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Rasgos histórico-lingüísticos del judeoespañol y situación de la lengua en el panorama lingüístico actual

Hausarbeit 2015 12 Seiten

Germanistik - Linguistik

Leseprobe

ÍNDICE

1 Objetivos

2 Definición de judeoespañol

3 Historia y evolución del judeoespañol
3.1 Ladino
3.2 Djudezmo
3.3 Haquetía

4 Rasgos lingüísticos generales
4.1 Grafía
4.2 Fonética
4.3 Aspectos gramaticales propios
4.3.1 Conjugación verbal
4.3.2 Morfología
4.3.3 Sintaxis
4.4 Influencia de otras lenguas

5 Situación del judeoespañol en la actualidad

6 Conclusiones

7 Bibliografía
7.1 Bibliografía impresa
7.2 Internet

1 Objetivos

Los objetivos de este trabajo son tres: en primer lugar, la descripción de las variedades más importantes del judeoespañol. En segundo, la presentación de los rasgos fonéticos, morfológicos y gramaticales más interesantes del djudezmo. Por último, examinar la situación actual del judeoespañol y su presencia en los medios de comunicación.

2 Definición de judeoespañol

El judeoespañol es la lengua materna de los sefardíesosefaradíes, es decir, de los judíos españoles que fueron expulsados de España en 1492, y de sus descendientes[1]:

Existen diversas denominaciones y variantes ortográficas, siendo las más comunes judeo-español, judeo español, djudyó, didyó o djudezmo. Su estrato lingüístico procede del castellano medieval en cuanto al vocabulario, gramática y sintaxis. También contiene una importante aportación del arameo y del hebreo misanaico, y presenta rasgos en diferentes proporciones de otras lenguas: árabe, turco, griegoodiversas lenguas eslavas. El judeoespañol contemporáneo contiene además una cantidad notable de galicismos y de italianismos.

3 Historia y evolución del judeoespañol

Por razones de espacio, en el presente trabajo solamente se considerarán las tres variantes más importantes de la lengua judeoespañola sin tener en cuenta sus subvariantes. En primer lugar se describirá brevemente el “judeoespañol calco”, variante exclusivamente escrita que algunos autores llaman “ladino”[2]. A continuación se presentará la variedad djudezmo, que sufre enormes variaciones lingüísticas según el punto geográfico donde se situaron las comunidades que lo hablaban. Por último se dedicará una sección a la haquetía, variante procedente de Marruecos.

El punto de partida para el djudezmo y la haquetía se sitúa en 1492. Aunque ya algunos sefardíes habían abandonado España a raíz de los progromos que se iniciaron en 1391, fue el Edicto de Granada promulgado por Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla en marzo de 1492 lo que provocó una emigración masiva en el plazo marcado de cuatro meses y diez días. Ante la perspectiva de una conversión forzosa, un número desconocido de sefardíes eligió abandonar España. A falta de datos estadísticos, las cifras manejadas por los historiadores son muy dispares[3].

3.1 Ladino

Este término puede llevar a confusión, pues algunos autores lo utilizan como sinónimo para “lengua judeoespañola” en general, mientras que otros lo han propuesto para referirse exclusivamente al “judeoespañol calco”. Por mor de la claridad, en este trabajo se usará en esta última acepción. El ladino, que también se conoce como “judeoespañol rabínico”, es una lengua escrita que fue creada por eruditos sefardíes para la traducción de textos religiosos y sapienciales. No contiene manifestaciones orales, distando notablemente del djudezmo en su morfología y sintaxis. Solo algunos pocos vocablos han conseguido pasar a la lengua oral, por ejemplo meldar (leer).

Los primeros testimonios escritos datan del siglo XIII y surgen de la necesidad de facilitar el aprendizaje de textos religiosos hebreos a niños y jóvenes cuya primera lengua era el español medieval (o el judeoespañol después de 1492). Esta solución pedagógica resulta en una variedad bastante artificial del español, pues consiste en la traducción literal desde el hebreo hacia el castellano medieval sin tener en cuenta las grandes diferencias morfológicas ni sintácticas entre ambas lenguas. Las manifestaciones literarias más importantes del ladino son el Pentateuco políglota de Constantinopla (1547) y la Biblia de Ferrara (1552).

3.2 Djudezmo

En este trabajo me he decantado por el uso de este término como variante hablada de la lengua judeoespañola en contraposición a la haquetía de Marruecos. El djudezmo cuenta a su vez con diversas variantes, siendo las principales la turca, la griega y las balcánicas. Ya se ha expuesto que, en virtud al Edicto de Granada de 1492, un número desconocido de judíos sefardíes tuvo que abandonar España apresuradamente para no enfrentarse a una conversión forzosa. Estos desterrados fueron acogidos principalmente Marruecos, el Imperio Otomano (por iniciativa del sultán Bayecid II) y Portugal. Este último país siguió el ejemplo de España y apenas cinco años más tarde, en 1497, decretó la expulsión de todos aquellos judíos, tanto españoles como portugueses, que rechazaran convertirse al cristianismo. Muchos sefardíes se trasladaron entonces a Italia, Inglaterra, Bohemia y a los Países Bajos.

A partir de esta emigración, los sefardíes se caracterizaron por el multilingüismo, pues aparte de emplear el hebreo para usos religiosos y el judeoespañol para la vida cotidiana, también aprendieron la lengua nacional del país donde se establecieron. El judeoespañol de Turquía contó con importantes comunidades en Esmirna y Estambul, donde todavía viven algunos de sus hablantes, incorporando numerosos turquismos. También en Grecia se asentaron muchos sefardíes, especialmente en Salónica. Por aquel entonces esta ciudad era parte del Imperio Otomano y constituía un núcleo importante de comercio e intercambios culturales. Finalmente, algunas comunidades sefardíes se establecieron en los Balcanes, especialmente en la antigua Yugoslavia (Belgrado, Sarajevo), Bulgaria (Sofía), Macedonia y Rumania (Bucarest). Las variantes balcánicas han incorporado préstamos de lenguas eslavas.

Las consecuencias que tuvieron el Holocausto y la Segunda Guerra Mundial para los hablantes de djudezmo en Europa fueron terribles:

En apenas cinco años la lengua sefardí perdió al 90 por ciento de sus hablantes. [...] el judeo-español dejó de tener un punto de localización reconocible y perdió a quienes mejor hubieran podido abrir nuevos caminos hacia la normalización de una lengua: los escritores y creadores literarios.[4]

Algunas comunidades, como la de Salónica, desaparecieron completamente. Las migraciones causadas por la guerra y la creación del Estado de Israel propiciaron el desmembramiento y aculturación de las comunidades, pues el judeoespañol ya no era signo de identidad, sino el hebreo moderno.

3.3 Haquetía

Se trata de una variedad del idioma judeoespañol que se habla en el norte de Marruecos. También se conoce como “ladino occidental”. Las variantes ortográficas son también numerosas, lo que revela su origen oral: haketilla, haquitía, jakitía, jaquetilla... Su sustrato es el castellano medieval del siglo XV, al que se incorporaron vocablos hebreos y árabes. Tras la expulsión de los sefardíes en 1492, una parte de ellos se asentó en el norte de África, formando comunidades en Casablanca, Tánger, Tetuán, Ceuta y Melilla entre otras ciudades, y fueron añadiendo arabismos a la base hispanohebraica. Como consecuencia de la Guerra de África, España comenzó a tomar más importancia en el norte de Marruecos a partir de 1860. Esto significó una fuerte hispanización de la haquetía. Asimismo, de gran importancia para la evolución de la haquetía resulta el establecimiento de escuelas laicas de la Alianza Israelita Universal a partir de 1862. Esto significó la introducción de neologismos y eufemismos del francés.

El año 1948 marcó el comienzo de emigraciones masivas a Israel, Francia, EspañaoAmérica Latina por motivos políticos y económicos. La haquetía es esencialmente una lengua oral, en consecuencia hasta hace poco no había documentación escrita. Actualmente existen algunas propuestas gráficas que tienen como objetivo la conservación de esta lengua.

4 Rasgos lingüísticos generales

4.1 Grafía

El judeo español originalmente se escribía en alfabeto rashi, es decir, con caracteres hebreos. Sin embargo, ese sistema se reveló como poco práctico porque no permite la diferenciación de vocales y tampoco es accesible a aquellos que no dominen el hebreo escrito. Existen distintas propuestas con el alfabeto latino sin que se haya podido llegar a una definitiva. Al ser el judeoespañol uns lengua originalmente hablada, su plasmación escrita de debe principalmente a la prensa. Por ejemplo, la revista Şalom se publica en Estambul y está muy influenciada por la grafía turca. La revista Aki Yerushalayim es publicada por la Autoridad Nasionala del Ladino (ANL) y su sistema ortográfico es actualmente el más aceptado. Algunas propuestas ortográficas incluyen acentos, otras no.

[...]


[1] “It is the language brought by the Jews brutally expelled from Spain in 1492, some of whom reached North Africa, others Northern Europe (Bordeaux, London, Amsterdam, etc.), still others Italy, while other, in great numbers, were accepted by Sultan Bajazet II to the lands of the Ottoman Empire: Sarajevo, Sofia, Constantinople, Smyrna, Rhodes, and especially Salonika, but also Cairo, Safed and Jerusalem“. Varol (2008), 11.

[2] Por ejemplo Haïm-Vidal SephihaoManuel Alvar.

[3] Véase Lillich, L.: “Los sefardíes y el judeoespañol de Marruecos”. En: Sisso Raz, A.: Voces de haketía (2010), pp. 2-3. En: http://www.vocesdehaketia.com/haketia.html (última consulta: 26.10.2015).

[4] Santa Puche, Salvador: “Una lengua en el infierno: el judeo-español en los campos de exterminio”. En: TONOS. Revista electrónica de estudios filológicos 5, 2003. http://www.um.es/tonosdigital/znum5/estudios/J-infierno.htm (última consulta: 26.10.2015).

Details

Seiten
12
Jahr
2015
ISBN (eBook)
9783668330122
ISBN (Buch)
9783668330139
Dateigröße
513 KB
Sprache
Spanisch
Katalognummer
v342959
Institution / Hochschule
Gottfried Wilhelm Leibniz Universität Hannover – Romanisches Institut
Note
1,0
Schlagworte
judeoespañol haketía judeoespañol en la actualidad judeoespañol en medios de comunicación

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Titel: Rasgos histórico-lingüísticos del judeoespañol y situación de la lengua en el panorama lingüístico actual