan con un surrealismo eclatante por su originalidad. En Das allgemeine Brouillon. Materialien zur Enzyklopädistik (1798-1799), realiza la recopilación de material e ideas para lo que él trata de concebir como una ciencia y un cientifismo universal. Y así, realiza definiciones como la siguiente por ejemplo sobre un vocablo, la palabra “enciclopedístico”, (escritura, puntuación y cursiva es original de Novalis):

Enc[yclopaedistik]. Anwendung des Systems auf die Theile ‒ und der Theile auf das System und d[er] Theile auf die Theile. Anwend[ung] des Staats auf die Glieder und der Glieder auf den Staat und d[er] Glieder auf d[ie] Glieder. Anwend[ung] des ganzen Menschen auf die Glieder, der Glieder auf den Menschen ‒ der Glieder und Best[and]th[eile] untereinander.

Kriterien = Merkmale. Man ist in der Philosophie, wie in der Naturgeschichte bisher immer von einzelnen Kriterien ausgegangen. Man hat nur einseitige Systemreihen construirt ‒ indem ein einzelnes Merckmal gleichsam eine logische Einheit ist.[...]. Der (Formations) (Lebens) prozess unsrer Vorstellungen dürfte wohl der Gegenstand der Beobachtung und d[es] Nachdenkens des philosophischen Classificators und Systematikers seyn ‒ wie auf eine analoge Weise der Lebensprozeß der Naturhistorischen Gegenstände das Phaenomén des Naturhistorikers. In Alt und Jung ‒ in ursprünglich und abgeleitet ‒ Theilen beyde, wie auch die Menschheit von Anthropognosten so getheilt wird[12].

Viendo los esfuerzos explicativos de Novalis, quiero fijar mis objetivos considerando la cantidad de posibilidades de información de que dispone el hombre actual, en contraposición a nuestros predecesores[13]. La realidad es que disponemos de una gran paleta de base de datos, su descuido un gran desperdicio en ciencias de la cultura y del conocimiento. La interacción de los medios en nuestra sociedad, las discusiones sobre comunicación, música, arte, literatura, historia, biología y sobre todo, nuestra necesidad y el derecho de clasificar, sin encasillar, y comprender las relaciones entre el origen, la motivación y el verdadero mensaje de los textos e imágenes en la sociedad, es también misión del investigador filólogo humanista del siglo XXI. Para muchos una provocación, para mí un reto fascinante.

Kunst erzeugt Lust, und Lust ist nicht nur ein besonderes Gefühl, sondern auch notwendig zur Kompensation von Stress; die Gemüter werden entspannt, das Immunsystem gestärkt, und die Keimdrüsen tun wieder ihre Schuldigkeit[14].

No es de extrañar que físicos, neurólogos y psicólogos se ocupen hoy en día de tematizar, con fines terapéuticos, arte y literatura, en busca de definiciones satisfactorias.

So entsteht in der Steinzeit das interessenlose Wohlgefallen. Und da der Mensch die Fähigkeit zur Abstraktion hat, kann er sich, um besagtes Wohlgefallen zu erzielen, Formen künstlerischen Ausdrucks zulegen. So gesehen ist die Mimesis die Vergegenständlichung einer Ereignisfolge im Lustmodus.“Lust” ist allerdings kein “Letztbegriff”, sondern müsse der evolutionsbiologischen Bewährungsfrage ausgesetzt werden[15].

¿Son válidos los razonamientos biológicos evolutivos para el sistema de la cultura y la literatura?, ¿Qué hace del arte y la creatividad algo tan necesario para el desarrollo de la mente humana?, ¿Qué papel jugó en la estabilización social del género humano?, ¿Por qué están tan presentes arte y literatura en el quehacer cotidiano? Preguntas complejas merecen especial atención y las cuestiones culturales lo son. Es plausible que la herencia genética y nuestra marca evolutiva hagan de nosotros seres con tendencia a evitar respuestas divergentes que correspondan a sistemas diferentes que interactúen entre sí.

No debemos perder de vista que una de las aportaciones al conocimiento humano más extraordinaria de los últimos 5.000 años es la de un teólogo que se interesaba más por plantas y animales que por el más allá. Hablo del naturalista Charles Darwin y de su teoría de la evolución. Este viajero predijo que su nuevo planteamiento fundamentaría de forma totalmente distinta la capacidad mental, creativa y espiritual del género humano. Quisiera proponer una tesis enormemente estimulante para explorar los misterios de un nuevo paradigma, en un contexto a la vez científico y artístico-literario.

Respuestas en principio caóticas son, en ocasiones, las que están en disposición de ayudar a aclarar cuestiones complejas. Por otro lado, actualmente se va poniendo en tela de juicio el problema que origina el prescindir de disciplinas aparentemente un tanto alejadas de lo filológico, a la hora de ahondar en arte y literatura. Germanistas, romanistas, anglistas como Katja Mellmann, Rüdiger Zymner, Karl Eibl, Wolfgang Asholt, Ralph Müller, Ansgar Nünning, Klaus-Michael Bogdal y Michael Basseler, entre otros, utilizan estudios de psicología de la evolución como heurística de estudios literarios y de teoría de la literatura. Críticos de Ottmer Ette y su Literaturwissenschaft als Lebenswissenschatf[16], como el teórico literario estadounidense de origen alemán de la universidad de Stanford en Montreal, Hans-Ulrich Gumbrecht, que titula su réplica a Ette: Wie könnte man nicht einverstanden sein? son fáciles de revocar. Ottmer Ette propone la literatura como un gran jardín de la ciencia y del saber, un “Garten des Wissens”, terminología que se apoya en la filosofía de Nietzsche[17], la presenta como un jardín del conocimiento y un programa total de potenciación y apoyo de la Psyche humana, como lo hace Karl Eibl. Y esto es así porque, cualquier afirmación científica cierta, por muy extravagante que parezca en sus primeros postulados, una vez comprendida y demostrada se convierte en un conocimiento general y asumido por todos como un universal. ¿Cómo no podemos estar de acuerdo con que la molécula del agua se componga de dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno H2O, y con que el agua represente del 70% al 90% del peso total de la mayor parte de los organismos sobre la tierra?

Disciplinas de diversos sistemas y subsistemas son imprescindibles en el tratamiento de temas sociales y humanos como el arte y la creatividad. Anton Ehrenzweig (1908-1966), teórico del arte y psicólogo, enfoca inteligentemente los esfuerzos científicos que realiza el espíritu humano, cuando trata de bosquejar y organizar, ideas pertenecientes a distintos sistemas, relacionados entre sí:

Ein Verlagslektor hat mir einmal Mangel an Trennschärfe vorgeworfen. Er meinte damit, dass dem Thema die Tendenz innewohne, von der rein psychologischen Theorie auf praktische Tipps für Kunsterzieher und ähnliches überzuspringen; wissenschaftliche Fachsprache vermischt mit Umgangssprache. Ein solches Verfahren mag einem geordneten Geist durchaus chaotisch erscheinen. Ich bereue es trotzdem nicht. Mir ist bewusst, dass die scheinbar chaotische Struktur meines Stils zum Thema passt, denn es handelt ja von dem trügerischen Chaos in der weiten Substruktur (substructure) der Kunst. In diesem Chaos steckt eine “verborgene Ordnung”, die nur ein richtig gestimmter Leser oder Kunstliebhaber erfassen kann[18].

La tendencia de catalogación forzosa, a través de un método prefabricado y predeterminado, es un corsette para la investigación, enormemente gratificante en días de frio y lluvia en la biblioteca, pero insoportable en verano al salir al campo y observar la realidad. Esta limitación conduce sin remedio al retoque de resultados, lo que no concuerda se ignora y queda rechazado. Si un poeta romántico tiene trazos surrealistas (un movimiento que no se ha “inventado” hasta el siglo XX) se ignora, ya que lo que no puede ser es imposible, y a la inversa. Uno de los mayores peligros de la especialización es el fenómeno de in Schubladen o bien in Boxendenken, el encasillamiento.

El neurólogo Ernst Pöppel en München estudia cómo nos es posible organizar las ciencias y la lógica según nuestras propias limitaciones. El cerebro humano dispone de trucos de los que se sirve por su naturaleza, para conseguir una ordenación de los problemas con los que se ve confrontado. Esto lo hace a través y gracias a la simplificación en la exposición de las preguntas con las que propone las causas de un fenómeno. Las tácticas son entre otras:

- Monokausalitis[19], la monocausalidad: Si el cerebro intenta comprender algo, busca por lo general un solo motivo causal, que además encuentra. La necesidad de contar con “una sola causa“, es característica elemental de nuestras estructuras mentales. Sin embargo, aquél que responde de manera monocausal no da relevancia a otras posibilidades existentes, entiende defectuosamente el caso o bien se contenta con dar una respuesta errónea.
- Boxologie[20], boxología: Para reducir la complejidad de las cuestiones o situaciones, estas son colocadas en departamentos estancos mentales, con ayuda de cuadros sinópticos e imágenes gráficas predeterminadas. Estas imágenes ayudan a que se simplifiquen (peligrosamente) los procesos aclaratorios: “Damit vereinfachen wir prozessartige Abläufe zu stark. Wir vernachlässigen Wechselwirkungen und stellen eben nicht mehr die richtigen Fragen”[21]. Las preguntas clave se difuminan en galaxias existentes, ya conocidas.
- Abhängigkeit[22], la dependencia de los otros. Cada investigador, cada ser humano, tiene una dependencia mayor o menor de la calificación, opinión y valoración objetiva y subjetiva que los demás le otorguen. Quiere gustar y ser admirado. El grado de dependencia para lanzar nuevas tesis y soluciones será inversamente proporcional a la personalidad y autoestima de cada uno; este factor es importante[23].

Objetivo de mi trabajo es demostrar que, a menudo, la realidad no es lo que parece y que las fronteras del conocimiento están más cerca de lo que creemos. Es asombrosa en ocasiones la simplicidad con la que investigadores trataron temas de la naturaleza, analizándolos a la luz de una lógica aplastante y muy elemental guiada, simplemente, por lo que en aquél momento para ellos era un gesunden Menschenverstand, un sano juicio. Esa lógica histórica se desenmascaró más tarde como falsa. Así, resultados que gozaron de gran aceptación en un determinado momento, hubieron de ser revisados o descartados categóricamente más tarde por erróneos. Teorías como las de la jerarquización de la naturaleza: el ser humano es el rey de la creación, teorías sobre la cosmovisión, sobre la tierra, plana y centro del universo que, aún n siendo tema de este trabajo sí está justificado el mencionarlas como relativización de la razón humana[24].

Teorías que fueron sustentadas, en su momento, por un sin fin de argumentaciones lógicas de peso que eran, no solo de gran aceptación general, sino de dominio público. Un ejemplo, relativamente cercano a nosotros, es el experimento de 1654 para demostrar la existencia de la presión atmosférica realizado por el burgomaestre, Otto von Guericke, con la bola de vacío de los hemisferios de Magdeburg[25], este acto fue interpretado aún por los espectadores presentes, a mediados del siglo XVII, como una clara demostración de brujería y magia.

Tarea del siglo XXI es la investigación científica valiente de primer nivel, es decir, aquella que se aventura por las intersecciones de asuntos susceptibles a varios análisis, tanto de laboratorio como de trabajo de campo o de biblioteca. Hay que diferenciar, por supuesto, entre ciencias y humanidades. Sin embargo, la documentación correspondiente debería abarcar, en lo posible, varios campos. Creo que es importante, sobre todo si se trata de un tema sociocultural humanístico como es la literatura, el que nos ocupa.

Mi procedimiento es el intento de crear sabiduría y comunicarla porque ello es fuente de placer, de paz y de sosiego, Lustprinzip. No debemos explicar el arte y la literatura de una forma plana, sino tridimensional. El primer lugar lo ocupa el factor histórico, que ayuda pero no es más que una pieza más en el rompecabezas biológico de la motivación artística. En segundo lugar la ciencia, tanto hace 10.000 años como hoy, no es otra cosa que la inmersión en lo que para el hombre es desconocido. Y, en un tercer lugar, la investigación como la mejor y más maravillosa herramienta en la lucha del ser humano contra el miedo: miedo a la naturaleza, miedo al universo, miedo a los otros hombres y miedo a sí mismo. La misión de la ciencia de la literatura Literaturwissenschaft es desvelar nuevas perspectivas, en la búsqueda de respuestas más cercanas a la realidad, con un método a ser posible científico.

La teoría de la evolución, hasta donde llegan nuestros conocimientos actuales es una realidad, como es una realidad que la tierra gira alrededor del sol. No existe otra explicación seria y plausible de la expansión, multiplicación y organización de la vida sobre la tierra, que la que nos ofrece el evolucionismo. Las interrelaciones sistémicas con las que puedo contar, no son las únicas, pero sí son un importante factor para un análisis científico. Creemos puentes entre caminos unidireccionales del conocimiento, ampliemos horizontes. La flexibilidad y capacidad de la adaptación han sido siempre las mejores colaboradoras del avance de los seres vivos y, por descontado, de los humanos. Posiblemente fue definitivo el bienestar y el placer que experimentaron nuestros antecesores en su aprendizaje. El secreto estaba en que las acciones de nuestros antepasados que culminaban con éxito aportaban conocimiento y este fue premiado con placer. Así lo positivo, la distensión, la alegría y la felicidad reforzaron un comportamiento determinado. El éxito culminó en conocimiento y a la inversa, el conocimiento condujo a más éxito. Aunque en principio es difícil plantear, es plausible que la misma biopolítica social se base en el marco teórico de un paradigma de pensamientos incorporados durante nuestras primeras etapas de la vida. Estos paradigmas de la ciencia serán aceptados como verdaderos por las diferentes sociedades, en cuanto potencien algún tipo de éxito. Los esquemas y modelos de comportamiento sufrirán, entonces, modificaciones según su actualización del beneficio que produzcan. Así, las teorías humanas se establecen a partir de modelos metafísicos y epistemológicos que persiguen crear un consenso científico que apoye la utilidad de ciertas actuaciones.

Diejenigen, die nach starken Systemwillen streben, werden schnell enttäuscht, da der Mensch leider oder glücklicherweise nicht so übersichtlich ist. Der Nutzen der Lust basiert auf Ergänzung des immer noch aktuellen Darwinschen Klauen-und-Zähne Paradigmas und wird durch die Argumentation des Stress-Lust-Mechanismus parallel definiert. Ihr Nutzen liegt darin Stress zu kompensieren[26].

La misma esencia del conjunto de paradigmas puede conducir a fenómenos divergentes o contradictorios. La felicidad en nuestro mundo es la ausencia del dolor y la belleza es un arma poderosa en la lucha contra ese dolor y contra el miedo.

Wir wollen kulturwissenschafliche Begriffe biologisch neu ordnen. Tatsache ist, dass die einzige grundlegend neue Eigenschaft, die die Vorfahren heutiger Menschen gegenüber früheren und anderen Menschenformen auszeichnet (und die erhalten blieb), die Kunst ist. War sie ihr entscheidender Selektionsvorteil, ihre “Geheimwaffe”?[27]

Una aportación al reconocimiento y a la concienciación de la importancia de los orígenes de la creatividad humana no puede por más que resaltar la necesidad de un enfoque teórico-biológico de lo artístico-literario. Por ello, la instrumentalización del miedo e, incluso, la misma relativización del saber científico, propagada por Michel Foucault en los años setenta del pasado siglo en obras como Naissance de la clinique. Une archéologie du regard médical (1963), o L'Archéologie du savoir (1969), así como Surveiller et punir (1975) entre otras, muestran la radicalización en la escenificación de la verdad. Foucault hace de la perspectiva biopolítica un fuerte apoyo para el análisis de la comunicación humana, en arte y literatura. La connotación de un nuevo posicionamiento biopoético de mundos ficcionales, con toda su carga de herencia social de la ciencia sincrónica y asincrónica, es muy importante y a tener en cuenta. Lo concreto, lo estrictamente metodológico está reñido con la multifuncionalidad de las ciencias de la vida y, más aún, con el arte. Es erróneo, por ejemplo, considerar y encorsetar la historia de la literatura en un franja temporal que abarque, en el mejor de los casos, desde los jeroglíficos pictóricos de la escritura cuneiforme sumeria (IV a. C.) hasta nuestros días. De igual forma, es atrevido tratar la literatura germánica a partir de los Merseburger Zaubersprüche (800 d. C.), es decir, en un relativo breve periodo de tiempo, sabiendo que los símbolos y pinturas de la cueva submarina de Henri Cosquer (Marseille) en Francia, existen desde hace más de 27.000 años. Y que, esta cueva fue utilizada y visitada por los hombres durante, nada más y nada menos, que 9.000 años[28]. Si consideramos que sus paredes contienen signos que podrían interpretarse como un alfabeto[29], es tremendamente aventurada la catalogación científica anterior.

En un análisis tridimensional de la creatividad, el tercer aspecto ya citado, la investigación cómo lucha exhaustiva contra el miedo, nos acerca a todo aquello que pueda equilibrar la descompensación provocada por lo que produzca en la psique humana un estrés destructivo. El potencial del arte y la literatura estriba, no solo en reproducir conocimientos sino en valorarlos y, de alguna manera, en crear sabiduría, movilizando la máquina físico-química de la relajación lo que es, sin duda, el subproducto más importante del arte.

J. A. Marina hace hincapié en los dinamismos naturales previos al miedo. El miedo, dice, es un sentimiento de la anticipación a un peligro. Pero no hay nada que sea un peligro en solitario en sí, como una piedra es una piedra en sí, con independencia de que alguien la observe o se relacione con ella[30]. En su Anatomía del miedo coincide en que la neurobiología y el inconsciente trazan una trama de realimentación de sí misma, gracias a la experiencia. Todos los peligros son peligros para o ante algo. Necesitan un sujeto paciente cuyos planes o situación amenazan, y sigue, una roca es una roca, pero un riesgo, como su etimología indica, es un risco que emerge del mar […] la amenaza[31]:

La etimología de peligro nos indica que no existe sin un dinamismo previo. La palabra procede de la raíz indoeuropea per-, de la que proceden las palabras experimento, pericia, empírico y pirata. Significa “ir hacia adelante, penetrar en algún sitio”. La amenaza es la acción o palabras con que se da a entender el peligro, daño o castigo a que el ser humano se expone[32].

Esto es digno de análisis porque el ser humano es un experto en la creación de anticipaciones simbólicas que producen estrés. Y, sin embargo es cierto, que el ser humano también lo es en apelar a lo placentero para conjurar y dar forma a una buena parte del dinamismo de liberación que puede vencer al miedo. Es plausible que, al funcionar el placer como válvula de escape, se aprendiese muy tempranamente a manipular objetos o a construir escenas e historias que conspirasen contra el miedo con juegos y risas, y causasen placer a voluntad. Así, desde un contexto específico comunicativo, el hombre hubiera usado esas fuentes de alegría y relajación con fines biológicos muy específicos primarios, los sexuales.

Cuando la relajación o el placer son consecuencia o resultado de una actividad, de un proyecto individual o de grupo, con objeto de crear una idea, un artilugio o un mecanismo que sirva de estímulo artificial para ahuyentar la ansiedad y el miedo produciendo alegría, estamos entonces ante un producto humano llamado arte. Si el producto puede ser evocado a voluntad, sin que medie entre la acción de crear y lo creado una necesidad urgente, (derivada de un desencadenante de riesgo inmediato), nos encontramos ante un importante desacoplamiento entre causa y efecto, que origina el placer liberador de lo estético y así: “Der ästhetische Genuss ist primär ein menscheneigenes Erlebnis, das auf uns befreiend wirkt, und da die Quellen der Entspannung herausragende Adaptationen sind, die in der Evolution deshalb schon früh angelegt und verstärkt wurden, hat Lust eine zentrale Stelle bei der Menschheitsentwicklung bekommen”[33]. Vemos en ello una de las primeras adaptaciones humanas en la evolución. Adorno dice al respecto “Das formale Prinzip […] behält […] sein Wohlgefälliges: Subjektivität genießt darin unbewusst sich selbst, das Gefühl ihrer Herrschaft”[34]. El placer, según Thomas Anz, tiene un papel fundamental en la comunicación, por la escenificación de las emociones:

Die Lust ist an künstlerischer Kommunikation und an inszenierten Spielen mit Emotionen beteiligt[...] und verschafft dem dauergestressten, menschlichen Organismus eine Entlastung und Erholung, die seiner Überlebensfähigkeit dienlich ist[35].

Objetivo, dentro de este contexto, es el intento de realizar una reconstrucción empírica, encuadrando lo estético dentro del placer biológico. Éste es base de importantes adaptaciones y soluciones de supervivencia. Pero ¿es privativo del ser humano?, ¿es cultura una cualidad exclusiva del hombre?, ¿somos los únicos con un status ontológico y capaces de realizar una proyección? La reflexión de este fundamento de la existencia sobre una idealidad está en sus comienzos. No estamos solos en el uso de artefactos y, como hoy sabemos, tampoco somos los únicos con conciencia de sí mismos. No solo simios se reconocen en un espejo, sino multitud de aves[36]. Hoy en día, el tema de si existen diferentes grados de organización entre una misma especie, de socialización y de sapiencia, es decir de “cultura”, en otras especies animales que no sea la nuestra, es tema también debatido y cuestionado seriamente entre zoólogos que, entretanto, tienden a afirmar que sí existe una cultura, aunque la idea se nos antoje extravagante:

Die menschliche Natur hat im Sinne der akademischen Geschäftsordnung immer eine künstliche, wackelige Stelle gehabt. Der Kulturbegriff der biowissenschaftlichen Flügel der Max-Planck-Gesellschaft (Biomax 2005) hilft uns denselben auch auf Tiere anwenden zu können. Danach wird die nicht vererbte Weitergabe von Gewohnheiten heute in der Verhaltensforschung als Kultur definiert. Bei der Betrachtung der Länge der Termitenangelstöcke verschiedener Schimpansenpopulationen stellten Primatologen fest, dass manche länger als 25 cm, andere wiederum wesentlich kürzer geschaffen waren. Sie kamen deshalb zu dem Schluss, dass es sich um zwei verschiedene Schimpansenkulturen handeln musste. Demzufolge besteht auch bei Primaten eine Kultur[37].

El famoso antropólogo berlinés Carsten Niemitz, a preguntas sobre los precursores del Homo sapiens y de su posicionamiento con respecto al hombre moderno, cuenta con una respuesta irrefutable: “Nein, der Mensch stammt nicht vom Affen ab, er ist einer”[38]. El hombre no desciende del mono, el hombre es uno.

Henning Engeln se apoya en Gottfried Hohmann, primatólogo y antropólogo de la evolución del Max-Plack-Institut en Leipzig cuando afirma que 150 años tras la publicación de Charles Darwin On the origin of species by means of naturel selection, or the preservation of favoured races in the struggle for life, en 1859 en Londres y de su traducción al alemán de Heinrich Georg Bronn y publicación en Leipzig, en el año 1860 con el título: Über die Entstehung der Arten im Thier-und Pflanzen-Reich durch natürliche Züchtung, oder Erhaltung der vervollkommneten Rassen im Kampfe um´s Daseyn [¡sic.!][39], los biólogos han sido capaces de encontrar y recopilar una enorme cantidad de rastros y pruebas convincentes, que colocan al hombre dentro del orden de los primates o monos.

Los datos y argumentos son de tal peso, que ningún investigador de prestigio, hoy en día, pone la teoría en duda. Las discusiones y el interés gira en torno a la pregunta no del si, sino del cómo y el porqué. No siempre la realidad puede ser satisfactoriamente explicada por la teoría. Que un investigador sea capaz de expresar o analizar mejor o peor una idea no cambia nada de esa realidad. Sobre la hominización solo conocemos el resultado, es decir, nosotros, el proceso mismo está aún por explorar. Trabajos científicos con exigencia aclaratoria y metas interdisciplinarias sobre teoría de la cultura y de la literatura son raros. De ahí la motivación de realizar una pequeña aportación, una introducción al tema de la creatividad, con una visión teórica que abarca campos como la biología, física, antropología, psicología, sociología, lingüística, música, estética o teoría literaria.

Esa es la intención de estas páginas, la de asomar tras disciplinas que, solo en apariencia, están tremendamente alejadas entre sí y, sin embargo, son útiles puentes que sirven de catalizador al espíritu humano y juegan un decisivo papel en creatividad, arte y literatura. Soy consciente que para aquél investigador centrado en análisis exclusivamente hermenéutico-literarios, sea ésta una concepción algo atrevida. Encasillamiento y especialización pueden ser muy cómodos en ocasiones, pero a veces no son de gran ayudan en ciencia; el especular, por el contrario, sí lo es. Mi tesis puede ser si se quiere, aplicable o bien a todos los textos, o bien a ninguno, esto es de verdadera importancia. Mi intención es la de examinar algunas de nuestras bases estético-culturales, desde un enfoque natural humanístico-biológico, como una necesidad más de la adaptación del Homo-sapiens y de su fantasía al servicio de la “supervivencia”. La tesis contempla de forma integradora los diferentes procesos y fenómenos que, efectivamente, intervienen en la necesidad de la comunicación artística. Fenómenos de interacción con los demás, con uno mismo, con los orígenes, en definitiva y por supuesto también con el futuro. La extraordinaria eficiencia de los resultados del fenómeno estético-literario y su éxito demuestra, en todas las épocas, que se ha movido dentro de un contexto biológico evolutivo de cultura.

2. Fundamentación teórica y expectativas variables

2.1. Nacidos para decidir

El reconocimiento de la existencia de una serie de fuerzas poderosas, que nos convierten en sujetos intrínsecamente unidos a la naturaleza, hacen de nosotros seres que actúan movidos, alternativa o simultáneamente, por instintos y por la razón. Somos criaturas que sopesan en milésimas de segundo entre “bueno” y “malo”, que deciden, que tienen la capacidad de diferenciar entre “verdadero” y “falso”. Este planteamiento de alternancia: instinto-razón, queda plasmado y solidifica en estudios literarios con bases biológicas como muy tarde en el siglo XVIII.

El poeta y médico Friedrich Schiller, que escribe su disertación de tesis sobre la determinación, comunicación, descripción y organización de la relación de la naturaleza animal, con respecto al hombre y a su espíritu en Über Zusammenhang der Tierischen Natur des Menschen mit seiner geistigen, es consciente, digo, de manera intuitiva de la imposibilidad de que el ser humano realice acciones y tome decisiones, puramente fundamentadas en lo que llamamos raciocinio. Concluye su tesis afirmando que la existencia de estructuras y mecanismos de regulación superiores a las unidades particulares culturales son dictadas por la naturaleza[40]. Los resultados no están lejos de los del neurólogo Ernst Pöppel (1940). El investigador, que ha promovido la cooperación entre científicos y artistas en campos comunes de la percepción, la neuroestética, muestra gracias a tomografías cerebrales cómo se organiza la mente humana. Para el director del Humanwissenschaftliches Zentrum de la Ludwig-Maximilians-Universität de München, incluso la lengua, manifestación del espíritu humano por excelencia, el idioma, la palabra, pueden presentar trampas biológicas. Estas trampas engañosas inducen, a menudo, a tropezar con Entscheidungs-Fallen, que no son otra cosa que trucos cerebrales que emplean nuestras neuronas al intentar decidir lógicamente. Aquí juegan un gran papel las opciones aportadas por el sistema emocional implícito. Debemos partir de que no siempre todo lo que pensamos puede expresarse correctamente con palabras. La espontaneidad de acciones o decisiones difíciles están basadas en procesos biológicos y las llamadas Bauchentscheidungen son casi siempre acertadas: “Intelligenz stellen wir uns als eine überlegte, bewusste Tätigkeit vor, die von den Gesetzen der Logik bestimmt wird”[41]. La naturaleza, nuestro cerebro, muestra como “la razón” toma decisiones dictadas casi todas por ancestrales sistemas del Kortex, la corteza cerebral y el sistema límbico. De ello resulta que su primer motor es el instinto.

Wenn jemand eine Entscheidung nicht explizit begründen kann, muss sie daher noch lange nicht falsch sein, oft sei sie sogar genau deshalb richtig. 40% unseres Gehirn ist dazu da, dass wir uns entscheiden […] es findet alle paar Sekunden ein innerer Entscheidungsprozess statt und das Gehirn fragt ab, ob es etwas Neues gibt, das unsere Aufmerksamkeit erfordert[42].

Ernst Pöppel demuestra que, la creencia de poder decidir (solo) con la razón, es un mito. Cada decisión está arropada por un repertorio de complejos procesos neuronales completos, que activan, desde decisiones intuitivas emocionales implícitas, es decir, desde las no racionales, áreas cerebrales de la consciencia, de la identidad del Yo y de su valoración.

Das hat man im Kernspintomographen bei expliziten und impliziten also intuitiven Entscheidungen untersucht. So scheint es bewiesen zu sein, dass sogenannte “Bauchentscheidungen” keine solche sind. Alles passiert im Hirn, und gute Entscheidungsprozesse sind überhaupt nur dann möglich, wenn sie emotional-implizit unterstützt sind, sonst käme es schnell zu irrationalen Entscheidungen[43].

Es más bien la subvaloración consciente o inconsciente del sistema emocional implícito la que conduce a elegir y aceptar decisiones, posturas u opciones irracionales.

Cuando el cerebro decide crear algo (todavía no hablamos de la necesidad de hacerlo), “werden bestimmte neuronale Verschaltungen benutzt und stabilisiert”[44]. Es por supuesto que, si las necesidades primarias no están cubiertas: “beispielsweise kann kein Mensch eine freie Entscheidung darüber treffen, wie und wozu er sein Gehirn benutzen will, solange er hungert, friert, materielle Not leidet oder seelischen Qualen ausgesetzt ist”[45], las primeras decisiones creativas irán dirigidas a cubrirlas.

2.1.1. Affekt, Impuls, Fantasie, Handlung

Tratemos la naturaleza humana en general como un todo. El hombre es una creatura como el resto que, en su historia y desarrollo, ha pasado por grandes procesos adaptativos. El organismo se encuentra en un intercambio de estímulos externos e internos, que bombardean de forma continuada, segundo a segundo el cerebro. Éste rastrea los permanentes cambios de su entorno. Los estímulos son llamadas de atención externas que influyen directamente en el sistema nervioso. Las decisiones humanas son el resultado de la actividad de zonas cerebrales, que estímulos accionan desde el exterior a través de la identidad del Yo y de las valoraciones emocionales. Las emociones específicas, que funcionan como potenciales submecanismos, son responsables de la activación cognitiva. Las decisiones, la capacidad de rastreo del sistema implícito emocional humano, han jugado para el Homo-sapiens el papel de un utensilio más. El principio fundamental de la teoría de la evolución de Darwin presenta como la propia naturaleza, a través de “decisiones”, es decir de nuevas variantes de opción, expectativas diversas y diferentes posibles elecciones en cambios climáticos, ha permitido sobrevivir a aquellos organismos que contaban con la mejor respuesta. La llamada reacción aloplástica[46], Alloplastische Reaktion es muestra de ello. Por otro lado, lo que llamamos base del sentimiento “moral” a la hora de tomar decisiones, no es para Charles Darwin más que un dictado de costumbres: “Die moralischen Eigenschaften sind direkt oder indirekt viel mehr durch die Wirkungen der Gewohnheiten, durch Verstandeskräfte, Unterweisung, Religion usw. vorgeschrieben, als durch die natürliche Zuchtwahl, obwohl wir diese letztere mit gutem Grund den sozialen Instinkten zuzählen können, die die Grundlage der Entwicklung des Moralgefühls ist”[47]. Consideremos, además, que de un 3% a un 5% de las especies que pueblan la tierra poseen un instinto social, esto es, siguen tres pautas de conducta comunes a los hombres: Comunicación, organización y colaboración[48].

Las fuerzas que hacen de los humanos creaturas racionales, que diferencian entre bueno y malo, están envueltas en las exigencias de una comunidad social estricta, numerosa y compleja que, sin ningún tipo de duda, se guía por pautas del instinto ancladas en nuestra biología. Discusiones sobre un campo teórico relativo a inteligencia emocional o a la moral se alejarían del enfoque de este estudio, por lo que la llamada “inteligencia moral”[49], solo será mencionada de forma marginal. Sin embargo, numerosos investigadores se han ocupado del tema. Michel Gazzaniga, gran neurólogo del siglo XX, ha publicado El cerebro ético, Marc Hauser, director del laboratorio de Evolución Cognitiva de Harvard, ha escrito La mente moral y Walter Sinnot-Armstrong ha dirigido un estudio en tres tomos que ha visto la luz entre los años 2007 y 2009, Moral Psychology, como continuación a la propuesta de Daniel Goleman Emotional intelligence, de los años noventa[50]. Estos investigadores coinciden con Darwin en cuanto a las edlen Eigenschaften humanas pero en lo que se refiere al göttlicher Intellekt y la inteligencia, Darwin afirma:

Der Hauptschluss, zu dem ich in diesem Werke gelangt bin, dass nämlich der Mensch von einer niedriger organisierten Form abstammt, wird, wie ich mit Bedauern glaube, für manche wenig sympathisch sein. Er läßt sich aber trotzdem schwerlich bezweifeln. Es ist verständlich, wenn der Mensch gewissermaßen stolz darauf ist, dass er, obgleich nicht durch eigene Anstrengung, die höchste Sprosse der organischen Stufenleiter erklommen hat; die Tatsache, dass er bis dahin gelangte, anstatt von Anfang an dahin gestellt worden zu sein, gibt ihm die Hoffnung, dass er in ferner Zukunft noch höher gelangen werde. Hier aber gelten nicht Hoffnungen oder Befürchtungen, sondern einzig die Wahrheit, soweit der Verstand sie erkennen kann. Ich habe mein Bestes getan, ihr zu dienen. Wir müssen, glaube ich, zugeben, dass der Mensch mit all seinen edlen Eigenschaften, mit seiner Sympathie auch für das Geringste, mit seinem nicht nur den Nebenmenschen, sondern auch das niedrigste lebende Wesen umfassen Wohlwollen, mit seinem göttlichen Intellekt, der den Kreislauf der Gestirne im Sonnensystem ergründete dass dieser Mensch mit all seinen erhabenen Kräften dennoch in seinem Körperbau den unauslöschbaren Stempel seines tierischen Ursprungs trägt[51].

Que el cerebro humano y la inteligencia estén enraizados, psicológica y anatómicamente, en un simio parece tremendamente doloroso para una sociedad esforzada por justificar la tesis, hasta bien entrado el siglo XIX (y aún hoy según los creacionistas), de la existencia de un Edelmesch, de un espíritu y de un intelecto surgido de forma repentina o por generación espontánea. Las conclusiones del padre de la teoría de la evolución son consideradas aún hoy por algunos, un ataque frontal a las creencias religiosas y la fe, y por otros aún, como políticamente incorrectas por sectarias y racistas. Sin embargo, es Darwin quien expresa la indivisibilidad de la expresión emocional y la inteligencia, así como la posibilidad de elección al hablar de supervivencia y adaptación. Sin embargo, los aspectos cognitivos, la memoria, la capacidad de resolver problemas (en los animales y en el hombre), no solo se ve motivada por aspectos racionales. La no racionalidad del origen del acto creativo, junto a la toma de decisiones, da lugar a conductas inteligentes. Aspectos aparentemente no racionales son catalizadores de los que sí lo son y está involucrados en ellos: “er (der Mensch) wird fast von denselben Motiven geleitet wie die Tiere”[52]. El hecho de que el cerebro emocional sea anterior al racional y derivado de de él, muestra la interacción entre sentidos instintivos, sentimientos y pensamiento.

El padre de esta tesis de acercamiento a los animales, Charles Robert Darwin, había nacido el 12 de febrero de 1809 en Shrewsbury[53] y, por lo menos en sus comienzos, se consideró así mismo lamarckista. La hipótesis de J. B. Lamarck aclaraba el desarrollo de la descendencia, concatenación y relación de resultados entre las especies de animales vivos de manera histórica. Lamarck explicaba como todo ello había sido consecuencia de adaptaciones al medio que se debían exclusivamente a cambios climáticos. Ya el lamarckismo era un ataque abierto al gran grupo de profesores universitarios defensores de las teorías de la catástrofe de G. Cuvier, que explicaba el hallazgo de fósiles de seres considerados hasta entonces como fantásticos y desconocidos, con la teoría de la extinción repentina y periódica de criaturas, a causa de catástrofes naturales. No aclaraba, sin embargo, la aparición de las siguientes especies nuevas o de las supervivientes. Así, defendía el surgimiento de la vida por generación espontánea. Darwin reconoció en Sudamérica, y allí sobre todo en las islas Galápagos, que tanto la ocupación y distribución geográfica de los organismos en los distintos archipiélagos oceánicos como los datos y los hallazgos paleontológicos señalaban una evolución de los seres vivos y no una aparición repentina, como seres terminados. Parecía plausible crear una teoría sobre una selección natural, que en el año 1844 decidió escribir. En 1858 recibió de A. R. Wallace un manuscrito en el que Wallace había desarrollado la misma hipótesis y llegaba a conclusiones parecidas. Charles Darwin precipitó la publicación de su teoría en 1859 con Von der Entstehung der Arten[54], publicando por adelantado solo una parte de lo que, en un principio, estaba programado para ser presentado y desarrollado en cuatro volúmenes. El factor tiempo le obligó a publicar rápidamente y antes de lo previsto sus resultados sin más.

Darwin escandalizó a la sociedad conservadora europea del siglo XIX. Sus ideas provocaron una verdadera explosión de críticas e investigaciones y análisis contrarias paralelas. Hoy en día, la teoría de la evolución es base y punto de partida de cualquier investigación biológica y yo diría que juega un papel importante, como no también, en ciencias sociales, políticas y humanidades[55]. Charles Darwin, en principio teólogo, estudió con mayor interés los animales y las plantas, y, finalmente dedicó todo su entusiasmo a la observación de la naturaleza. Canalizó todo su empeño y sus mayores esfuerzos hacia la biología, cuestionando un buen día los orígenes del mundo y la descripción bíblica de la creación. El razonamiento científico de la teoría de la evolución fue presentado en On the origin of Species by Means of Natural Selection, Über die Entstehung der Arten durch natürliche Auslese, en el año 1859. Esta publicación estremeció todos los fundamentos válidos y conocidos hasta el momento de gran número de disciplinas. El hombre perdía su puesto hegemónico y era un eslabón más en una cadena interminable del mundo animal.

Debemos saber que el proceso evolutivo humano no está concluido. La posición del hombre en el planeta es, además, tremendamente insegura y frágil. Hemos debido ajustar los mismos métodos de investigación y sus interpretaciones a esta propuesta. No es casualidad que haya habido un fundamental cambio de perspectiva en el análisis de las ciencias, de todas las ciencias, durante el siglo XX-XXI, y que este cambio acompañe momentos de gran inestabilidad y de transformaciones estructurales y sociales hasta hoy.

El hecho estético, cultural y literario también busca su eslabón perdido en el marco de este análisis. ¿Qué papel juega el arte en el desarrollo humano?, ¿pudo ser un apoyo más de supervivencia de nuestros antepasados ancestrales?

Un antiguo estudiante de Cambridge, se lanza a una aventura de cinco años. Embarca en una nave de medición topográfico-geográfica de océanos y continentes, el “Beagle”, y visita entre 1831 a 1836 gran parte de las costas de Sudamérica. Dibuja, observa y escribe sobre la naturaleza que ve a su alrededor, indistintamente sobre plantas, animales y fósiles. Toma ejemplares de muestra, que durante toda su vida intentará ordenar y analizar, codificando las anotaciones de forma sistemática. La idea primera surge en las Islas Galápagos gracias, entre otras, a las características observadas por él en el ave Pinzón.

Auf den Galapagos-Inseln etwa waren ihm Finken aufgefallen, die mit Festland-Arten nahe verwandt waren, sich jedoch von diesen und auch von Insel zu Inseln unterschieden[56].

Esta incursión histórica es definitiva para comprender el porqué de nuestras adaptaciones. Él supuso que todos esos pinzones debían proceder de una misma ave original, habiendo seguido desarrollos diferentes y variables según el entorno. También la observación de las coincidencias y semejanzas que había entre animales vivos y los fósiles encontrados de otros extinguidos, apoyó la hipótesis de que familias y especies debían encontrarse en un continuo cambio. Darwin había conseguido de esta manera lanzar un descomunal desafío a la concepción metafísica del universo, substituyéndola por una manera de observación e interpretación nueva del mundo. Su gran descubrimiento y aportación se basa en afirmar que ninguna especie es constante y que ninguna tiene el aspecto o las cualidades primarias que tuvo en sus orígenes. Si esto afectaba a la totalidad de los organismos, ¿por qué no lo iba a hacer, o iba a ser válido para la especie humana? Por ampliación, chocaba con el indicativo por excelencia del desarrollo social, el enorme salto químico-orgánico, físico y psíquico del alto rendimiento de la civilización.

Todos los avances socio-culturales, artísticos y literarios tienen también, como sabemos, un árbol genealógico de descendencia, naturalmente no se trata de un desarrollo lineal. La genealogía es capaz de soportar un seguimiento, posible de analizar y comprender. El eslabón perdido cultural existe, y es plausible que esté directamente relacionado con el interés del hombre por la expresión estética. No cabe duda de que la literatura surge como reacción a distintas experiencias humanas. El pensamiento es una respuesta a diferentes estímulos. Por ejemplo, a pesar de que las experiencias climatológicas externas tengan lugar en un entorno hostil, agresivo, difícil (poco previsible), se observarán, sin embargo, algunos factores reiterativos climáticos que se repitan. Estos factores adversos podrían ser fijados por el hombre para ser “analizados” a través de pinturas, posteriormente con textos, para intentar predecir lo venidero, el futuro. Esto dará forma a una base de consolidación, a un enorme salto cualitativo de las capacidades (inteligentes) de algunos de los sujetos más destacados dentro del grupo. Las cuestiones y resultados de las investigaciones biológicas pueden ser utilizados como premisas de un discurso analítico también sobre observaciones estéticas.

¿Qué autor en lengua alemana sería digno de mención en un trabajo de estas características? La literatura en sí misma reconoce el conflicto que ocasiona la vulnerabilidad anímica del hombre y la lucha por la supervivencia, por ejemplo, en las concentraciones urbanas y las nuevas metrópolis de siglo XX-XXI. No es difícil dar con exponentes que plasmen la sorpresa social sobre la distorsión entre cultura y naturaleza y las consecuencias de la disfunción de las tendencias instintivas en la explotación de recursos humanos desde la Revolución industrial. Hombres de ciencia, médicos, escritores, poetas y dramaturgos presentan lo calidoscópico de los abismos de un mundo interior humano según una doble vertiente muy especial en su información, la que proviene de disciplinas distintas. En los capítulos 7 y 8 realizo un análisis exhaustivo del tema. La agresividad, el instinto de conservación modifican tanto la fantasía como la acción, en una concatenación de acontecimientos que pasan por Affekt e Impuls. Desde el nacimiento hasta el fin son los instintos primarios los que dominan y dirigen básicamente nuestro comportamiento. Debido a la escasez de recursos, la lucha por la supervivencia es nuestra motivación primaria; lo que políticamente es incorrecto, biológicamente es irrebatible.

Los recursos no son ilimitados y es la competencia la encargada de regular la aparición, variación, adaptación o desaparición de los seres vivos sobre este planeta. El hombre no es una excepción y se ve involucrado de continuo en un proceso que oscila entre la vida y la muerte. Todo investigador que acepte el hecho de que en la naturaleza impera el principio de Entwicklung[57], es decir, un desarrollo evolutivo cuyas leyes están al servicio de la continuidad de la especie asume con ello que, la elección de compañero, la búsqueda de perpetuidad, el intercambio genético, el gusto por lo estético y lo bello, la motivación instintiva del amor y del juego van de la mano.

La belleza y entusiasmo por el “buen gusto” en el reino animal, (inmediatamente después de la alimentación), es uno de los mayores elementos de apoyo que animan la aparición de otros seres vivos por motivar lo sexual. Aquí quiero citar una de las fuentes originales darwinianas que expone el especial estatus que disfruta lo estético:

Trotzdem kenne ich in der Naturgeschichte nichts Merkwürdigeres, als daß die Argusfasanhenne imstande sein soll, die wunderware ‘Kugel und Lauf᾽ Verzierung und die anmutigen Muster der Schwungfedern des Männchens zu würdigen. Wer da meint, das Männchen so, wie es heutezutage aussieht, erschaffen worden, der muß auch zugeben, daβ die Schmuckfedern, die den Flug behindern und bei dieser Art ausschlißlich zur Zeit der Werbung in ganz eigentümlicher Weise entfaltet werden, ihm zu Zierzwecken verliehen wurden[58].

Si es así, debemos considerar que los individuos femeninos, las hembras de su especie disponen de las dotes correspondientes y capacidades para reconocer, valorar y gratificar al macho más hermoso y que, para ellas, es importante. Darwin continua en su discurso argumentando de la siguiente forma:

Ich bin überzeugt, daß sich der Argusfasanenhahn seine Schönheit allmählich erworben hat, und zwar dank dem Vorzug, den die Weibchen den am meisten verzierten Männchen gaben. Das ästhetische Empfinden der Weibchen ist durch Übung oder Gewohnheit entwickelt worden, genau wie sich unser eigener Geschmack allmählich verbessert hat[59].

Estamos hablando del desarrollo del “buen gusto” según criterios biológicos que, por un lado, sugiere potencia y salud, y por otro, es un fantástico “lector” de los indicadores que un individuo irradia, convirtiéndolo en un elemento más o menos atrayente y atractivo para su especie. Recapitulando: el desarrollo de una sensibilidad estética se refuerza a través del entrenamiento y de la costumbre.

Posiblemente una gran incógnita es la búsqueda de la belleza a través del arte en los humanos. ¿Cómo es posible que la manipulación de ciertos objetos, escenificaciones y sonidos aporten alivio y puedan funcionar como paliativos de la frustración? y que, según el desarrollo cultural, entrenamiento y costumbre ya citados, lo único que comparta la belleza de universalidad, en grupos sociales alejados temporal o geográficamente, sean los resultados y efectos que produce.

En el mundo animal, es decir el nuestro, la estrategia del macho por la lucha de supervivencia de sus genes se define en la competición con otros machos, para copular con el mayor número de hembras posible. Las hembras, sin embargo, eligen a los machos que demuestran más y mejores cualidades. Las cualidades son expuestas y presentadas por ellos en su máximo esplendor y poderío, y esto tiene lugar durante valerosas, coloridas y vistosas actuaciones o representaciones estéticas. La hembra va a seleccionar a machos productores de crías portadoras de genes que, cualitativamente, sean para ella lo más aceptables posibles. Los machos actuarán por acumulación de encuentros, inseminando a muchas hembras para multiplicar el número de descendientes. Sin embargo, la importancia de las interpretaciones del gusto del sexo femenino en el proceso reproductivo es dominante, parece ser que son las hembras las que eligen. Lo más llamativo es que el puente exclusivo de conexión comunicativa de supervivencia, para y entre los dos sexos, será construido por cada individuo con unas piezas de rompecabezas, de valoración fundamentada sobre criterios estéticos puros, de gusto y de belleza.

Cierto es que en el hombre existe un desacoplamiento entre sexo y reproducción, sin embargo, esto no deja de explicar los orígenes del proceso. Lo estético no deja de ser un subproducto pre-sexual comunicativo arcaico de supervivencia, convertido en post o asexuado. Así podemos afirmar que las redes de comunicación de las células nerviosas cerebrales con respuestas a lo bello funcionan de forma interactiva como las sexuales. El porqué está situado en la propia naturaleza de las cosas:

Jeder, der das Prinzip der Entwicklung annimmt und dennoch nicht zugeben mag, daβ weibliche Säugetiere, Vögel, Reptilien und Fische einen ausgeprägten Geschmack in betreff der Schönheit der Männchen bekunden, d. h. einen Geschmack, der im allgemeinen unserem eigenen entspricht, sollte bedenken, daβ die Nervenzellen im Gehirn der höchsten wie der niedrigsten Glieder der Wirbeltierreihe von der Nervenzellen des gemeinsamen Vorfahren dieser groβen Ordnung abstammen. Denn dadurch verstehen wir, warum sich gewisse geistige Fähigkeiten bei grundverschiedenen Tiergruppen fast in derselben Weise und fast in demselben Grade entwickelt haben[60].

La respuesta es afirmativa, sí existe una interacción de sistemas. La capacidad humana de desacoplamiento intelectual, lleva a que los vertebrados humanos seamos capaces de trabajar con una imponente cantidad de información aislada y a distintos niveles. Los receptores nerviosos de lo estético pueden también organizarse sin que influyan de forma directa o sean necesariamente traducidos en actos reproductivos, a pesar de que el erotismo permanece. Ese erotismo del pensamiento, el del ejercicio mental del proceso de actividad creadora, es el que convierte a la mente en el mayor órgano sexual. La atractividad humana está al servicio de un solo fin, la propagación de la propia información.

2.1.2. Extended Mind, erweitertes Geist

Halt dein Rößlein nur im Zügel,

kommst ja doch nicht allzuweit.

Hinter jedem neuen Hügel

dehnt sich die Unendlichkeit.

Nenne niemand dumm und säumig,

der das Nächste recht bedenkt.

Ach, die Welt ist so geräumig, und der

Kopf ist so beschränkt[61].

El arte es una ampliación externa de un proceso cognitivo interior. Y literatura es la forma de arte más inteligente. Este proceso responde al dictado de unas necesidades específicas del Trieb, que reconoce desde sus orígenes en la naturaleza, cambios y variaciones (originalmente amenazantes): “so sind aus anfänglich noch streng genetisch programmierten zunächst initial und später zeitlebens durch eigene Erfahrungen programmierbare Konstruktionen entstanden”[62].

Procesos cognitivos pueden imaginarse como un sistema entrelazado de redes de información, que se extienden desde nuestro interior hacia el mundo exterior. Los procesos cognitivos necesitan para su desarrollo un cuerpo y un entorno físico para consumar con éxito su fase de desarrollo. Solo seres con sistema corporal lateral simétrico, por ejemplo, pueden distinguir entre derecha e izquierda. Por otro lado, la simetría es un indicador de que un individuo es portador de genes sanos e intactos. Un rostro atractivo está comprobado que es traducido por el receptor así: “es weist auf Gesundheit und ‘gute᾽ Gene hin”[63]. Como he afirmado ya en el anterior capítulo la atractividad humana, como la del resto de los animales y desde un punto de vista estrictamente biológico evolutivo, está al servicio de un solo fin: la propagación y expansión de la propia información y herencia genética. Este es el fin primordial en la elección de compañeros. Cuanto más simétrico es un individuo, más atractivo es para sus congéneres[64]. Pero, parece ser también importante, que es preferible que la imagen de un individuo coincida con varemos medios correspondientes a los del resto de la población, que no sobresalga en su excepcionalidad en demasía. Esto se explica por una de las primeras reglas de la evolución: sobreviven los mejor adaptados a las condiciones del entorno. Si existen muchos individuos así es que fueron exitosos en su desarrollo. Las excepciones son raras. Capacidades y características pueden variar rápidamente y así, las cualidades individuales que ayer eran excelentes y útiles, mañana pueden suponer un grave riesgo o un enorme impedimento. Por ello, un sistema único fijo e inmovilista de la belleza o el gusto, no es rentable desde ningún punto de vista. El atractivo es voluble y cambiante en el mundo de los seres sexuados[65].

Si el cerebro se siente atraído por caracteres que, más bien, corresponden a la media que podríamos definir como normales ¿cómo construye el cerebro ese estándar?, ¿está programado genéticamente o se trata de una superposición de imágenes, asimiladas o recordadas desde la niñez y evocadas después?. El investigador de fenómenos neurológicos de la cognición Martin Kurthen basa su exposición en el Zentrum für interdisziplinäre Forschung de Bielefeld, en noviembre del 2009, en la argumentación de que no todo lo que ocurre en el cerebro tiene por qué ser un acto cognitivo. Una gran parte de la actividad neuronal no hace más que trasladar señales de acá para allá sin realizar un trabajo verdaderamente analítico o de almacenamiento[66]. En el siglo XXI las telecomunicaciones han abierto muchas puertas y posibilidades de expansión a la teoría de la cognición desconocidas hasta ahora, de forma que hoy en día muchas veces los descubrimientos en investigación alcanzan antes un periódico fiable o los medios de comunicación, revistas especializadas e internet, que el mismo libro impreso. El filósofo profesor en la University of Edinburg Andy Clarke opina, junto a David Chalmers, que la alimentación y utilización de posibilidades o de artilugios ajenos al cerebro físico, como un ordenador o un Notebook, forman igualmente parte del mismo sistema de cognición:

Natürlich ist das Gehirn etwas Besonderes. Es ist eine lose hierarchisch strukturierte Schlussmaschine, die sich bemüht, Überraschungen zu minimieren, indem sie Hypothesen über die Quellen ihrer Irritationen, ich meine über die Welt, aufstellt. Das geschieht mit Rückkopplungsschleifen, von denen sich die verlässlichsten im Gehirn finden, aber eben nicht nur dort, Kopplungen halten die Gehirnhälften ebenso zusammen wie Geist, Körper und Umwelt. Im kognitiven Gesamtsystem spielt der Bleistift [...] ebenso eine kausale Rolle wie das Neuron im visuellen Kortex. Einzuführen, was auf Englisch so unschlagbar “transcranial kinds” heisst, eine Klasse von kognitiven Phänomenen, die nicht auf das Gehirn beschränkt sind, sei deshalb sinnvoll und natürlich[67].

Enlazando con el postulado anterior, la esencia de la belleza en el arte sería la de un sistema físico capaz de producir y evocar, a través de estímulos externos creados artificialmente a imagen y semejanza de los naturales, respuestas desacopladas de lo que en su origen fueron accidentes ocasionales de la naturaleza. Hablo del sonido del agua, el del aire a través de un hueso hueco o de una caña, un trueno, el viento, el placer de la visión de un animal cazado para alimentar al grupo, el fuego provocado por un rayo o bien, como utensilio para la defensa contra el frio y la cocción de los alimentos, el sexo, la predicción de las estaciones y de la lluvia con calendarios solares hincados en tierra y muchos otros fenómenos más[68].

El placer físico provocado por la respuesta cognitiva ampliada refuerza la producción del acto cultural estético, imita lo natural con el fin de reanimar una satisfacción específica humana, la de organizar un enorme pensum de información y, al mismo tiempo, producir placer. La propuesta del capítulo 6 de este trabajo intenta dar respuesta a través de puentes de estética sexual a la creatividad.

2.2. Reflexión sobre las bases de la Teoría de la Evolución

Vor 100.000 Jahren gab es noch keine so differenzierte Sprache wie heute. Für vieles, worüber wir uns heutzutage mühelos, oft sogar nicht nur in unserer Muttersprache, sondern in einer später erlernten Fremdsprache verständigen, hatten die Menschen damals noch keine Worte. Ihre Möglichkeiten, individuell gemachte oder kulturell erworbene Erfahrung auszutauschen und das entsprechende Wissen weiterzugeben, waren deshalb sehr eingeschränkt. Auch eine Schriftsprache zur Weitergabe von Erfahrungen und Wissen von einer Generation zur nächsten war damals noch nicht entwickelt. [...] Wäre aber einer dieser frühen Vorfahren des Menschen heute zur Welt gekommen, spräche er fließend Deutsch wie wir, hätte er gelesen, was wir heutzutage so lesen, könnte er sich auch noch in Englisch oder einer anderen Sprache mit Menschen aus anderen Kulturkreisen verständigen und austauschen, und das alles genauso gut oder schlecht wie wir heutzutage. Die Anlagen dazu waren vor 100.000 Jahren bereits vorhanden, nur die Bedingungen dafür, [...] gab es damals noch nicht. Was sich in dieser jünsten Etappe der Evolution entscheidend verändert hat, waren nicht die zur Ausbildung eines hochkomplexen, vielfach vernetzten und zeitlebens lernfähigen menschlichen Gehirns erforderlichen genetischen Anlagen, sondern die zur Entfaltung dieser Möglichkeiten notwendigen Voraussetzungen[69].

La Teoría de la Evolución puede ser muy útil para la investigación en ciencias de la cultura estético-literaria y en humanidades ya que: “Bis heute ist dieser Prozeß der fortschreitenden Optimierung unserer eigenen Entwicklungsbedingungen nicht abgeschlossen”[70].

A través de generaciones todo avance y descubrimiento pudo pasar dentro de un determinado y pequeño círculo de cultura de pueblo a pueblo y, a menudo, traspasar las fronteras de ese círculo. Por eso, está históricamente comprobado que muchos pensadores se han ocupado del tema de la procedencia del hombre y su desarrollo, (con su estrecha relación anatómica e instintiva y su posicionamiento dentro del mundo de los animales), para entender la cultura.

Ya en la antigua Grecia, numerosos filósofos defendieron la posible variabilidad de las especies, la propuesta no era nueva. La idea de que el hombre forma parte del reino animal aparece ya con Aristóteles.

Benoît de Maillet (1656-1738) propone que todos los animales tienen un pariente marino originario del que proceden los demás. Así el perro desciende de la foca, las aves de los peces voladores y todas las razas humanas de hombres marinos y sirenas. Sin embargo, Carl von Linné en su obra Systema Naturae (1766-1768), ya realiza una conexión directa del hombre con los simios, monos y murciélagos. Los sitúa en el orden de los primates como “Herrentiere”[71]. Jean Baptiste de Monet von Lamarck (1744-1829) trabaja ya de forma sistemática en una teoría de la evolución y plantea, de forma empírica, su desarrollo. Buffon, Maupertuis y Diderot no habían podido probarlo, pero especulan con el pensamiento de la posible existencia de un organismo originario del que todos las demás proceden y así todos ellos “spekulierten mit dem Gedanken der Existenz eines Urtieres oder einer Urpflanze”[72].

La observación de la naturaleza ha sido siempre, no solo para poetas, sino para naturalistas, matemáticos y científicos de todas las disciplinas, preciosa fuente inagotable e insustituible de información e impulso. A menudo, fue precisamente una interpretación errónea la que sirvió de base para tergiversar y confundir, interfiriendo en su análisis. Así, ciertos resultados obstaculizaron, más bien, posibles avances. Hasta muy entrado el siglo XIX, los estudiosos estaban convencidos de que las especies permanecían invariables desde sus comienzos. Ya Copérnico había demostrado que la tierra no era el centro del universo, pero el antropocentrismo no dejaba por ello de ser vigente y actual. El paleontólogo Georges Cuvier (1769-1832) en su observación de fósiles desconocidos, fue el primero que planteó la cuestión de una posible desaparición de las especies. Cuando se vio confrontado con el hecho de que, realmente los fósiles daban testimonio de la extinción de multitud de animales, y parecían corresponder a especies perdidas muy diferentes de las conocidas, le pareció plausible la siguiente explicación, proponiendo la Teoría del Fijismo: La tierra sufre en mayor o menor grado, reiteradamente y de forma más o menos periódica, catástrofes naturales que aclaran la extinción de especies animales y vegetales. Este pensamiento, como hemos visto anteriormente[73], se basa en una lógica simple y engañosa, dictada por un pensamiento históricamente razonable, apoyado por un “sano juicio”. Solo que Cuvier partía de la base de que la antigüedad de la tierra no superaba los 6.000 años[74]. Los últimos fechados radiométricos realizados por físicos y geólogos datan la edad de la tierra en unos 4.550 millones de años.

Como sabemos, la tesis de Darwin defiende que todos los organismos se encuentran a lo largo del tiempo en un continuo cambio. Las variaciones constantes del entorno conducen a adaptaciones de sus distintos órganos. Esto es así sencillamente porque los organismos se ven obligados a cambiar sus hábitos y costumbres. Tan pronto como adaptan sus necesidades al nuevo entorno, crean una nueva realidad biológica. La calidad de las capacidades de los organismos es proporcional al uso, a la utilidad y a la necesidad que se tenga del órgano creado. A la inversa su no utilización conlleva la desaparición del órgano. Por ejemplo, la utilización de las garras de algunos pájaros para nadar, trajo como consecuencia que las aves que se veían obligadas a cazar en el agua, desarrollaran en las patas grandes membranas. La piel entre sus dedos se expandió y ensanchó convirtiéndolas en aves acuáticas. El tema de cómo la utilización de un órgano o bien de una capacidad, se relaciona con cultura y teoría estética es fascinante, si se tiene en cuenta que una de las cuestiones que a Darwin más ocupó, una vez demostrado lo anterior, fue el tema de la utilidad de lo bello por sí mismo, en todas las especies del reino animal. ¿Qué función juega la belleza?, ¿Qué relación tiene lo estético con la evolución?, ¿Es una construcción, un “Konstrukt” o tiene un papel funcional para la vida? No debemos ignorar que la consciente utilización, demostración y manifestación de lo que cada conjunto de seres vivos entiende como atractivo o bello es una realidad, no igual, pero sí común a todos ellos[75].

No perdamos de vista este “Zurschautragen” tratado en teoría evolutiva, entendiendo por ello: enseñar, mostrar, demostrar, pavonear, alardear. Nos encontramos ante una señalización biológica dirigida a maniobrar actuaciones estratégicas, en principio, con fines exclusivamente reproductores[76]. Las creaciones culturales humanas de las distintas épocas, no están lejos de ésta motivación del gusto por lo especialmente llamativo y original. Los conceptos locales de belleza varían enormemente de periodo en periodo y cada sociedad ha desarrollado los suyos, sin embargo, la motivación permanece y no dejan de tener los mismos orígenes. Para el zoólogo y el antropólogo, los seres humanos son unos simios sin la extremidad posterior del cuerpo y de la columna vertebral de algunos animales, la cola, con un cerebro muy grande[77]. Su rasgo más asombroso y llamativo es cómo han prosperado. Mientras otros simios se esconden en sus últimos refugios, esperando la llegada de las motosierras, seis mil millones de personas han infestado casi el mundo entero, extendiéndose tan lejos y tan rápido que, como una plaga de langostas gigantes, han cambiado el paisaje[78]. Nos preguntamos cuál ha sido el secreto de su éxito y qué factores han colaborado y sirvieron de apoyo específico en el desarrollo de un cerebro de simio. Morris, como otros investigadores, opina que la clave del éxito estriba en la capacidad neoténica del hombre.

El secreto de su éxito estriba en su capacidad para vivir en poblaciones cada vez más grandes donde, incluso con las más altas densidades, han logrado adaptarse a las tensiones de la vida y continuar reproduciéndose bajo condiciones que cualquier otro simio encontraría intolerables[79].

El proceso evolutivo de la neotenia es una característica de lo social. La combinación entre sociabilidad y curiosidad insaciable ha reforzado una tendencia instintiva básica, la del juego. La literatura es muestra del camino de éxito recorrido por la explotación de esta cualidad. Los humanos mantienen caracteres juveniles durante toda su vida adulta. Otros animales juegan cuando son jóvenes, pero pierden esa cualidad en la madurez. Los perros sin embargo, como animales domésticos, no pierden su capacidad de jugar, la cautividad y la falta de necesidad de cazar para comer, crea en ellos una situación artificial mantenida, que sustenta una infancia y una situación neoténica que se alargará durante toda su vida. Es decir, el hombre impide intencionadamente el desarrollo del perro para llegar a ser un can adulto.

El ser humano es un simio que alardea jugando. De él es característico también que encuentra un enorme placer en ello y, si consideramos el tiempo que le dedica, es el número uno de toda la creación.

[…] Por supuesto, una vez que se han hecho adultos, al juego le dan diferentes nombres y se refieren a él como arte, investigación, deporte, filosofía, música, poesía, viaje o espectáculo. Pero, como el juego infantil, todas estas actividades implican innovación, asunción de riesgos, exploración y creatividad y son estas actividades las que nos han hecho verdaderamente humanos. Hombres y mujeres no han seguido esta tendencia evolutiva exactamente de la misma forma […] por ejemplo: a los treinta años, los hombres son quince veces más propensos a los accidentes que las mujeres. Esto es así porque los hombres han conservado el elemento de la asunción de riesgos del juego infantil de una forma más clara que las mujeres. Aunque esta cualidad pone con frecuencia en peligro a los hombres, fue una gran ventaja en los tiempos primitivos cuando, para triunfar en la caza, los hombres se veían obligados a correr riesgos. Las mujeres primitivas eran demasiado valiosas para arriesgarlas en la caza pero los machos eran prescindibles, de modo que se especializaron en “arriesgarse”. Si morían unos cuantos en el proceso, eso no afectaría a la capacidad de reproducción de las tribus pequeñas, en cambio si morían unas cuantas mujeres, el índice de reproducción se veía inmediatamente amenazado[80].

Es cierto que hay más inventores hombres que mujeres. Asumir riesgos no es una actitud meramente física, lo es también mental. Experimentar siempre implica riesgos. El papel primitivo de las hembras en la sociedad tribal, en la que eran responsables de casi todo, menos de la caza, no daba opción a la realización de muchos errores. Confiar en tradiciones fiables y comprobadas por la experiencia, les era de gran utilidad. Durante la evolución llegaron a ser mejores en hacer varias cosas a la vez, poseer una mayor fluidez en la comunicación verbal, su sentido del olfato, del oído, del tacto y de la visión del color eran absolutamente superiores a los de los machos[81]. Los hombres se hicieron más imaginativos. Es casi seguro que la producción de objetos estéticos y artefactos fuese obra masculina realizada en periodos de ocio de caza. Las mujeres se hicieron mejores educadoras, desarrollaron a la larga una mayor resistencia a la enfermedad, su salud como madres era de vital importancia. A pesar de ello, la media de vida femenina en el neolítico no sobrepasaba los 25 años. Las diferencias entre hombres y mujeres son muy interesantes pero según la antropología, siguen siendo leves. Comparto con Morris la opinión de que lo verdaderamente importante es que, ambos sexos humanos son un centenar de veces más neoténicos, en todos los aspectos, que los dos sexos de todas las otras especies[82]. “Estas diferencias evolutivas determinaron sus papeles en la sociedad. Se complementaban las unas con los otros y la combinación supuso el éxito”[83].

La siguiente enumeración de lugares es interesante, si observamos su posicionamiento geográfico (centroeuropeo), su cercanía y contigüidad entre ellos. Los objetos neoténicos y artilugios neolíticos, hallados en yacimientos pantanosos y asentamientos de palafitos en la región de los Alpes, en lugares como Federsee, Oberschwaben, Bodensee, Thurgau, Greifensee, Pfäffikersee, Zürichsee, Zugersee, Baldeggersee, Wauwiler-Moos, Burgäschisee, Bieler See, Murtensee, Neuchâteler See, Genfer See, Lac de Chalain, Lac de Clairvaux, Lac d´Annecy, Lac de Bourget, Viveron/Piverone, Lago di Varese/Monato, Lagozza, Lago di Garda, Lago di Ledro/Fiave, Lago di Fimon, Laibacher Moor, Mondsee, Attersee, Standberger See por ejemplo, demuestran que la vida diaria no era tan fatigosa como para que lo bello y lo artístico, los adornos corporales en los humanos, así como la ornamentación de los palafitos en general, no jugase un importante papel en el día a día del hombre.

Diese Objekte lassen ahnen, dass der Alltag keineswegs nur grau und mühselig war, denn dazu brachten die Menschen zu viel Sorgfalt auf für Luxusproduktion. Mag sein, dass “Überflüssiges” wie Schmuck, all das, was nicht notwendig erscheint, eben doch seinen Stellenwert hatte, dass es niemals “ohne” ging [...] Knöpfe, Schmuckstücke oder Amulette? In der Schmuckproduktion ist es schwierig, derartige Unterscheidungen zu treffen, man denke nur an die bis heute wirksame symbolische Bedeutung von Jagdtrophäen. Möglicheweise trugen die jungsteinzeitlichen Siedler Amulette, wenn sie sich mit Tierzähnen, Hirschgrandeln oder Anhängern aus Knochen und Geweih schmückten[84].

Los rasgos neoténicos permitieron al hombre seguir aprendiendo. La ciencia y el arte son hoy como ayer lúdicos ejercicios de la imaginación creadora.

2.3. Etología y Kulturgene

Gracias a lo que podríamos definir como un sistema hereditario de cultura, permanecen vivas probadas experiencias útiles de generaciones pasadas. Su suma es la madre del enorme pensum de una compleja sabiduría colectiva de los grupos humanos. Como los últimos antecesores comunes de hombres y chimpancés vivieron hace aproximadamente siete millones de años, y ningún otro grupo de simios ha llegado a un desarrollo evolutivo cultural tan complejo similar, podemos deducir de ello que las características y cualidades genuinamente humanas comenzaron a demarcarse en aquél momento. Datamos hace dos millones de años la aparición de los primeros hombres Homo erectus[85]. Ellos crearon por primera vez herramientas construidas con huesos y piedras. La más conocida es el hacha simétrica de piedra, que fue utilizada tanto para la caza y el despiece de animales, como para trabajar la madera de la Acheuléen-Kultur[86]. Los ejemplares más antiguos tienen más de 1,5 millones de años y fueron encontrados en Etiopía. En Europa aparecen hace unos 200.000 años. Estas hachas muestran ya una cierta fabricación estandarizada, es decir, se pueden ver en yacimientos separados entre sí por barreras naturales, por lo que es seguro que sí existió comunicación, incluso entre tribus situadas a grandes distancias. Los objetos, herramientas afiladas y el tipo de armas del Homo-heidelbergensis indican que conocía y utilizaba estrategias de caza. Estos hombres poseían ya una sabiduría colectiva del mundo y de su entorno, síntoma de un traspaso sistemático de informaciones de generación en generación, o sea de cultura: “Die Faustkeile weisen bereits ein gewisses Maß an Standardisierung auf. Die ausgefeilten Werkzeuge, Waffen und Jagdstrategien der vor rund 400.000 Jahren lebenden - Menschen zeigen, dass sie bereits ein differenziertes kollektives Wissen über die Welt besaßen”[87].

La evolución verdaderamente cultural moderna del hombre desarrolla su dinámica hace unos 200.000 años. Podemos datar este momento como la gran revolución de los avances adaptativos relativos a un perfeccionamiento biológico generalizado. Como muy tarde, en ese momento comienza a funcionar de forma sistemática la transferencia cultural en homínidos. El efecto de donación del saber, el traspaso de experiencias, multiplicando las probabilidades de éxito, de fuerza y de la eficacia de resultados, el llamado por Junker “Wagenhebereffekt” cultural[88], despliega todo su poderío entonces. El aprendizaje, la experimentación útil para el grupo se refuerza gracias a la herencia y traspaso de unos a otros de las ideas más ventajosas. Se buscan y se encuentran soluciones a los problemas: “Spätestens jetzt funktionierte die kulturelle Vererbung so gut, dass der Wagenhebereffekt seine volle Wirkung entfalten konnte”[89]. El ya nombrado profesor de historia de ciencias biológicas de la Universidad de Tübingen y Göttingen, Thomas Junker, es contrario a las tesis publicadas en el año 2002 por Klein y Edgar, de la así denominada por ellos “mutación cultural”[90] espontánea, ocurrida hace 50.000 años, gracias a inminentes adaptaciones y cambios biológicos. Ésta denominada generación espontánea de la creatividad y de la inteligencia humana no ha sido tal y no ha existido nunca. El proceso es gradual. Es cierto que el hombre moderno consigue hace unos 40.000 años tal relevancia y superioridad en contraposición al Homo-erectus asiático, a grandes mamíferos superiores y finalmente al mismo Homo-neanderthalensis, que sobrevive a la extinción total de las otras especies de homínidos en la tierra. De este periodo parten las primeras representaciones conocidas de creaciones artísticas, de la revolución del neolítico superior die jungpaläolithische Revolution. Junker considera irrelevante el considerar los hallazgos de obras de arte y objetos estéticos encontrados hasta el día de hoy como los primeros o los más antiguos. Las representaciones simbólicas, probablemente, son consecuencia de un desarrollo mucho más antiguo y paulatino. El árbol genealógico del ser humano está plagado de espacios oscuros y lagunas, el trabajo incansable de investigadores de distintas ramas intenta completarlas con especulaciones que, sin duda y muy a menudo, son altamente arriesgadas. Insisto, pocas veces se conoce el camino pero en este caso sí conocemos los resultados: el hombre moderno, un bípedo que siente un enorme placer y un gusto específico por plasmar lo que afluye a su pensamiento. Característico de él son sus ansias de fijar y expresar su visión personal de las cosas, en palabras o por medio de otros sistemas. La experimentación con sonidos o con artilugios, aparentemente inútiles e inservibles, que a él especialmente, se le antojan bellos. La comunicación de resultados a los otros individuos, con la finalidad consciente de provocar interés, relajación o placer. Gozando con el juego de encender luces en su pequeño cerebro, creando respuestas novedosas a incógnitas.

Punto de partida para coordinar la forma de estudio del lento desarrollo de lo dicho es la utilización de métodos, cada vez más sofisticados. Hoy se puede averiguar y deducir la mayor cantidad posible de informaciones, desde un mínimo de datos en hallazgos, en enterramientos, cuevas, pantanos y yacimientos. Innegable y probado es que existían más cantidad de especies de homínidos de las que se suponía hasta hoy. El Ohrring tugenensis y el Sahelanthopus tchadensis[91] son buen ejemplo de ello. Estos simios se desplazaban ya de forma erguida y poseían un cerebro muy pequeño. Debemos despedirnos de la idea inicial de la existencia de una sola línea adaptativa, que condujese directamente del mono al Homo sapiens. En su lugar tenemos un cuadro y una genealogía plagada de una pluralidad de antecesores homínidos del hombre moderno. Esta se compone de seres inteligentes que vivieron conjunta y simultáneamente en los mismos espacios. Hubo desarrollos paralelos de hombres, lo que explica la especie Homo sapiens y la Homo neanderthalensis, las dos humanas y simultáneas, pero distintas. En vez de una línea directa de descendencia genealógica evolutiva se produce más bien una compleja red de descendencia, por lo que no es de extrañar que los investigadores cambien en ocasiones la denominación de algunas de ellas y difieran, a menudo, en sus opiniones al catalogarlas[92]. El último homínido común del neandertal y el hombre moderno es el Homo antecessor[93]. Los yacimientos de la Gran Dolina dan fe de él: “El lugar del último antepasado común del Neanderthaler y humano moderno corresponde a la especie Homo antecessor, creada a partir de fósiles de la Gran Dolina y con más de 780.000 años de antigüedad”[94]. Con la evolución hacia el Homo sapiens hace aproximadamente un millón de años, se llegará a poner en marcha un complejo sistema de experimentación de los homínidos, con objeto de arrancar a la naturaleza sus secretos. Finalmente estarán en condiciones de accionar mecanismos mentales abstractos o lo que es lo mismo, pensamientos simbólicos. El hombre moderno dejará su huella allí por donde vaya. Desarrollará multitud de herramientas, artefactos y objetos estéticos, cada vez más refinados. El instinto es el hilo conductor en el aprendizaje del pensamiento[95]. El arte de la supervivencia quiere y debe imaginar lo venidero, el futuro, porque la mente busca entender y dominar lo desconocido de la naturaleza, pronosticándolo. La planificación sistemática de los actos en grupo, la simbología creativa, el arte son detonantes de una eclosión que aceleró adaptaciones biológicas hacia el ser humano como hoy le conocemos.

Está demostrado, como hemos dicho, que los homínidos se dividían en varias especies. El Homo neanderthalensis[96] y el Homo Sapiens[97] y que estos vivieron y convivieron durante varios miles de años[98]. Al primero se le consideró durante largo tiempo como muy primitivo en comparación con el segundo, a pesar de que el volumen medio de su cerebro era de entre 1200 y 1750 cm³, superior incluso al del hombre moderno actual. Entre tanto, sabemos que el Homo neanderthalensis contaba con vestimenta de piel, herramientas de piedra y madera, dominaba el fuego y, por lo menos de manera ocasional, enterraba a sus muertos[99]. Esto supone que una especie humana, hoy extinguida, disponía de una cultura mucho más desarrollada de lo que creíamos hasta hoy y, sin embargo, terminó desapareciendo.

Por otro lado, si no fuera porque los neandertales eran humanos, nadie discutiría que merecen una especie propia. Sin embargo a muchos investigadores se les hace difícil aceptar que unos seres que enterraban a sus muertos y utilizaban el fuego fueran de otra especie que la humana. Más aún, los neandertales europeos llegaron a fabricar unos instrumentos similares a los de los humanos modernos (el Chatelperroniense) [...] todas estas coincidencias sólo significan que los neandertales eran inteligentes. Que nosotros seamos la única especie humana inteligente que existe en el momento presente, no quiere decir que haya tenido que ser siempre así [...] los neandertales eran otra especie humana inteligente, entre otras razones porque los antepasados comunes de neandertales y humanos modernos Homo antecessor, también eran inteligentes. Nada se oponía a que las diferentes especies humanas inteligentes intercambiaran información, produjeran el mismo tipo de utensilios y compartieran la (nueva) tecnología del fuego; dos especies inteligentes pueden intercambiar información sin intercambiar genes[100].

Hasta hoy se creía que el Homo-neanderthalensis no era un antecesor directo del hombre actual (como demostraban los análisis de ADN).

Hay investigadores que creen percibir una diferencia substancial, un abismo entre las mentes de los neandertales y las de los humanos modernos. De este modo, nuestra superior capacidad cognitiva se manifestaría, entre otros aspectos, en que sólo nosotros seríamos capaces de elaborar conceptos estéticos y simbólicos […], existen discusiones sobre si los neandertales enterraban o no a sus muertos con ceremonia[101].

Por ceremonia se entiende la ornamentación de los enterramientos, que sería señal de una primitiva abstracción del pensamiento con símbolos[102].

Para nosotros el mero hecho de que lo hicieran (enterrar a sus muertos), ya implica un rito y por tanto capacidad simbólica. Por otro lado, es cierto que la explosión de arte se produjo en el Paleolítico Superior […], ahora bien, si los antepasados de los neandertales no tenían arte, tampoco los nuestros, Homo sapiens, en la misma época. Las grandes manifestaciones artísticas, como las pinturas y los grabados sobre paredes o en placas de piedra y las esculturas de animales y personas, no se encuentran en los primeros momentos del Paleolítico Superior hace (entre) 50.000 y 45.000 años, sino solo desde hace poco más de 30.000 años. Es posible que los neandertales no llegaran a producir arte simplemente porque se extinguieron antes de que éste se generalizara. Sin embargo, ya hemos comentado que los neandertales de la Cueva del Reno llevaban consigo, hace 34.000 años, objetos de adorno semejantes a los de los humanos modernos contemporáneos suyos, indicando así su sentido de la estética[103].

Los neandertales eran cazadores y es importante tener en cuenta que probablemente emplearan, por motivos que desconocemos, más tiempo en la búsqueda de alimento que el hombre moderno: “Die Zahl der Plätze [Nahrungsquellen] im Reich der Natur ist nicht unendlich groß”[104]. Los recursos no son ilimitados[105] y el talón de Aquiles de que disponían, más largo que el del Homo sapiens no debió apoyar su velocidad en la caza, siendo un hándicap. Otro de los factores a tener en cuenta en antropología literaria, que ayudaría a desvelar el misterio de la desaparición de la “otra” especie humana inteligente, (dejando aparte el factor de la explosión artística), podría ser el del descubrimiento del gen FOXP2, muy interesante para filólogos y lingüistas. Johannes Krause opina que: “Dieser Weg könnte aber Erfolgsversprechen sein, wie die Entdeckung eines für die Sprache und Artikulationsfähigkeit wichtigen Gens FOXP2 zeigt”[106].

Las publicaciones de Anthony Monaco del año 2001 en la revista científica Nature sobre este gen originaron una gran ola de entusiasmo. Él y sus colaboradores del Wellcome Trust Center for Human Genetics en Oxfort descubrieron una mutación en el gen FORKHEAD BOX P2. La persona que poseía esta mutación sufría problemas en el habla. Se trataba de cambios insalvables en la pronunciación y la comprensión gramatical a pesar de tratarse de sujetos inteligentes: “Fündig wurde man bei der in Fachkreisen berühmten Familie KE, deren Angehörige seit Generationen Sprachentwicklungsstörungen zeigen”[107]. En los años siguientes al descubrimiento el entusiasmo inicial disminuyó. No solo porque versiones parecidas del gen se encontraban en todo el reino animal, sino porque solo en dos de los más de 700 pares básicos, se diferencia nuestro FOXP2 del de los otros simios y, solamente, en cuatro del ratón. Sobre el efecto real del gen se discute hoy con fruición, algunos lo consideran un factor de transcripción. Si tiene lugar una mutación en este gen, procesos directamente relacionados con la codificación de conocimientos del lenguaje se ven desequilibrados. El resultado es que los afectados tienen serias dificultades para la correcta composición de verbos o bien no les es posible la pronunciación de palabras fantásticas, inventadas o desconocidas para ellos (por ejemplo en otros idiomas), es decir no son capaces de realizar la simple repetición de un vocablo. La causa para explicar estas lagunas no se conoce. Sin embargo está comprobado que el déficit repercute directamente y de forma selectiva sobre el mecanismo de producción y tratamiento del habla. Un manco o problemas específicos de IQ han quedado descartados totalmente por los investigadores. Con ello quedaría demostrado que si hay carencia por defecto, también existiría lo contrario, la posesión de un gen que originaría la posibilidad de expresión ficticia y fantástica a través de símbolos sonoros, del lenguaje.

En el Max-Planck-Institut de Leipzig para antropología evolutiva, Svante Paäbo demostró que la escisión genética del hombre moderno desde un punto de vista anatómico de las otras variantes genéticas de simios homínidos, tuvo lugar definitivamente hace unos 200.000 años y se desarrolló, sin ningún género de duda, en la sabana africana. La casualidad del hallazgo de ambos datos es un indicio que señala la versión humana del gen FOXP2 como el arranque de la lengua. Por supuesto, el abanico de una competencia cultural compleja no pudo en esta fase más que dar sus primeros pasos, pero fue suficiente para poner en movimiento una avalancha de capacidades creativas de supervivencia y de adaptaciones estéticas a través y gracias al lenguaje. El Homo sapiens, sin embargo, no tenía la exclusiva. Esto suponía un problema. Nadie cree hoy que la capacidad de habla del Homo sapiens fuera responsable, ni estuviera directamente relacionada con la posesión del gen FOXP2 ni con su supervivencia. En octubre del 2007, un nuevo hallazgo echó por tierra parte de la moderna teoría del lenguaje, que colocaba al Homo sapiens como el rey absoluto de la comunicación sobre la tierra: La otra especie de homínidos, el Neanderthal disponía en su DNA del mismo gen estrella FOXP2, nuestra misma variante se entiende, y no otra. Por lo que la tesis de la superioridad y de la supervivencia del uno sobre el otro, (achacada exclusivamente a la lengua y su dominio), perdió toda su fuerza argumentativa. El mismo Paäbo rebatió sin ninguna consideración su propia teoría. El Neanderthal hablaba también.

El último antepasado común y paralelo a nosotros que vivió hace 300.000 años contaba con el gen de referencia así que, muy probablemente, el Homo neanderthalensis también hablaba. Svante Paäbo, durante la realización de este estudio, ha lanzado en el año 2010 la teoría, altamente especulativa de la existencia de hecho de un intercambio real genético entre algunos individuos de ambas especies. Esto se ha intentado demostrar gracias a nuevos análisis del ADN de algunos fósiles. Algunos opinaban que era posible que existiesen individuos nacidos de estos encuentros esporádicos entre Homo sapiens y Homo neanderthalensis, pero que fuesen híbridos y que no hubieran dejado descendencia. Resultado es que podría afirmarse que ni el lenguaje, ni el ADN esclarecerían el tema de la supremacía y supervivencia final de una sola de entre las dos especies. En el año 2011, Damian Labuda ha demostrado finalmente que, si no en África, sí en Europa hubo intercambio genético entre los dos:

Recent work on the Neandertal genome has raised the possibility of admixture between Neandertals and the expanding population of Homo sapiens who left Africa between 80 Kya and 50 Kya to colonize the rest of the world. Here we provide evidence of a notable presence (9% overall) of a Neandertal-derived X chromosome segment among all contemporary human populations outside Africa. Our analysis of 6092 X-chromosomes from all inhabited continents supports earlier contentions that a mosaic of lineages of different time depths and different geographic provenance could have contributed to the genetic constitution of modern humans. It indicates a very early admixture between expanding African migrants and Neandertals prior to or very early on the route of the out-of-Africa expansion that led to the successful colonization of the planet[108].

Hay una gran controversia en el tema de la completa extinción de una de las dos especies humanas, mi hipótesis apuesta porque la creatividad y el arte, desarrollado a gran escala, son la clave del éxito para su cultura. Me baso en que existe un punto en el que no difieren los investigadores y hay consenso: sabemos que, en algún momento hace 200.000 años tuvo lugar un desarrollo decisivo, el del dominio de una composición perfeccionada de estructuras sintácticas depuradas, y el de una explosión cultural de inventos, técnicas, hallazgos tecnológicos y arte. Los restos creativos del Homo-sapiens dan fe de ello por doquier.

Noam Chomsky en el Massachusetts Institute of Technology en Cambridge (USA, Massachusetts) defendía en los años cincuenta del pasado siglo una teoría que hasta hoy es vigente en diversas escuelas lingüísticas: nuestros conocimientos gramaticales están compuestos por un complejo compendio de reglas que nos son innatas y nos ponen en situación de aprender y comprender cualquier lengua que trabajemos y nos propongamos dominar. Solo que para Chomsky es inexplicable, y sigue siendo una incógnita, cómo la evolución ha grabado en los cerebros esa especie de gramática universal que para muchos sería el nacimiento de la cultura.

La antropólogo Dean Falk de la Florida State University opina que los chomskianos rechazan de manera latente e intrínseca la existencia de un puente biológico natural entre la forma de comunicación del hombre moderno y la de los antecesores homínidos.

Chomskianer lehnen stillschweigend ab, dass es einen fließenden Übergang zwischen der Kommunikation des Menschen und der unserer tierischen Vorfahren gab. Im Kern sind sie antievolutionär eingestellt oder es läuft auf die Forderung nach einer wundersamen genetischen Mutation hinaus[109].

El comportamiento de origen a partir del llamado gen de cultura “Kulturgen” de los humanos es semejante al de los animales que, por supuesto, también disponen de sistemas de comunicación. Sin embargo, en el momento en el que la especie humana comienza a plantearse a sí misma, y a exponer a los demás, cuestiones en un plano tridimensional espacial (pasado, presente y futuro), que contiene simultáneamente elementos de representación abstractos, así como de información y de llamadas específicas de atención, entonces surge un cambio excepcional hacia el chimpancé y el ratón. En principio, en las comparaciones genómicas de secuencias genéticas entre estos tres animales de sangre caliente, mamíferos y gregarios (hombre, ratón, chimpancé), encontramos genes idénticos en los principales resultados. Al comparar genes humanos con los del chimpancé y del ratón existen 7645 idénticos entre los genes que determinan:

“Las principales categorías de genes con evidencia de selección positiva:

1. Olfacción
2. Metabolismo aminoacídico
3. Genes del desarrollo
4. Audición
5. vocalización”[110].

De 10.000 genes comparados, solo 91 muestran cambios exclusivos humanos de aumentos de expresión, un ~ 90% en córtex cerebral[111]. Hay apenas una pequeña singularidad en los genes humanos (ellos no son comparativos en un presunto 95 por ciento) y, sin embargo, son un 99 por ciento iguales a los de un chimpancé y un 70 por ciento iguales a los de un ratón. En los anteriores, chimpancé y ratón, se han encontrado genes humanos con exactamente las mismas funciones que en el hombre[112]. ¿Bueno y qué?, se pregunta el filólogo, pues que en el desarrollo humano esa pequeña diferencia específica supone el nacimiento de la fantasía. Es evidente que, a través de la audición y la vocalización debe aparecer una nueva forma de “nombrar” las cosas y, sobretodo, de explicar las situaciones “pensadas”, imaginadas, una posibilidad que no existía hasta entonces. El hombre consigue así una relativa independencia de la naturaleza, de su realidad del aquí y del ahora, algo único que le aportará grandes éxitos y grandes fracasos:

Wir sehen alsdann in der unvernünftigen Natur nur eine glücklichere Schwester, die in dem mütterlichen Hause zurückblieb, aus welchem wir in Uebermuth [¡sic.!] unserer Freiheit heraus in die Fremde stürmten. Mit schmerzlichem Verlangen sehnen wir uns dahin zurück, sobald wir angefangen, die Drangsale der Kultur zu erfahren, und hören im fernen Auslande der Kunst der Mutter rührende Stimme[113].

Es plausible que, el momento del nacimiento de una forma de creatividad capaz de componer nuevos universos fantásticos supusiese el final del Neanderthal[114].

2.4. El Instinto. Orígenes del comportamiento estético y su motivación

Con cuatro años, mi mundo se reducía a nuestra pequeña habitación en el cuartel del Ejército del Aire y estaba enfocado hacia la música, los dibujos animados y los cómics. El que mis horizontes se ampliasen fue gracias al Rey Mono. Era mi héroe entonces y lo sigue siendo ahora. El Rey Mono era un mono, un personaje de dibujos animados, pero era mucho más que eso. Años después me enteré de que era un personaje de una novela épica china del siglo XVI llamada Viaje al Oeste, que a su vez se basaba en una historia del siglo VII, situada en tiempos de la dinastía Tang. Sin embargo, ya de niño era consciente de su transcendencia. El Rey Mono tenía la misión heroica de llevar la verdad al mundo. Tenía un gran corazón […]. Era inmortal y había nacido de una roca; se rebeló en el cielo […]. Al igual que la música, el Rey Mono adquiría diferentes formas que sugerían un número infinito de historias distintas […]. Tenía problemas de mono, pero aún así, era capaz de aplastar a cualquiera que le amenazase […]. Hacía que me sintiese valiente. De pequeño no dibujaba muy bien, excepto al Rey Mono […]. Cuando tocaba el piano, yo también me convertía en algo diferente, algo más extraordinario que un niño. Al igual que el Rey mono, los Transformers y Tom y Jerry, el piano me sacaba de un mundo y me transportaba a otro en el que era más feliz. Así me convertí en un personaje como el Rey Mono, una fuerza que no podría y no sería vencida. […] Los introducía (a todos ellos) en los ritmos y en los movimientos dramáticos de las piezas que tocaba. Beethoven no había pensado en los Transformers al componer, pero ¿a quién le importaba? ¿Acaso se planteaba alguien (en China), que Beethoven venía de Europa occidental y que había vivido y muerto hacía mucho tiempo? En lo que a mí concernía, Beethoven había escrito la partitura para una película de robots y monstruos, armas antiaéreas y submarinos nucleares[115].

Esta experiencia tiene lugar en el año 1986, en un pueblo llamado Shenyang, en China. Es el día a día, la realidad y vivencia de uno de los músicos y pianistas internacionales del siglo XXI, de más prestigio en todo el mundo. El pianista Lang Lang, nacido en 1982, es calificado hoy como un auténtico acontecimiento histórico. Ha sido colaborador de Daniel Barenboim, Christoph Eschenbach, James Levine, Zubin Mehta, Simon Rattle, Wolfgang Sawallisch, Yuri Temirkánov, Michael Tilson Thomas y Franz Welser-Möst. Valga como ejemplo de una gigantesca interactuación entre sistemas, el literario y el musical, en la mente de un niño. Ésta es la realidad de una transformación interior, de un crecimiento neurológico, en el que se condensa y aglomera una enorme cantidad de información ficticia. Lo externo y visible es aceptado por nuestro sistema sensorial a través de un acto del juicio que ayuda al hombre a calibrar, reconocer y realizar una valoración del mundo. La historia de milenios y la reiteración con la que aparecen ciertos motivos en el arte, alimentan el razonamiento de que la mente humana y la necesidad creativa del hombre producen, de continuo, unos arquetipos estéticos que reflejan pre-juicios biológicos. Así, de la observación de la naturaleza surgen imágenes que arte y literatura mediatizan. Este sistema como tal sobrevive las barreras temporales, porque se encuentra anclado en imágenes, fundamentadas en procesos selectivos de interés para la comunicación de la especie, por lo que prevalece, es eterno. Por ejemplo, es una cuestión de empatía la que nos catapulta hacia los aires, saltando de alegría, en unos mundiales de fútbol al ver un gol de nuestro equipo. La respuesta lúdica, empática y solidaria demuestra la fuerza y el carácter neoténico de la especie. Tanto el deporte como el arte son para Morris los más humanos de los soportes creativos[116]. En los procesos evolutivos es definitiva la interacción del sistema con su medio, y la selección se produce solo si el sistema estético dispone de la respuesta adecuada. La sociedad es un sistema vivo compuesto de seres con un alto grado de instinto comunicativo. El entorno natural y social es el que decide cuál será la respuesta más apropiada a los retos y qué interacción comunicativa será la que se potencie, gracias a los sistemas sociales. La actividad de intercambio de conocimientos es, primeramente, una elección entre un conjunto de opciones y de posibles decisiones[117]. La comunicación consiste así en la fusión de una triple selección: la de las referencias informativas actualizadas, la de la acción de la comunicación en sí misma y, por último, la de la comprensión por parte del grupo receptor. La resultante sería la síntesis de estos tres fenómenos selectivos[118]. Es obligación de la teoría de la literatura y de la cultura tender puentes entre esos fenómenos, para sintetizar las informaciones de campos aparentemente opuestos, con los que el individuo se ve confrontado. La reconstrucción de posibles escenarios de un desarrollo creativo estético y su función biológica, (ya en periodos tempranos como el neolítico), solo es posible por recolección y recuperación de datos. Y, sin embargo, son solo vagas percepciones, afirmaciones y conjeturas, las que nos animarán a crear hipótesis y a fundamentarlas. Certeza absoluta no alcanzaremos en el enigma humano, incluso las llamadas ciencias exactas necesitan como nuestra fantasía, un algo de fascinación por lo inalcanzable y lo desconocido de nuestro pasado, para poder postular nuevos interrogantes.

Wir haben oftmals die Forderung vertreten gehört, dass eine Wissenschaft auf klaren und scharf definierten Grundbegriffen aufgebaut sein soll. In Wirklichkeit beginnt keine Wissenschaft mit solchen Definitionen, auch die exakteste nicht. Der richtige Anfang der wissenschaftlichen Tätigkeit besteht vielmehr in der Beschreibung von Erscheinungen, die dann weiterhin gruppiert, angeordnet und in Zusammenhänge eingetragen werden. Schon bei der Beschreibung kann man es nicht vermeiden, gewisse abstrakte Ideen auf das Material anzuwenden, die man irgendwoher, gewiss nicht aus den neuen Erfahrungen allein, herbeiholt. Noch unentbehrlicher sind solche Ideen, die späteren Grundbegriffe der Wissenschaft, bei der Bearbeitung des Stoffes[119].

Es casi segura la tesis de uso y disfrute de rudimentarios instrumentos musicales, de flautas de caña de hueso con orificios, en los albores de la humanidad. Generalmente se acepta que el canto humano constituye la base o el origen de la música instrumental. Dado que ni el gozo, ni la capacidad de producir notas musicales son facultades de las que el hombre haga escaso uso en su vida cotidiana, debemos situarlas entre las más misteriosas de nuestras dotes[120]. Los instrumentos musicales conservados más antiguos datan de hace 30.000 años. No descarto que la música ya entonces se utilizase con fines de seducción sexual para la elección de pareja así como, por supuesto, la danza. Desde el punto de vista de mostrar una especial debilidad por lo bello podemos deducir que en este aspecto, en el neolítico hace 50.000 años (quizá 500.000 años), nuestros antecesores actuaban como nosotros hoy. Quizá esto choque con cierto escepticismo pero, a la hora de la elección de pareja con toda seguridad, el hombre primitivo se comportaba de forma exigente, sabiendo diferenciar entre sus sentimientos, sus pensamientos y sus expectativas[121]. Posiblemente los baremos eran muy semejantes a los nuestros.

Woher können wir wissen, dass sich die Menschen schon damals von schönen Gesichtern und Körpern angezogen fühlten, dass sie Intelligenz, Humor, Umgänglichkeit, Verlässlichkeit und hohen sozialen Rang schätzten und dass beide Geschlechter auf vielfältige Weise um Partner mit diesen begehrten Eigenschaften kämpften und warben? [...] die Gefühle und das Werbeverhalten früherer Zeiten lassen sich erstens mit archäologischen Mitteln rekonstruieren und zweitens stammen wir von einer ununterbrochenen Linie von Vorfahren ab, die als Partner geschätzt wurden und sich die richtigen Partner suchten[122].

El mismo Darwin sabía que con la teoría de la evolución comenzaría una nueva era de especulación investigadora. La Psyche, el psiquismo humano, la mente y las capacidades intelectuales del Homo sapiens, seguían las mismas pautas evolutivas biológicas que las de la propia física y, como consecuencia era plausible que: “alle geistigen Kräfte und Fähigkeiten notwendigerweise durch graduelle Übergänge erworben werden”[123].

Las facultades mentales creadoras se sitúan entre las necesidades biológicas basadas en la psicología de la evolución. Todo órgano que no se utiliza o se usa con escasa frecuencia, pierde importancia y termina por atrofiarse primero, hasta desaparecer por completo después, y a la inversa. Así las capacidades creativas pueden potenciarse o no. Debemos pensar en una motivación real física del comportamiento estético para entender hasta donde nos ha conducido esta función.

Die biologische Evolutionstheorie kennt zwei unabhängige Prinzipien, die zusammengenommen eine Erklärung dafür liefern, wie die evolvierten Eigenschaften von Organismen zustande kamen. Das erste ist der Zufall, der aber seines inkonsequenten und unberechenbaren Wesens wegen keine geordneten Strukturen hervorbringen kann. Das zweite ist die natürliche Selektion, die über evolutionäre Zeiträume den Einbau adaptiv funktionaler Merkmale in die Grundausstattung einer Spezies steuert[124].

Curiosamente, todos los hombres de todas las culturas, muestran un amplio espectro de comportamiento creador estético. Es sorprendente como a diario nos dejamos envolver en mundos ficticios y fantásticos que, parecen tener, una relevancia subyacente en nuestras vidas y un gran poder de seducción sobre nosotros, empezando por el mismo mundo de la literatura. Desde un punto de vista evolutivo, este factor, la concepción del proceso comunicativo, como acto de transporte de información abstracta, ha jugado un papel definitivo. Y así Cosmides y Tooby mantienen la siguiente postura: “Wir vertreten die Auffassung, dass ästhetisch orientierte Verhaltensweisen, entgegen dem Anschein, evolutionär funktional sind und dass sie von Adaptationen hervorgebracht werden, die eigens dazu geschaffen sind, solche Erfahrungen zu verursachen”[125]. La finalidad es apoyar un entramado neurocognitivo específico, ofertando una serie de respuestas intelectuales útiles. Un sistema de alerta humano, ante un desafío: “[...] und diese (Adaptationen) in den Zustand wirksamer Funktionsbereitschaft zu versetzen, und zwar individuell zugeschnitten auf die spezifischen adaptiven Anforderungen, mit denen sie im Laufe eines bestimmten Lebens konfrontiert sein werden”[126].

Para comprender la naturaleza física de las adaptaciones, tuvimos que esperar al desarrollo de las teorías de la herencia de Mendel en 1900 y al desarrollo de la genética y la biología durante todo el siglo XX. El fundador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, Antonio García-Bellido, aclara que las nociones actuales gracias a los avances genéticos, están lejos de lo que Darwin y Wallace podían imaginar y sin embargo parece que, por el momento, no existen proposiciones más precisas en el entendimiento del parámetro de la selección. La propuesta de Darwin tiene unas implicaciones filosóficas y sociales enormes, en ocasiones difíciles de digerir, desde un punto de vista ético-humanista: Las variaciones hereditarias son seleccionadas. Aquellas selecciones con más descendientes son las que conducen a nuevas morfologías o fisiologías. Esto resulta (el mayor número de descendientes con una determinada fisiología), de la competición entre individuos de la misma o de otra especie que son capaces de sobrevivir en un entorno hostil o cambiante. Así pues, son los individuos mejor adaptados, los ganadores en una lucha por los recursos limitados y por extensión, por la existencia[127]:

Wie die moderne Physik, so ist auch die Evolutionstheorie ein differenziertes, fremd und kalt anmutendes, doch enorm erfolgreiches Erklärungssystem. Sie hat für einen Großteil der funktionalen Ausstattungsmerkmale diverser Spezies, einschließlich des Menschen, erfolgreich erklärt, warum sie so sind, wie sie sind. Wie die Evolutionspsychologen herausgefunden haben, begründet die Evolutionstheorie auch eine große Anzahl von Merkmalen des menschlichen Geistes und deren Auswirkungen auf das menschliche Verhalten. Evolutionäre Funktionstheorien prognostizieren und begründen auf elegante Weise das Vorhandensein und die genaue Beschaffenheit von Kooperation, Aggression, sexuellem Begehren, von Liebe zu den eigenen Kindern und zu Familienangehörigen, von Konflikt- oder Spannungsbereichen innerhalb der Familie, von sexueller Eifersucht, Inzestvermeidung, Gruppenzusammenhalt und einigen hundert zentralen Phänomenen, die das menschliche Leben in allen Kulturen organisieren[128].

El hombre es el resultado de la evolución de los animales y en particular de los simios, por variaciones al azar acumuladas en el tiempo[129]. La teoría de la evolución explica también malversaciones del mundo viviente, según Francisco J. Ayala, profesor de la Universidad de California y miembro de la Academia de Ciencias de EEUU, como resultados de dos procesos contradictorios en la selección natural. El proceso de mutación es aleatorio y, por ello, muchas mutaciones son perjudiciales, aunque otras son beneficiosas. El proceso de selección es adaptativo porque multiplica las mutaciones beneficiosas y elimina las perjudiciales. De la interacción de dos procesos, uno aleatorio y el otro determinístico, resulta un proceso creador en el que entidades nuevas aparecen entre las que se cuentan los seres humanos, capaces de analizar el proceso mismo de la evolución que les dio existencia[130]: “La revolución Copérnico-newtoniana hizo posible explicar las sequías, erupciones volcánicas, terremotos y tsunamis como consecuencia de procesos naturales, sin tenerlos que atribuir a un Creador castigador de los humanos. De manera semejante, la teoría de la evolución explica los defectos, disfunciones, sufrimiento, crueldad y sadismo de los vivientes como consecuencia de procesos naturales, no de la incapacidad o perversión de un Creador”[131]. Esta es una respuesta válida a las teorías de la década de 1990 sobre diseño inteligente.

Tanto la historia como la historia de la literatura exigen una interpretación básica apoyada en hechos reales y procesos naturales, relacionados directamente con un entorno físico. Udo Schöning defiende la solidez de una investigación seria en la búsqueda del hecho literario, en la que lo verdaderamente básico se revalorice, por necesario. De ahí que sea tan importante el trabajo pionero interdisciplinario de los nuevos teóricos de arte y literatura. Arriesgarse, adentrándose en lo originario del contexto estético no es tarea fácil: “Literaturgeschichtliche Forschung zielt nicht auf die Anhäufung von empirischen Daten, sondern schafft diskursive Fakten von historischer Relevanz”[132].

[...] Wenn freilich eine Wissenschaft Wissen schafft und nichts damit anzufangen weiß, dann ist es kein Wunder, dass niemand sonst sich für dieses Wissen interessiert. Verzicht auf Deutung ist wie Beliebigkeit der Deutung, Nachweis von Belanglosigkeit. Objekt für das Verständnis von Literatur [Geschichte], dass nach relational-kontextuellen Erklärungen zu untersuchen sei oder eher, der Kontext das primäre Objekt sein sollte[133].

La cooperación entre las distintas disciplinas es, hoy más que nunca, un bien inapreciable e insustituible factor en investigación de la creatividad y la estética en nuestra cultura. La interdisciplinaridad nos alienta en la búsqueda de adaptaciones que mantienen y regulan las interacciones sociológicas que potencian el acto creativo. ¿Por qué?, quisiera en este punto cuestionar a Schöning. En mi opinión, el investigador de Teoría de la Literatura en primer lugar es eso, un investigador, y por ello sí puede (y debe) perfectamente ser catalogado como un interdisziplinärer Dienstleister, un hombre al servicio del género humano en general, no solo como humanista, también como antropólogo del arte.

Hasta hoy el sociólogo parecía interesarse solo por lo social y el filólogo por lo literario. Los esfuerzos de integración del conocimiento y de las relaciones interactivas de los distintos campos prevalecen en la actualidad. Esto es válido en el intercambio del entramado de ciencias naturales y las ciencias de la cultura y la literatura. Por fortuna, muchas de las preguntas que planteamos al principio todavía siguen vigentes aunque se han multiplicado las respuestas. Debemos atrevernos a insistir en el porqué, de que nos sea tan difícil exponer con palabras y argumentos, la vivencia que despierta en el receptor la obra de arte y, sin embargo, la indiscutible transformación e impronta que, tan a menudo, deja tras de sí. Sobre la naturaleza biológica del arte Wygotski asegura:“[...] dass sowohl die Produktion als auch die Rezeptionsprozesse von künstlerischer Tätigkeit unbegreiflich, unerklärbar und dem Bewusstsein derer, die damit zu tun haben, verborgen zu sein scheinen”[134]. Hoy podemos clasificar las reacciones una a una del impacto en el ser humano de una obra de arte o de la lectura de un texto. Esto, naturalmente es así, porque los procesos neurológicos de la actividad estético-creativa son hoy procesables y medibles. La actividad cerebral se puede medir al interpretar una pieza música al piano, por ejemplo, es documentable. Eibl lo describe de la siguiente forma, se puede catalogar la universalidad de los sonidos consonantes y disonantes y su efecto al oído. El efecto tiene que ver con el mundo animal, con lo esperable (relajante) y lo inesperado (estresante). Las reacciones son semejantes en todo ser vivo. Y es la alegría el desencadenante y la finalidad en ambos casos: “Neurologische Prozesse bei kreativen ästhetischen Vorgängen sind heute messbar. Wir sind sehr wohl in der Lage, die Hirnaktivität [...] in einem Computertomographen zu dokumentieren, [...] und wir wissen auch, warum konsonante und dissonante Klänge universell ähnliche Wirkung hervorrufen. Die Korrespondenz von Erwartung und Erfüllung wird bei Tieren durch Freude und Lust prämiert”[135].

Encontramos felicidad y placer en el proceso. Nuestro oído necesita de continuo realizar ajustes al escuchar un sonido. Cuando oímos una nota básica de una escala, por ejemplo, la llamada tónica, suenan simultáneamente otros sonidos con ella (que no han sido sonorizados o tocados), los armónicos. El primer armónico es la nota situada a la distancia o intervalo de una octava, esto es ocho notas superiores a la tónica. La onda sonora de expansión de este sonido vibra exactamente al doble de la velocidad de la octava inferior, la tónica. El segundo sonido que vibra simultáneamente, es la llamada dominante o quinto grado con referencia a la tónica, el intervalo de quinta, luego la cuarta y más. Pues bien, todos los pueblos y tribus del mundo sometidos a pruebas al respecto, describen el intervalo de octava como “sonido igual”[136]. Esto prueba las similitudes en la recepción de lo armónico-consonante, de lo bello y las semejanzas físico-biológicas culturalmente naturales.

Muchos estudiosos se han embarcado en la aventura de delimitar y describir lo estético. El estudio de los de los seres “sintientes”[137]. Paso a paso, los médicos del alma se adentran en los secretos que convierten a algo en bello, en atrayente o incluso terapéutico para el ser humano. Son vivencias especiales, con significados ambiguos, las que cargan al fenómeno artístico con una pátina dorada de difícil definición. En un principio la reacción primaria neurológica primordial básica de nuestros antepasados es, sin duda, la de la supervivencia. Más tarde, motivados por el interés de llegar al fondo de las cosas y de la adquisición de conocimientos utilizan el placer de la experimentación para aprender a través de una estética creativa. Debemos preguntarnos: ¿de dónde procede nuestro desmesurado interés por la irrealidad y por los mundos fantásticos? La terapeuta gestáltica y pintora Araceli San José apunta que existen mecanismos de huida que permiten separarnos de sensaciones y emociones peligrosas reales, aislándonos cuando aún sin motivo físico aparente, flaquea la energía vital. Tomar consciencia de las cargas energéticas bloqueadas o acumuladas es tomar consciencia del esfuerzo y la gran pérdida de energía que supone, el mantener a raya lo que resulta doloroso o inaceptable en la vida[138]. El miedo que se puede experimentar ante una hoja de papel en blanco al escribir, o frente a una tela o lienzo vacío es una actitud de defensa natural instintiva. Se huye de lo que de verdad se siente, o se podría sentir al expresarlo, por antojarse arriesgado. En este caso al huir del peligro, el resultado de lo creado, del producto estético podrá ser correcto pero sin vida, será preconcebido y no innovador.

Lo imaginativo en el pensamiento del artista, del filósofo o del físico vive de un contacto extremo e intenso con la naturaleza. La creatividad experimenta una realimentación continua en el ámbito de lo conceptual que es necesaria para su desarrollo y avance. Immanuel Kant investiga los principios metafísicos de las ciencias naturales en sus Schriften zur Naturphilosophie del año 1786 e intenta fundamentar la física de Newton sobre razonamientos filosóficos[139]. Y, como hoy sabemos, también Einstein se apoya en teorías y disertaciones de cultura y filosofía para desarrollar sus ideas de la naturaleza física de la teoría de la relatividad.

Einstein propone de manera clara, sencilla e inteligente ejemplos maravillosos sobre lo que ocurre, cuando matemáticos y físicos desean, o se ven obligados, a tender puentes. “Für Albert Einstein, spielten aus der Kunst entliehene Aspekte wie Schönheit und Intuition eine nicht zu unterschätzende Rolle bei seiner vermeintlich nüchternen theoretischen Erkenntnisarbeit”[140]. Ya a fines del siglo XIX, investigadores del campo de las ciencias físicas, encontraron respuestas matemáticas, que utilizaron para abrir puertas hacia cuestiones filosóficas y de cultura. Así, por ejemplo, el físico Hermann von Helmholz argumentó en contra de materialismo filosófico de su tiempo y el filósofo y sociólogo Georg Simmel, a su vez, se hizo eco de la teoría de la evolución como perfecto médium de interpretación de la teoría del conocimiento. Einstein explica, en cuanto a la composición de ideas en el mundo animal, lo siguiente:

Wir haben gesehen, wie die Physik auf ihrem Vormarsch immer wieder neue Realitäten schuf. Dieser Schöpfungsprozeß lässt sich aber weit über den Ursprung der eigentlichen Physik hinaus zurückverfolgen. Einer der primitivsten Begriffe ist der des Gegenstandes. Die Begriffe “Baum”, “Pferd”, etc. und überhaupt der Begriff eines materiellen Körpers schlechthin, sie alle sind Schöpfungen, die aus der Erfahrung erwachsen sind, mögen die ihnen zugrunde liegenden Wahrnehmungen auch im Vergleich zu den eigentlichen physikalischen Phänomenen noch so primitiv sein. Wenn die Katze mit einer Maus spielt, so dokumentiert sie damit, dass auch sie sich auf gedanklichem Wege ihre eigene primitive Realität geschaffen hat. Der Umstand, dass sie auf jene Maus, die ihr über den Weg läuft, in gleicher Weise reagiert, ist ein Beweis dafür, dass sie sich Begriffe gebildet und Theorien zurechtgelegt hat, die sie durch die Welt ihrer Sinneseindrücke geleiten[141].

Según lo anterior es asombroso que los animales también sean capaces de componer teorías y conceptos abstractos. Nuestros sistemas cognitivos son básicamente iguales a los de ellos en tanto que los sistemas sociales entre seres vivos, el establecimiento de diferenciaciones entre las especies y su entorno, se efectúa gracias a códigos de información que interactúan con él.

En el año 2008 en su discurso de despedida de la Ludwig Maximilian Universität en München, Karl Eibl explicó como el ser humano, (así como el propio gato en la explicación de Einstein), es portador de un sistema de medición, que incluye sistemas geométricos: el círculo, el triángulo, la simetría, la línea recta etc. Estos se han ido desarrollando en el seno de de un sistema global de conceptos. Estas evoluciones cognitivas de muestras imaginarias, que en verdad son absolutos y en la naturaleza ni existen ni han existido nunca, pueden sernos de mucha utilidad y lo son, para orientarnos. Así, a partir de un método cero de medida, las excepciones y desviaciones registradas con respecto a una fantasía, son enormemente valiosas[142].

Albert Einstein se encontraba desarrollando en Berlín la teoría de la relatividad, mientras el filósofo Moritz Schlick antes de desplazarse a Wien impartía sus enseñanzas como docente en Rostock. Einstein, como muchos investigadores de su tiempo, simpatizaba en sus comienzos con el positivismo. Las respuestas filosóficas de Schlick a la teoría del conocimiento con estructuras simbólicas que iban mucho más allá del positivismo, ayudaron a Einstein a la comprensión, formulación y desarrollo explícitos de cuestiones físicas.

Wie die wissenschaftliche Forschung erst kürzlich herausgefunden hat, halfen philosophische Fragen und Lösungen im Frühwerk Schlicks Einstein entscheidend bei der Deutung des mathematischen Formalismus seiner Relativitätstheorie[143].

Ciencias sociales y filosofía colaboraron tanto ayer como hoy, gracias a generalizaciones abstractas, a la investigación de procesos biológicos y físicos. A la inversa, creemos que los procesos creativos son completamente procesables porque son una adaptación biológica de tendencias útiles, y seleccionan interactivamente informes procedentes del entorno. El intercambio constituye una codificación regulada de la comunicación.

3. Antropología literaria

3.1. Sobre la concepción del término “subconsciente”. El entorno, reflexión sobre la motivación del comportamiento estético

Una buena manera de definir la antropología literaria sería por oposición a la filosofía de la crítica autogestionada y autosuficiente de una teoría de la literatura, conclusa y cerrada, con interpretaciones excluyentes de la funcionalidad evolutiva biosocial de lo creado. La literatura no es que esté viva, es que es vida. La interactuación de las leyes físicas y de la naturaleza con las necesidades inmediatas del ser humano, la consciencia de la muerte compartida con mundos fantásticos, el Cielo, el Infierno, el Hades griego o la Gehena hebrea, dan origen a un nuevo medio de apoyo en la comunicación, lo literario, y a nuevos sistemas compartidos de intersección, objeto de estudio de la antropología literaria.

La literatura es un arte, el arte de la palabra. Probablemente existen definiciones más sofisticadas pero, para mi gusto, la más interesante es la que la presenta como un procedimiento de estudio antropológico legítimo del arte en el que se basa la sabiduría tradicional, la historia (las historias), las mitologías y la religión, y viceversa. El proceso de la obra es una resultante de la aprehensión, experimentación, interiorización y observación de la realidad biológico-natural de la existencia humana tal y como es y, mejor aún, tal y como se piensa, descubriéndose a sí misma. Así, la antropología literaria se mueve en un campo integrador, dentro de un espacio temporal, biosocial, objetivo y científico, pero también biopolítico y subjetivo de la existencia humana. Si la literatura es la exposición y adición de una suma de saberes, resulta una excelente hoja de ruta para el análisis del desarrollo psicológico y biológico del hombre.

Hemos visto que los esquemas cognitivos son producto de la experiencia y nacen de mecanismos adaptativos. El desarrollo humano descansa sobre dos grandes pilares: en primer lugar sobre la interacción comunicativa del grupo social, institucionalizada con fines de defensa y de obtención de materiales para la “supervivencia” inmediata, y en segundo lugar sobre la visión de futuro, momento del desarrollo del pensamiento intelectual primitivo o pensamiento mítico sobre la vida después de la muerte, espíritu y fuerzas poderosas naturales, desconocidas pero presentes. Los fundamentos biológicos del arte son parámetros de la expresión de todo pensamiento humano y su forma de grabar, aprehender y codificar en la Psyche[144] y en el subconsciente, acontecimientos relevantes. La nomenclatura de todas nuestras ideas y conceptos depende de un instinto, el llamado por Eduard Meyer Kausalitätstrieb. Este instinto nos obliga a comprender todo acontecimiento, proceso, actuación, producto o evento, como resultado o consecuencia de un motivo o causa primaria. La misma división entre cosa, objeto, su cualidad y elementos arcaicos de juicio, encierra este orden. Por ejemplo, gramaticalmente, la unión y dependencia entre el sujeto y el predicado, contiene en sí misma la interrelación lógica dictada por ese Kausalitätstrieb. Las bases del intelecto humano creativo de comprensión y composición de las lenguas, descansan en este concepto[145]. El dualismo de Meyer es intrínseco al hombre, que siente en su interior dos procesos, alternativa o simultáneamente y los relaciona de forma causal. Por un lado, ve las actuaciones de la consciencia: sentir, imaginar y desear, por otro, reacciones físicas aleatorias: acciones irracionales, no previsibles[146].

El dualismo cuerpo y Psyche es así una experiencia arcaica, primitiva y, por supuesto, no es resultado de una reflexión sino que está ahí y fundamenta definitivamente el nacimiento de los mitos. Una de las posibilidades de que dispone el hombre para explicar y codificar la realidad externa es la analogía y apela a ella, desde su experiencia interior, recibida a través de los sentidos. El género humano entiende, comprende y asimila por comparación. Así se observa a sí mismo, en cuanto encuentra paralelismos. Piensa en otros seres vivos y sabe que no solo es capaz de dominar por la fuerza física, también puede influenciar la Psyche, el alma[147] de otro ser vivo. Sabe que puede conseguir resultados ventajosos para sí, también, sin usar la violencia. Existen actuaciones de animales (domésticos o no) que demuestran su capacidad de influir en las decisiones de sus cuidadores y amigos, sabiendo estimular en el otro, respuestas para sí positivas utilizadas como enseñanzas didácticas de forma reiterada.

[...] daß das möglich ist, wissen bekanntlich auch die Tiere. Denn wenn sie z. B. durch bettelnde Bewegungen, Kunststücke, Töne von einem Menschen eine Gabe oder Liebkosung zu erhalten versuchen, erstreben sie offenbar, wenn wir ihre Bewußtseinsvorgänge in unserer Sprache auszudrücken versuchen, nicht eine direkte Einwirkung auf die äußeren Bewegungen, sondern vielmehr auf das innere Agens, das diese veranlassen soll, und das sich ihnen durch das Verhalten und die Sprachlaute des Menschen zu erkennen ist[148].

Las comparaciones que nuestros antepasados eran capaces de utilizar diariamente, utilizando analogías con escenas y escenarios familiares conocidos eran naturales, meteorológicas: truenos, rayos, terremotos, sequías o glaciaciones y mucho más poderosas, imprevisibles y amenazantes que el mismo jefe social de la tribu o que un animal depredador, salvaje y peligroso[149]. La naturaleza dictaba a diario sus propias reglas y sus condiciones de supervivencia. Esta naturaleza irrumpía, e irrumpe hoy con tal violencia en la existencia de los seres “sintientes” que, sin ser a veces reconocible para los sentidos, es tan real como lo es la propia Psyche que la observa y asimila. Para este hombre primitivo del que hablamos, el alma de los otros individuos vivos, el alma de los antepasados muertos y, cómo no, también el alma de sus animales comienza a convertirse, a través de un más avanzado estado de conciencia, en algo real[150]. La humanidad tarda mucho tiempo en comprender que el sol no gira alrededor de la tierra, a pesar de que su experiencia del día a día dicta lo contrario. El hombre es víctima de su propia percepción y la mitología nos enseña como el desarrollo literario es producto de procesos mentales y filtros biopolíticos culturales, que forman y deforman las apreciaciones de la realidad. El hombre cree que es, lo que él piensa de sí mismo. La literalidad, el “apego a la letra”, hacen del mito cuando nace un triunfo de lo concreto sobre lo especulativo, de ahí la necesidad de una antropología literaria, para dar cuerpo a una investigación que apoye lo contrario.

Lo mítico proporciona seguridad al hombre primitivo, y no es de extrañar, porque consigue alumbrar el camino de la historia de la razón, ampliando la conciencia social. No son episodios aislados sino que, tanto en Oriente como en Occidente[151], y finalmente hasta muy entrada la Edad Media, son propuestas de modelos de sociedades avanzadas, cada vez más modernas.

La creatividad literaria vive para dar cobijo a las interiorizaciones de analogías de experiencias externas de éxitos, renuncias y también del miedo y de los fracasos del ser humano. Estas analogías se basan en pensamientos primitivos míticos, que versan tanto sobre la naturaleza externa, como sobre espíritus y fantasmas de la naturaleza interna. Ya Platón en el siglo IV a. Chr. propone el arte como un factor equilibrante entre las tensiones de naturaleza externa e interna[152]. El pensamiento primitivo, puede definirse siempre como mítico. Está, sin embargo, subordinado a un orden lógico estructurado que dirige y rige todo proceso mental. El hombre intenta entender y asimilar impresiones y experiencias aisladas, organizándose y organizándolas a través de normas. El instinto en la creatividad va de la mano de una confrontación. Ésta se desenvuelve entre la paradoja de percibir una realidad natural, y una muy rudimentaria explicación de ella filtrada a través del pensamiento mítico. El hombre se bate entre el sentido dual de la naturaleza que, tan pronto se interpreta y comporta como objeto inanimado como toma vida convirtiéndose en algo vivo y con espíritu:

Zwar ist es nicht richtig, daß dem primitiven Menschen die Vorstellung des Unbelebten überhaupt fremd sei, d. h. der Begriff von Gegenständen, die lediglich als Objekte, nicht auch als Subjekte mit eigenem, dem seinen entgegenwirkendem willen, für ihn in Betracht kommen; vielmehr mag er den Stein oder das Holz, das er in der Hand hält, den Ton, den er formt, dem Erdboden, über den sein Fuß hinwegschreitet oder in dem er gräbt, sehr wohl als unbelebt, als Sache betrachten. Aber in jedem Augenblick kann von solchen Gegenständen eine Wirkung ausgehen, die als Äußerung eines selbständigen Willens und darum einer Seele erscheint; und alsdann sind sie für ihn so lebendig wie Mensch und Tier und darum zugleich in derselben Weise beeinflußbar wie diese[153].

Eduard Meyer, en sus estudios antropológicos históricos, afirma que el hombre primitivo cree saber que lo que da vida a las cosas, lo que ellos interpretan como el “alma” de los objetos, (así como la de los animales), “no habita de continuo en el cuerpo y que, no solo se aleja con la muerte, sino que durante el sueño también puede hacer escapadas, presentarse y aparecer ante otros seres vivos y parientes”[154]. Los apuntes y esquemas del hombre primitivo en las cuevas, cada vez con más frecuencia, son premonitores. Nuestros antepasados son conscientes del poder y de la influencia de lo sobrenatural[155] en la naturaleza y utilizan el arte y las pinturas para atraer a los espíritus favorables. Nos hallamos ante el descubrimiento de lo escatológico. Nuestro saber es colectivo y se transmite de generación en generación.

La sabiduría del colectivo comienza por experiencias individuales, que son transmitidas de miembro a miembro, de grupo en grupo, durante miles y millones de años. Esto exige la creación de nuevos conceptos, ideas y formas de expresión. Está claro que siempre van a ser sujetos aislados, o bien pequeños colectivos inquietos e innovadores, los que sean capaces de conquistar un área del saber y pasarla como herencia a la siguiente generación, al colectivo. Pero, solo gracias a esto, a mostrar, enseñar, y aprehender funciona la cultura. Como indica Michael Tomasello, si los niños no fueran educados por los adultos, si la transmisión y el transfer no funcionase, las posibilidades de expresión (verbal o no) serían enormemente restringidas: “Sie (die Kinder) würden genauso viel über Dinosaurier wissen wie Platon und Aristoteles, nämlich überhaupt nichts”[156].

El trabajo conjunto creativo parte, probablemente en sus principios, de la posesión de dos cualidades específicas: la de perfeccionar la lectura de las señales de la naturaleza, o sea ver y adivinar lo venidero, el futuro, y en segundo lugar la de recordarlo, la de la memoria. El leer los pensamientos, interpretar los sueños y prever lo venidero dota, ya no al más fuerte, sino al más hábil, al más sensible, es decir, al más inteligente de las capacidades y atributos necesarios, para conducir la “manada” o la “tribu” con éxito. La inteligencia desata un alud de intereses, que facilitan con mucho el día a día. La adquisición y fijación de nuevas adaptación biológicas creativas son una de las primeras herramientas para la supervivencia de todos. Así se codifican nuevos conocimientos, en positivo y en negativo.

Maldonado Alemán afirma que, gracias a la generalización simbólica relativa a conceptos como verdad, belleza y mediante la esquematización binaria[157], con arreglo a un código como verdadero/falso, tener/no tener, bello/feo o justo/injusto, surgidos en el transcurso de la evolución social, se han ido desarrollando en el seno del sistema global de la sociedad múltiples subsistemas diferenciados y funcionalmente independientes, que la componen internamente[158]. Estos sistemas son de muy distinta naturaleza: económico, político, jurídico, científico, el artístico etc. cada uno de ellos de condición autorreferente y autopoiética, con un ámbito propio de comunicación[159] y de actuación[160]. Este código establece las oposiciones y organiza su estructura[161]: “[…] no es la belleza en sí misma lo que diferencia al sistema del arte de otros sistemas sociales, sino la oposición bello/feo, sin que en un principio sea necesario decidirse, al determinar los límites del sistema artístico, por uno u otro elemento de la oposición”[162]. Comparto el criterio pero con el siguiente matiz: entiendo como problemática la referencia a la incapacidad de comunicación entre los campos[163]. Según Maldonado Alemán, estos sí son capaces de observarse y describirse mutuamente, pero no pueden, aunque solo sea de forma temporal, asumir una equivalencia funcional de otros códigos: “No puede existir redundancia funcional: cualquier interferencia de un sistema en otro significaría un conflicto consigo mismo que le impediría actuar correctamente y podría llevarle a su destrucción”[164].

Afirmar algo semejante en el siglo XXI es arriesgado. El sistema o el subsistema en sí mismo tiene, o debería tener, la solidez y fuerza necesaria por su utilidad físico-psíquica natural de sobrevivir culturalmente. Si esto no es así, no es problema ni cuestión de la ciencia, ni de la sociedad, sino del actante. Por ello, continuo, la teoría de la evolución y de la cultura desde una perspectiva biológica, es una gran aportación. Defiendo la interactividad interdisciplinaria comunicativa, hoy más que nunca, que debe ser intersistémica y no solo intrasistémica, desde un código descriptivo de los acontecimientos que acontecen tanto en el propio sistema como en los ajenos. Sencillamente, porque en nuestros orígenes fue exactamente esto lo que acaeció: la intersistemicidad da origen a la inteligencia humana y la estética es el trampolín comparativo entre los mundos, el de los Yoes y el de todo lo demás. La relación causa/efecto fue el principio del acto inteligente de todos los homínidos y la comparación entre “todos” los campos de los que se disponía, su espaldarazo definitivo. El arte dentro de este contexto es un instrumento de simulación.

Lo que sirve para un individuo en sus manifestaciones e interacciones con los demás es válido, o debería serlo, para los grandes sistemas sociales. En los albores del desarrollo del subconsciente individual y del colectivo, es el nacimiento de lo “sobrenatural”, el dualismo objeto/sujeto, es el instinto de búsqueda de analogía entre la naturaleza exterior y la interior, lo que graba en la mente una gigantesca cantidad de información. Los memes la transmitirán del archivo individual al meme del grupo del colectivo social.

3.2. La teoría de lo estético y sus implicaciones instintivo-biológicas

3.2.1. El filósofo, la historia natural y los dictados del Trieb. Differencia - Interesse, la conquista del arte, la literatura y las ciencias

Hay que resaltar la posición de destacadas figuras de pensadores, filósofos, filólogos y médicos, en definitiva hombres de ciencia, que dedicaron su atención al instinto y a su importancia en la capacidad creadora, en todas las épocas desde la antigüedad. Para Platón (aprox. 427 a. Chr.-347 a. Chr.), la creatividad escrita, el acto literario en sí mismo es capaz de equilibrar y saciar todo aquello que en la vida y de continuo queda vacío, frustrado, lleno de infelicidad o incompleto. András Horn dice: “Positiv ist zu bemerken, dass Platon überhaupt auf die Möglichkeit hinwies, dass Literatur etwas befriedigen kann, was im Alltag unbefriedigt bleibt, und dass sie in solchen Fällen auch deswegen genussvoll ist. Insofern nahm Platon Freuds diesbezügliche Theorie vorweg”[165]. El hecho de producir placer lleva a recapacitar sobre la literatura como un excelente conductor de dopamina[166]. La literatura y su disfrute, tanto en el sujeto creativo-productor como en el consumidor, influye en todo el sistema nervioso y éste, a su vez, colabora al proporcionar información, sabiduría, equilibrio o tensión, o sencillamente un puente fantástico a otros estados anímicos. Este instinto placentero es buscado por el hombre “formado” en la ficción que completa y responde incógnitas.

En Politeia (605-606 a. Ch.) explica Platón que el hombre bueno y feliz es aquél que está en posesión de un autodominio basado en su capacidad racional, o sea, el hombre maduro, el que se controla, el que no se abandona a sus instintos sin por ello, y esto es lo definitivo, tener que forzarse o negarse a sí mismo lo más mínimo.

[...] dass der gute und glückliche Mensch derjenige ist, der vernünftige Selbstbeherrschung besitzt, letztlich der reife, welcher sich in der Hand hält, sich nicht gehen lässt, welcher zum Triebverzicht fähig ist, ohne sich dabei zu vergewaltigen. Doch das Begehrungsvermögen pocht auch in diesem Menschen auf sein Recht: es will zumindest außerhalb des wirklichen Lebens das Begehrte “bekommen“, erleben. Eine solche Ersatzbefriedigung bieten ihm die Aufführungen von Tragödien und Komödien. Denn das Begehrte, aber nur zu häufig nicht Erlebte kann auch Innerpsychisches sein: Gefühle oder Verhaltensweisen, die wir als Unvernünftiges gewöhnlich unterdrücken, etwa Weinen und Klagen oder Possenreißen[167].

Platón, al igual que Aristóteles, es premonitor de Sigmund Freud. Fisseni, en su concepción del subconsciente, explica como también Aristóteles (384-322 a. Ch.) presta especial atención al fenómeno de la creatividad con base en la vida psíquica oculta y en el contenido de algunos recuerdos. Estos aparecen y vuelven a desaparecer. Así lo consciente y lo inconsciente se ve entonces ligado o entrelazado. La eclosión artística funciona según leyes asociativas a lugares, causas, objetos y situaciones evocadoras o semejantes. Según Horn es difícil diferenciar los niveles de representación ya que: “Die Seele strukturiert sich in eine vegetative, eine animalische und eine rationale Schicht”[168], y esta estructura constitutiva afecta tanto las actuaciones del Homo sapiens como las de Hildegard von Bingen, Arthur Schnitzler, Reiner Blobel o Martin Suter.

Por lo demás la Psyche es influenciable. Los procesos estéticos tienen la capacidad de dejar impronta en la mente humana. El arte produce Katharsis porque en la tragedia lo representado, que aparentemente va dirigido a la colectividad (y se considera público), nos envuelve y afecta antojándosenos como propio y como una experiencia vital. Eleos y Phobos serán representados, evocados y liberados mágicamente y de manera sugestiva ante el receptor, que no puede escapar de la acción.

Las investigaciones biológicas de Aristóteles, tan desatendidas como desconocidas hasta el momento, no solo son de interés para el mundo de las ciencias naturales sino que son fundamentales para la comprensión del resto de las teorías filosóficas aristotélicas. En esas investigaciones observamos cómo, en realidad, la filosofía clásica posiciona al hombre dentro de un contexto totalmente natural. Aristóteles cataloga al ser humano situándolo como un ser más dentro del mundo animal. Es interesante que un tercio de los escritos aristotélicos que han llegado a nosotros se ocupen primordialmente de la naturaleza y sean verdaderos tratados de biología[169]. Como son trabajos tempranos es muy posible que hayan ejercido influencia en los siguientes más tardíos. El intento de sistematización que caracteriza a Aristóteles es utilizado igualmente por él en lo que se refiere a la ordenación de los orígenes del hombre y su naturaleza. En los trabajos de lógica, Aristóteles crea una teoría para la definición en sí misma. De acuerdo con ella, el mejor camino para “definir algo” es encontrar el grupo más aproximado en el que reside o se sitúa un tipo de cosa u objeto. Por ejemplo, el hombre pertenece a un tipo: la especie humana. El grupo más cercano a él es el animal o, como lo nombra Aristóteles, el de los animales con sangre. Intenta buscar un parentesco entre los grupos y a los semejantes los denomina genus o pertenecientes al mismo género. El género es un gran contingente en el que la especie es parte de él. Esto es de vital importancia ya que la nomenclatura es compartida después por multitud de disciplinas aparentemente no coincidentes. Hoy nos es naturalmente familiar también en campos lingüísticos y literarios.

Las especies tienen una subdivisión con un sistema propio. Pero ¿Qué es lo que hace de una especie algo único? Aristóteles habla de la differentia. Ella marca la característica específica que hace que una especie no sea otra. En el caso de los humanos la differentia es la ratio, la razón. En la definición de humano nos encontramos con que el hombre es primero un animal, y luego, racional. Así nuestra especie, en una de sus descripciones más ancestrales, será humana, su genus será el de un animal con sangre y la differentia entre los otros animales con sangre será la ratio. Al recapacitar sobre la terminología de las especies y de sus géneros aproximados Aristóteles, por descontado, no puede llegar a determinar todos los pormenores y las futuras subdivisiones en su trabajo. Tampoco está en situación de tratar, profundizando, sobre las características de muchos animales. No llega a las últimas consecuencias en la creación de sistemas y subsistemas, ya que se trata de una de las primeras inmersiones filosóficas clasificatorias de la Antigüedad clásica. Sin embargo, sí sienta las bases para el reconocimiento del hombre como un animal entre muchos, colocándolo dentro de una genealogía ni extraordinaria, ni propia. El planteamiento es para un estudio como el que nos ocupa no un excursus sino una realidad de una originalidad y una riqueza extraordinaria.

La propuesta es una reflexión y los animales citados que disponen de sangre deben entenderse como los vertebrados de las clasificaciones actuales. Hoy, la siguiente presentación se nos antoja elemental y primitiva, sin embargo es revolucionaria y supone en su momento un gran paso para la humanidad. Aristóteles, explica Michael Boylan en su Aristotle´s Biology, procede como sigue realizando una descripción de la naturaleza que da cobijo a las diferentes clases de seres vivos y describe que sobre la tierra existen los siguientes tipos de animales:

I. Animales con sangre[170]:
A. vivíparos.
1. El hombre (Homo Sapiens).
2. Otros mamíferos sin distinción de los primates:
B. Ovíparos.
1. Aves.
2. Peces.

II. Animales sin sangre[171]:
A. Animales marinos con concha, bivalvos: testáceos.
B. Animales marinos con caparazón: Crustáceos.
C. Animales marinos blandos: Cefalópodos.
D. Insectos.
E. Insectos voladores. Abejas.

III. Duales o pertenecientes a dos clases diferentes, que son los que comparten características de animales de dos grupos:
A. Ballenas, focas, lobos marinos y delfines: Son vivíparos pero habitan en el océano y dan a luz dentro del agua.
B. Murciélagos. Poseen cuatro apéndices (extremidades) y son mamíferos voladores.
C. Esponjas. Actúan y viven como plantas siendo animales[172].

[...]


[1] Goethe, Johann Wolfgang v., Faust, Teil I, Die Bibliothek deutscher Klassiker, Hg. Herbert Reinoß, Carl Hanser, München, Wien, 1982, Vers. 2038.

[2] Maldonado, Alemán, Manuel. “La historiografía literaria. Una aproximación sistémica”, en: Revista de Filología Alemana 14, 2006, pg. 17.

[3] Ibíd., pg. 17.

[4] Moshage, Julius. Energie bewegt die Welt, Ensslin & Laiblin, Reutlingen, 1960, pg. 7-9.

[5] Bohm, David, Peat, David F. Science, order and creativity, Bantam Books, London, 1987, pg. 4-10.

[6] Ibíd., pg. 4-10.

[7] Ibíd., pg. 4-10.

[8] Ibíd., pg. 10.

[9] Ibíd., pg. 4-10.

[10] Hage, Volker. “Verrat. Die Macht der geheimen Dienste. Was Spione von den Dichtern lernen können – und umgekehrt”, en: Der Spiegel, Nr. 40, Hamburg, 01.10.2007, pg. 194-195.

[11] Novalis, Georg Friedrich Philipp Freiherr von Hardenberg. “Aphorismen, Zitate, Sprüche”, en: www.aphorismen.de, última consulta: 09-05-2012.

[12] Novalis, Georg Friedrich Philipp Freiherr von Hardenberg. Das allgemeine Brouillon. Materialien zur Enzyklopädistik 1798-1799, Meiner Philosophische Bibliotek, Hamburg, 1993, pg. 333-334.

[13] Novalis opina que las ciencias están separadas solamente por falta de genio y de perspicacia, dice que las relaciones que existen entre ellas resultan demasiado complejas y demasiado alejadas entre sí para el entendimiento y para la debilidad del espíritu. Piensa que debemos las mayores verdades de nuestros días a semejantes combinaciones de elementos, hasta el momento, separados de la ciencia total. Se propone crear en concepto de erudición un diccionario enciclopédico universal como mejor manual. El libro debe encerrar: enciclopedística, numismática, incluso heráldica, física antigua, teoría de la moda, del arte del vestir, arte culinario, teoría del mobiliario, de los colores, acústica, estadística (estadística del derecho romano). Opina que el objeto de la historia puede ser una estadística en sí, la realidad presente sería entonces la realidad del prolongado experimento del hecho histórico. El tratamiento romántico de la historia merece un capítulo especial. La enciclopedística, por otro lado, está íntimamente emparentada con la filología. Los libros perfectos hacen que los cursos sean superfluos. El libro es la propia naturaleza inscrita en un pentagrama (como la música) y completada. La pintura y el dibujo representan todo mediante el plano y fenómenos planos, la música mediante movimientos, la poesía con palabras y signos. Novalis, Georg Friedrich Philipp Freiherr von Hardenberg. La Enciclopedia, trad. Fernando Montes, Fundamentos, Madrid, 1996, pg. 12-13.

[14] Eibl, Karl. Animal Poeta. Bausteine der biologischen Kultur- und Literaturtheorie, mentis, Padeborn, 2004, pg. 316.

[15] Ibíd., pg. 310.

[16] Asholt, Wolfgang, Ette, Ottmar. Literaturwissenschaft als Lebenswissenschaft. Programm-Projekte - Perspektiven, Edition Lendmains, Bd. 20, Gunter Narr, Tübingen, 2010.

[17] Ibíd., cit. abstr.

[18] Ehrenzweig, Anton. Ordnung im Chaos. Das Unbewusste in der Kunst, Kindler, München, 1978, pg. 10.

[19] Pöppel, Ernst. Zum Entscheiden geboren, Hanser, München, 2008, pg. 2-14.

[20] Ibíd., pg. 2-14.

[21] Ibíd., pg. 2-14.

[22] Ibíd., pg. 2-14.

[23] Ibíd., pg. 2-14.

[24] Teorías anatómicas: la sangre invade caóticamente todo el cuerpo, teorías de nigromancia: las mujeres pelirrojas son brujas, el fuego de la hoguera purifica el alma de los pobres diablos ajusticiados, la tortura arranca la verdad del torturado, los hijos naturales son malditos, las deformaciones anatómicas y minusvalías son castigo de Dios, o bien, se consigue neutralizar a los vampiros clavando una estaca en su corazón cuando “mueren”; teorías sexuales: la masturbación produce impotencia, el sexo es solo útil con fines de procreación, teorías escatológicas de las realidades últimas: la religión, el hombre es bueno por naturaleza, el hombre es malo por naturaleza, la mujer no posee alma (por lo que no puede ser, en el trato ni en sus derechos, equiparable al hombre), la mujer sí la tiene, teorías de higiene: lavarse durante la menstruación es peligroso y nocivo para la salud, o bien, teorías de física aplicada como la afirmación de que es imposible superar las leyes de la gravedad o de que el hombre no puede volar y no se levantará del suelo jamás, etc., así podríamos continuar con innumerables ejemplos caducos.

[25] Además de la correspondiente máquina neumática para la extracción del aire de su interior.

[26] Eibl, Karl. Animal Poeta. Bausteine der biologischen Kultur- und Literaturtheorie, op. cit., pg. 310-320.

[27] Junker, Thomas. Paul, Sabine. Der Darwin-Code, C.H. Beck, München, 2009, pg. 123.

[28] Clottes, J., Courtin, J., Valladas, H., Cachier, H., Mercier, Arnold, M. “La Grotte Cosquer datée”, en: Bulletin de la Société Préhistorique Française, t. 89, 8, Paris, 1992, pg. 230-234.

[29] Ibíd., pg. 231-234.

[30] Marina, José Antonio. Anatomía del miedo. Un tratado sobre la valentía, Anagrama, Barcelona, 2006, pg. 109.

[31] Ibíd., pg. 109.

[32] Ibíd., pg. 110.

[33] Eibl, Karl. Animal Poeta. Bausteine der biologischen Kultur- und Literaturtheorie, op. cit., pg. 13.

[34] Adorno, Theodor Wiesengrund. Ästhetische Theorie, Suhrkamp, Frankfurt am Main, 1972, pg. 77.

[35] Anz, Thomas. Literatur und Lust, Glück und Unglück beim Lesen., dtv, München, 1998, pg. 62.

[36] El pájaro ante un espejo que intenta despegar de su propio cuerpo una pegatina colocada de antemano por un neurólogo. El ave es verdaderamente consciente de sí mismo y de su propio reflejo. No ceja hasta arrancar el objeto extraño de sus propias plumas y no del plumaje del pájaro reflejado, como pudiera pensarse.

[37] Eibl, Karl. Animal Poeta. Bausteine der biologischen Kultur- und Literaturtheorie, op. cit., pg. 13-20.

[38] Engeln, Hennig, “Die Primaten steigen auf, en: Geokompakt, 4, 13.09.2005, pg. 32.

[39] Ortografía según original.

[40] Schiller, Friedrich. Über Anmut und Würde, en: F. Schiller, Sämtliche Werke, Hg. Gerhard Fricke und Herbert G. Göpfert, Bd. 5, Hanser, München, 1958, pg. 433-488.

[41] Gigerenzer, Gerd. Gut feelings, Viking, New York, 2007, trad. Kober, Hainer Bauch-Entscheidungen. Die Intelligenz des Unbewussten und die Macht der Intuition, C. Bertelsmann, München, 2007, pg. 11.

[42] Schwertfeger, Bärbel. “Wie Ihr Gehirn entscheidet”, en: Die Welt, 26-07-08, pg. 1.

[43] Ibíd., pg. 2.

[44] Hüther, Gerald. Bedienungsanleitung für ein menschliches Gehirn, Vandenhoeck & Ruprecht, Göttingen, 2009, pg. 98.

[45] Ibíd., pg. 100.

[46] Véase glosario.

[47] Darwin, Charles. The descent of man, and selection in relation to sex, 2 vols., Murray, London, 1871, Die Abstammung des Menschen und die geschlechtliche Zuchtwahl, Philipp Reclam Jun. Leipzig, 1871, pg. 615-616.

[48] Como hormigas, entre los insectos, o multitud de aves.

[49] Marina, José Antonio. “Buenos y malos sentimientos”, en: Psicología, 121, 2009, pg. 52.

[50] Ibíd., pg. 53.

[51] Darwin, Charles. Die Abstammung des Menschen und die geschlechtliche Zuchtwahl, op. cit., pg. 616.

[52] Ibíd., pg. 615.

[53] Fallece el 19-04-1882 en Down (Kent).

[54] Título abreviado.

[55] Es importante en este punto diferenciar entre las teorías de Darwin y el llamado darwinismo social, que sitúa en primer plano la lucha entre los individuos, la discriminación, racismo o eugenesia en función del progreso social. El propio Herbert Spencer (1820-1903), aclaró que su propuesta no derivaba en absoluto de las teorías de Darwin, sino que la precedía.

[56] Glaubrecht, Matthias. “Und Gott spielt keine Rolle mehr, Evolutionstheorie”, en: Geo, 4, 2005, pg. 37.

[57] Darwin, Charles. Die Abstammung des Menschen und die geschlechtliche Zuchtwahl, op. cit., pg. 614.

[58] Ibíd., pg. 614.

[59] Ibíd., pg. 614.

[60] Ibíd., pg. 614.

[61] Busch, Wilhelm. Gedichte, en: www.podcastdirectory.com, última consulta: 13-02-2008.

[62] Hüther, Gerald. Bedienungsanleitung für ein menschliches Gehirn, op. cit., pg. 111.

[63] Grüter, Thomas. “Gene und Verhalten, Attraktivität, betörender Anblick”, en: Gehirn & Geist, Dossier, Nr. 1, 2009, pg. 68.

[64] Ibíd., pg. 68.

[65] Ibíd., pg. 69.

[66] Lenzen, Manuela. “Denkende Hand im kognitionswissenschaftlichen Versuchslabor” Geisteswissenschaften, en: Frankfurter Allgemeine Zeitung, nº 280, 2-12-2009, pg. 4.

[67] Ibíd., pg. 4-5.

[68] Trataré el tema de forma exhaustiva en el capítulo 3.2. sobre antropología literaria.

[69] Hüther, Gerald. Bedienungsanleitung für ein menschliches Gehirn, op. cit., pg. 64.

[70] Ibíd., pg. 65.

[71] Junker, Thomas, Hossfeld, Uwe. Die Entdeckung der Evolution. Eine revolutionäre Theorie und ihre Geschichte, Wissenschaftliche Buchgesellschaft, Darmstadt, 2001, pg. 30-37.

[72] Goethe también es de esa opinión y descubre en el año 1786, lo que se había considerado hasta entonces como la última peculiaridad morfológica genuinamente humana: la no existencia de un hueso premaxilar, Praemaxillare, lat. Os. Incisivum. Goethe demuestra que el hombre, como los animales, lo posee también.

[73] Junker, Thomas, Hossfeld, Uwe. Op. cit., pg. 14.

[74] Posiblemente se basó en la genealogía bíblica (Génesis 5, 11), en la que se data la edad de la tierra en esa cifra.

[75] Es curioso que los comienzos de los estudios de Darwin sobre la belleza estuvieran motivados por el interés y la sorpresa que provocara en el joven investigador el final del dorso de un simio. Cuando Charles Darwin se puso a trabajar sobre la obra The descent of man, and selection in relation to sex fue, sobre todo, el colorido más claro y brillante de los glúteos de algunos monos lo que le fascinó. Estas zonas se diferenciaban enormemente entre unos y otros, y mucho más aún, en las fases de actividad sexual en la que era, definitivamente, mucho más llamativa, brillante y encendida que de costumbre en otros periodos:“Da diese Teile bei dem einen Geschlecht heller gefärbt sind als beim andern, und da sie zur Liebeszeit leuchtender zu sein scheinen als sonst, so schloss ich, dass diese Färbung als geschlechtliches Anziehungsmittel erworben worden sei. Ich wusste wohl, dass ich mich mit dieser Ansicht dem Spott aussetzte, obgleich der Umstand, dass ein Affe mit seinem hell gefärbten Hinterteil prunkt, nicht merkwürdiger ist, als dass der Pfauhahn seinen prachtvollen Schweif entfaltet. Indessen fehlte mir der Beweis, dass Affen bei ihrer Werbung diesen Körperteil zeigen, und gerade solches Zurschautragen ist bei den Vögeln der beste Beweis, dass die Zierrate der Männchen zur Erregung oder Anlockung der Weibchen von Nutzen sind”, Darwin, Charles. The descent of man, and selection in relation to sex. 2 vols. Murray, 1859, deutsche Ausg. Die Abstammung des Menschen und die geschlechtliche Zuchtwahl, Reclam, Leipzig, 1871, pg. 617.

[76] Así el color de la parte posterior coloreada y brillante del cuerpo de un simio, le convierte en un individuo portador de un atuendo temporal irresistible para sus congéneres.

[77] Morris, Desmond. La mujer desnuda, Planeta, Barcelona, 2005, pg. 13.

[78] Ibíd., pg. 13.

[79] Ibíd., pg. 13-14.

[80] Ibíd., pg. 14.

[81] Ibíd., pg. 14-15.

[82] Ibíd., pg. 16

[83] Ibíd., pg. 15-16.

[84] Schlichtherle, Helmut, Wahlster, Barbara. Archäologie in Seen und Mooren. Den Pfahlbauten auf der Spur, Konrad Theiss, Stuttgart, 1986, pg. 77.

[85] Si dejamos de lado su andar erguido, el primer antepasado homínido del periodo de la separación, el Australopithecinen, tenía más parecido con un chimpancé, que con el hombre actual.

[86] Junker, Thomas, Paul, Sabine. Der Darwin-Code, C. H. Beck, München, 2009, pg. 137.

[87] Ibíd., pg. 138.

[88] Ibíd., pg. 138-139.

[89] Ibíd., pg. 139.

[90] Klein, R. G., B. Edgar. The dawn of human culture. John Wiley & Sons, New York, 2002, pg. 80-270.

[91] Los descubrimientos de las últimas décadas han hecho revisar, retrocediendo en el tiempo en varios millones de años las, hasta hoy, consideradas como fechas válidas de aparición de nuestros más antiguos antecesores.

[92] Por ejemplo, muchos paleoantropólogos catalogan hoy la especie de homínido poseedora de unos dientes gigantescos y un cerebro muy pequeño, que existió en el mismo periodo que nuestros antecesores compartiendo con ellos el mismo entorno, la especie Nussknackermensch o bien Australopithecus, como sencillamente Paranthropus, del griego: para-fuera, no perteneciente a, y anthropus-hombre.

[93] El primer europeo se desarrolló del Homo-erectus africano.

[94] Arsuaga, Juan Luis, Martínez, Ignacio. La especie elegida, Temas de Hoy, Madrid, 1999, pg. 264.

[95] El investigador Bermúdez de Castro narra como: “En España, la historia de Atapuerca comenzó en 1976, cuando Trinidad de Torres, un ingeniero de Minas dedicado al estudio de los osos, halló en la Sima de los Huesos unos restos humanos y su director de tesis, Emiliano Aguirre, inició un proyecto de investigación. Desde entonces, esta sima ha dado más de 7.000 restos, entre ellos, el cráneo bautizado como ‘Miguelón᾽, Homo heidelbergensis, imprescindible en el estudio de la evolución humana, además del hallazgo del fósil más antiguo de Europa con una edad de 1,2 millones de años. Una de las claves del éxito de Atapuerca es el yacimiento de la Gran Dolina, con distintos niveles y fósiles que van desde los 120.000 años al millón de años, algunos de ellos tan importantes como los primeros restos del Homo antecessor, hallados en 1997 y que valieron a Bermúdez y a su equipo el Premio español Príncipe de Asturias de Investigación Científica de ese año. Sin embargo, parece ser que hay trabajo para varias generaciones de investigadores. Lo más importante de Atapuerca no son sólo los fósiles encontrados, sino la suma de información en conjunto. Su secreto estriba en la localización de Atapuerca. Se trata de una zona de paso situada en las cuencas de los ríos Ebro y Duero, a una altura de poco más de mil metros que domina varios valles y que tiene muchísima agua y varias cuevas. El agua, la vegetación, la caza y el refugio son las condiciones ideales para hacer un alto, o para quedarse un par de miles de años”. Bermúdez de Castro, José María, director del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH), en: http://es.noticias.yahoo.com/codirector-atapuerca-acabar-café-presupuestario . Agencia EFE, Madrid, 11-05-2012, cit., abst., Bermúdez de Castro, José María. Exploradores. La historia del yacimiento de Atapuerca, Debate, Madrid, 2012.

[96] Desde hace 200 000 años, hasta hace unos 27 000 años.

[97] Desde hace unos 195 000 años.

[98] Lausch Erwin. “Der lange Weg zum Menschen” en: Geo 4, Grüber & Jahr, Hamburg, 2005, pg. 22.

[99] Arsuaga, Juan Luis, Matínez, Ignacio. La especie elegida, op. cit., pg. 273- 274.

[100] Ibíd., pg. 273- 274.

[101] Ibíd., pg. 260. Por ejemplo, en la tierra que cubría el esqueleto de uno de los neandertales de Shanidar (Irak) se identificaron granos de polen procedentes de flores, espolvoreados sobre el cuerpo. Rodeando el esqueleto del niño de nueve años de la cueva Teshik Tash (Uzbekistán), se habrían dispuesto varios cuernos de cabra montesa clavados en el suelo; sobre el esqueleto del niño de dos años de Dederiyeh (Siria) se halló un útil triangular de sílex a la altura del corazón y junto a la cabeza una losa caliza; una mandíbula de ciervo se encontraba sobre la cabeza de un niño de diez meses en Amud (Israel); el adolescente de Le Moustier (Francia), habría sido espolvoreado con ocre, y enterrado en una postura flexionada y con ofrendas.

[102] Existen pruebas fehacientes, como los huesos de Bilzingsleben en Alemania de 350.000 años de antigüedad y la escultura de la mujer Berekhat Ram en Israel, de 230.000 años de antigüedad.

[103] Ibíd., pg. 260-274.

[104] Darwin, Charles. On the origin of species by means of naturel selection, or the preservation of favoured races in the struggle for life, Murray, London, 1859, deutsche Ausg.: Über die Entstehung der Arten im Thier- und Pflanzen-Reich durch natürliche Züchtung, oder Erhaltung der vervollkommneten Rassen im Kampfe um´s Daseyn, 1860, Hg., T. Junker, W B G, Darmstadt, 2008, pg. 109.

[105] “Das Verhältnis zwischen modernen Menschen und Neandertalern beschäftigt viele Forscher[...]. Nun gibt es eine neue These, warum wir das Rennen gemacht haben könnten - und zwar im wahrsten Sinne des Wortes: Der Neandertaler war offenbar ein schlechterer Läufer. Das zumindest glauben US-Forscher, die die Fußanatomie von modernen Menschen und Neandertalerüberresten verglichen haben. Dem Urmenschen machte demnach vor allem die geringere Leistungsfähigkeit seiner Achillessehne zu schaffen. Bei der Jagd auf kurze Distanzen, etwa in Waldgebieten, sei das noch kein großer Nachteil gewesen, berichten Anthropologen um David Raichlen von der University of Arizona im Fachmagazin ‘Journal of Human Evolution’. Als aber die Wälder während der Eiszeit der offenen Tundra Platz machten, konnte der moderne Mensch durch seinen effizienteren, energiesparenden Laufstil den Neandertaler verdrängen - vermuten zumindest die Forscher. Dass der Neandertaler ein schlechter Läufer gewesen sein könnte, war immer wieder einmal diskutiert worden. Ein belastbarer Nachweis für die These fehlte aber. Raichlen und seine Kollegen analysierten jetzt den Energieverbrauch von Probanden auf dem Laufband und verglichen diese Ergebnisse mit Untersuchungen der Fußanatomie. In der Tundra war Durchhaltevermögen gefragt. Dabei konnten sie zeigen, dass eine kurze Achillessehne eine ungemein praktische Sache ist. Sie ermöglicht nämlich nach Ansicht der Forscher eine größere Speicherung und Freisetzung von elastischer Dehnungsenergie. Etwas flapsig ausgedrückt sinken also die Energiekosten beim Laufen”, Seidler, Christoph, Knochenanalyse, en: www.spiegel.de/wissenschaft, última consulta: 04-02-2011.

[106] Krause, Johannes. “The derived FOXP2 variant of modern humans was shared with neandertals”, Current Biology 17, 1-5, en: www.geneticarchaeology.com/Research/Neandertals_Humans, última consulta: 06-11- 2007.

[107] Haesler, Sebastian. “Neurolinguistik”, en: Gehirn-Geist, Spektrum der Wissenschaft, 1, 2009, pg. 34-38.

[108] Labuda, Damian. “An X-linked haplotype of Neandertal origin is present among all non-African populations” en: http://mbe.oxfordjournals.org, última consulta: 25-01-2011.

[109] Dönges, Jan. “Sprache und Kultur, Sprachevolution” en: Gehirn & Geist Dossier Spektrum der Wissenschaft, Nr. 1, 2009, pg. 30-31.

[110] Clark, James, S. et al. “Comparaciones genómicas: principales resultados”, en: www.evolucion.fcien.edu.uy, Science Magazine, vol. 302, 2003, pg. 1960-1963.

[111] Cáceres et al. “Aumentos de expresión, reducción de expresión”, en: www.evolucion.fcien.edu.uy, Science Magazine, Proc. Natl. Acad., 100, USA, 2003, pg. 13030-13035.

[112] Sitchin, Zecharia. “El genoma humano” The Public Consortium team, Nature, 15-02-2001 and Celera Genomics, Science, 16-02-2001, en: www.bibliotecapleyades.net/sitchin, última consulta: 06-07-2012.

[113] Schiller, Friedrich. Sämmtliche Werke, Vol. 12, Über naive und sentimentalische Dichtung, J. G. Cotta, 1838, Stuttgart, Tübingen, pg. 185.

[114] Sitchin, Zecharia. Op. cit., 15-02-2001. Zecharia explica en el mismo artículo que el genoma humano se compone de, aproximadamente, tres millones de nucleótidos (las letras en ingles A-C-G-T son las iniciales para deletrear los cuatro ácidos nucleicos que nombran toda la vida en la tierra); de ellos, algo más de un uno por ciento se agrupa en función de genes (cada gen consiste en miles de letras). El genoma humano no contiene los esperados 100.000 a 140.000 genes que se le suponía, sino solamente unos 30.000. La diferencia entre una persona y otra suma, aproximadamente, la cantidad de mil letras en el alfabeto del ADN, y la diferencia entre el hombre y el chimpancé es menor a un uno por ciento; y un uno por ciento de 30.000 genes son 300. Recordemos que, en la comparación anterior, solo 91 genes muestran cambios exclusivos humanos.

[115] Lang Lang, Ritz, David. Lang Lang. Un viaje de miles de kilómetros. Autobiografía, Alba, Barcelona, 2010, pg. 43-45.

[116] Morris, D. The naked woman, op. cit., pg. 13.

[117] Queda expuesto en los apartados 2.1. y 2.1.2.

[118] Luhmann, Norbert. Soziale Systeme. Grundriß einer allgemeinen Theorie, Suhrkamp, Frankfurt am Main, 1991, pg. 194-195.

[119] Freud, Sigmund. Triebe und Triebschicksale, Gesammelte Werke, Bd. X, 1913-1917, Imago, London, 1946, Fischer, Frankfurt am Main, 1963, pg. 210.

[120] Crofton, Ian, Fraser, Donald. A dictionary of Musical Quotations, Robinbook, Barcelona, 2001, La música en citas. Diccionario de citas de la música y los músicos, Ma non troppo, Barcelona, 2007, pg. 234.

[121] Junker, T. Op. cit., pg. 55-56.

[122] Ibíd., pg. 55-56.

[123] Darwin, Charles. On the origin of species by means of naturel selection, or the preservation of favoured races in the struggle for life, Murray, London, 1859, deutsche Ausg., Über die Entstehung der Arten im Thier- und Pflanzen-Reich durch natürliche Züchtung, Faksimile der deutschen Ausgabe von 1860, cit. abstract, WBG, Darmstadt, 2008.

[124] Tooby John, Cosmides Leda. “Does Beauty Build Adapted Minds? Toward an Evolutionary Theory of Aesthetics, Fiction and the Arts” en: Subtance. A Review of Theory and Literary Criticism 30, 1994-95, trad. Karl Eibl und Katja Mellmann, cit. abstract. en: muse.jhu.edu/journals/ substance /v 030/30.1tooby, 01.2001, pg. 1.

[125] Ibíd., pg. 1.

[126] Ibíd., pg. 1.

[127] García-Bellido, Antonio. “Selección natural”, en: El mundo, 06-02-2009, pg. 45.

[128] Tooby John, Cosmides Leda. Does Beauty Build Adapted Minds? Toward an Evolutionary Theory of Aesthetics, Fiction and the Arts, op. cit. pg. 2.

[129] García-Bellido, Antonio. Op. cit., pg. 45.

[130] Ayala, Francisco J. “Darwin contra el diseño inteligente”, en: El mundo, 06.02.2009, pg. 43.

[131] Ibíd., pg. 44.

[132] Schöning, Udo. Internationalität Nationaler Literaturen, Wallstein, Göttingen, 2000, pg. 17.

[133] Ibíd., pg. 18-20.

[134] Wygotski, Lew, S. Psychologie der Kunst, Verlag der Kunst, Dresden, 1976, pg. 78.

[135] Eibl, Karl. Animal Poeta. Bausteine der biologischen Kultur- und Literaturtheorie op. cit., pg. 20-35.

[136] Eibl, Karl. Über die Erklärungskraft eines biologischen Kulturbegriffs, Abschiedsrede, Ludwig Maximilian Universität, LMU, München, 2008, pg. 9-11.

[137] Calle, Ramiro. La ciencia de la felicidad, Kailas, Madrid, 2008, pg. 113.

[138] San José, Araceli. “Evitar y resistirse” en: Destil, 11-07- 2010, pg. 39.

[139] Kant, Immanuel. “Metaphysische Anfangsgründe der Naturwissenschaft”, 1786, en: Schriften zur Naturphilosophie, Suhrkamp, Frankfurt am Main, 1977, pg. 9 y ss.

[140] Winters, Uli. “Brückenbauer zwischen den Kulturen-Kunst und Hirnforschung”, en: Gehirn & Geist, Psychologie und Hirnforschung, Spektrum der Wissenschaft, Nr. 3, 03-06-2006, pg. 59.

[141] Einstein, Albert. Infeld, Leopold. The Evolution of Physics, The Hebrew University in Jerusalem und M.H. Infeld, Linotron, Israel, 1950, deutsche Ausg., Die Evolution der Physik, Rohwolt, Hamburg, 1987, pg. 256.

[142] Cito en original: “Es handelt sich hier um evolvierte kognitive Schemata, mittels derer wir uns in der Welt der Dinge orientieren. Auch und gerade wenn es in dieser Welt nichts gibt, was im strengen Sinn eine gerade Linie oder ein Kreis ist, kann es im Sinne einer Nullmethode sehr nützlich sein, diese Messinstrumente anzuwenden und die Abweichungen zu registrieren. Je ähnlicher aber Gegenstände der erfahrbaren Welt diesen Gestalterwartungen sind, desto stärker treten Erwartungen und Wahrnehmungen in ein wechselseitiges Bestätigungsverhältnis. Das ist auch im Sinne des Organisationsmodus sehr hilfreich, weil wir auf diese Weise die Schemata unserer sinnlichen Wahrnehmung immer wieder justieren und kalibrieren können. Die ganze islamische Kunst beruht auf dieser Korrespondenz, und ebenso die abstrakte Kunst der Moderne. Sie beschäftigen unsere apriorischen Schemata, und die Korrespondenz von Erwartung und Erfüllung wird durch Lust prämiert”, en: Eibl, Karl. Über die Erklärungskraft eines biologischen Kulturbegriffs, Abschiedsrede, Ludwig Maximilian Universität, Manuscrito, München, 2008, pg. 11.

[143] Wendel, Hans Jürgen, Engler, Olaf. “Albert Einstein und der Philosoph, Physikgeschichte”, en: Frankfurter Allgemeine, www.faz.net, 24-11-08.

[144] Véase glosario, pg. 362.

[145] Meyer, Eduard. Geschichte des Altertums, Einleitung. Elemente der Anthropologie, Bd. I, Akademische Verlagsgesellschaft Athenaion, Phaidon, Essen, 1952-58, pg. 87.

[146] Ibíd., pg. 87.

[147] Glosario, pg. 362.

[148] Meyer, Eduard. Op. cit., pg. 88.

[149] Ibíd., 88.

[150] Ibíd., 88 y ss.

[151] El mito del Rey Mono asiático del que habla Lang-Lang al comienzo de este capítulo, podría muy bien ser la misma referencia china del paso de primate a hombre, el Adan bíblico judeo-cristiano y musulmán, o a Jesucristo como enviado y salvador todopoderoso.

[152] Por otro lado, he mencionado ya que Darwin apuntaba el comienzo de una nueva era en el estudio sobre la mente humana y sus fases de desarrollo. La Psyche partía de enfoques biológicos evolutivos, ya que también las capacidades del intelecto humano, forzosamente, debieron pasar por pasos graduales de adaptación.

[153] Meyer, Eduard. Op. cit., pg. 88-89.

[154] Ibíd., pg. 89.

[155] Lo que no entienden.

[156] Tomasello, Michael. The cultural origins of human cognition, Cambridge, Mass., Harvard UP, 1999, deutsche Ausg., Die kulturelle Entwicklung des menschlichen Denkens, Suhrkamp, Frankfurt am Main, 2002, pg. 193.

[157] Que conocemos del lenguaje del ordenador: si/no, verdadero/falso, +/-, como su único lenguaje posible.

[158] Maldonado, Alemán, Manuel. Op. cit., pg. 21

[159] Ibíd., pg. 21.

[160] Que desgraciadamente limita su entorno.

[161] Maldonado, Alemán, Manuel. Op. cit., pg. 21.

[162] Ibíd., pg. 21-22.

[163] Ibíd., pg. 22.

[164] Ibíd., pg. 22 .

[165] Horn, András. Grundlagen der Literaturästhetik, Königshausen & Neumann, Würzburg, 1993, pg. 360.

[166] La hormona “de la felicidad”, neurotransmisor del sistema nervioso central producida en animales vertebrados e invertebrados, que fue sintetizada artificialmente por primera vez en 1910 por George Barger y James Ewens, en los laboratorios Wellcome en Inglaterra.

[167] Horn, András. Op. cit., pg. 358-359.

[168] Fisseni, Hermann-Josef. Persönlichkeitspsychologie: Auf der Suche nach einer Wissenschaft. Ein Theorienüberblick, Hogrefe, Göttingen, 1998, pg. 28.

[169] Boylan, Michael. Aristotle´s Biology, Encyclopedia of Philosoph, en: www.encyclopedia of Philosophy, última consulta: 01-08-09.

[170] Aproximadamente corresponden a la catalogación de hoy de los vertebrados.

[171] Los invertebrados actuales.

[172] Boylan, Michael. Op. cit., 01-08-09.

Details

Seiten
457
Jahr
2013
ISBN (eBook)
9783656581444
ISBN (Buch)
9783656580089
Dateigröße
1.8 MB
Sprache
Spanisch
Katalognummer
v268012
Institution / Hochschule
Universidad Complutense de Madrid – Facultad de Filología
Note
Sobresaliente "cum laude"
Schlagworte
Paleontología literaria-Teoría de la creatividad

Autor

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Titel: El instinto como fuerza motriz. La producción artística como necesidad biológica