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El habla espanola en Argentina. Su historia y estado actual

Hausarbeit (Hauptseminar) 2016 18 Seiten

Romanistik - Spanische Sprache, Literatur, Landeskunde

Leseprobe

Índice

1. Introducción

2. La historia del español en Argentina

3. El español actual de la Argentina
a. Rasgos fonológicos
b. Rasgos morfológicos y sintácticos
c. Entonación
d. Características léxicas

4. Conclusión

5. Bibliografía

1. Introducción

En el año 1492, el annus mirabilis de la historia española, Cristóbal Colón se puso en camino para encontrar una vía marítima a la India por una ruta de oeste. Algunos meses después eso condujo con el desembarque en Guanahani al descubrimiento de América. Con su llegada llevó consigo la lengua que se hablaba hasta ese momento en la península ibérica, el español. Se extendió en las partes de América que hoy son consideradas como hispanohablantes rápidamente en un espacio de tiempo de unos cien años.

El español americano que conocemos hoy es un conjunto de una enorme diversidad lingüística que fue influido por una serie de elementos. Por un lugar las características del momento en que se pobló cada región y por otro lado las características lingüísticas que los inmigrantes españoles trajeron y la influencia de los grupos indígenas. Aunque cada país hispanoamericano posee sus propias características lingüísticas y presenta diferencias dialectales, se puede clasificar el habla de Hispanoamérica en seis grandes dialectos: el caribeño (Islas del Caribe y las zonas costeras), el español mexicano/ centroamericano, el español andino (zonas altas de Venezuela, Columbia, Ecuador, Perú, Bolivia y norte de Argentina), el español paraguayo, el español argentino/ uruguayo y el español chileno. Una característica fonológica diferente entre los dialectos hispanoamericanos se presenta por ejemplo en el fenómeno del yeísmo que se expresa mediante /ž/ (o /š/) en Argentina (playa [pláža]). En el ámbito morfológico una característica de las más importantes se plantea en el voseo que tiene una gran extensión en Hispanoamérica, particularmente en Argentina. En cuanto al léxico el empleo de la palabra che como vocativo es muy común. Echando un vistazo al sector de la sintaxis se utiliza especialmente en Buenos Aires la duplicación del objeto directo animado o determinado (la vi a tu hermana). En adición a las diferencias lingüísticas respecto a las zonas geográficas se puede encontrar variedades entre los hablantes de una región. Estas pueden estar condicionadas por la edad del hablante, su clase socioeconómica y además su sexo1.

Desde a la Independencia del país argentino en 1810 su territorio no ha modificado fundamentalmente. Su colonización se puede dividir en general en tres etapas que son especificadas más adelante. Durante esa época los conquistadores y conquistados indígenas entraron en diferentes formas en contacto produciendo distintas evoluciones lingüísticas. Buenos Aires es la capital actual del país. Fue fundada por primera vez en 1536 por un grupo de hombres españoles entre los cuales destaca el personaje de Pedro de Mendoza que le puso el nombre de Nuestra Señora del Buen Ayre. Este acontecimiento dio lugar a una serie de conflictos entre ellos y los habitantes del territorio, los querandíes, terminando con la huida de los españoles a Asunción, estableciéndola como centro de conquista. Desde ahí empezaron sus expediciones que llevaron a la fundación de diferentes ciudades, entre las cuales Santa Fe y Córdoba (1573), Buenos Aires por segunda vez en el año 1580, Salta (1582), Corrientes (1588) y Jujuy (1593)234. La zona alrededor de la confluencia de los ríos Paraná y Uruguay recibió la designación Rio de la Plata que formaba desde ese momento la frontera actual de Argentina y Uruguay. A causa de su riqueza en tierras fértiles el norte del país fue colonizado por españoles que eran comerciantes y pequeños campesinos y trajeron un dialecto rural a esta región. En el año 1617 Buenos Aires llegó a ser la capital de la región de Rio de la Plata y alcanzó gran importancia con su creación del Virreinato en 1776 incluyendo Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. En efecto, Buenos Aires se convirtió en la segunda ciudad mayor del hemisferio occidental y en un centro social y cultural grande de Suramérica5. Desde ahí se conquistaron y colonizaron las Pampas del Sur cuya población indígena se disminuyó y dejó atrás sus tierras que ocuparon entonces los colonizadores españoles. En el nordeste el guaraní no fue sustituido por la lengua española y se desarrolló simultáneamente a ella6. Hasta la creación del Virreinato de Río de la Plata las ciudades mayores de la zona occidental de Argentina pertenecían a Chile lo que se puede notar todavía hoy en su habla que es parecida a los dialectos chilenos. A pesar de la mezcla racial con los españoles y el desaparecimiento de su identidad étnica, se encuentra hoy en día no obstante elementos léxicos y topónimos7. Los colonizadores del noroeste vinieron de Perú vía Bolivia y trajeron elementos de la lengua quechua que poseyeron una gran influencia a los dialectos regionales de Argentina. La ciudad de Tucumán estuvo bajo la administración de Bolivia hasta el establecimiento del Virreinato. La ciudad más antigua de Argentina es Santiago del Estero que fue fundada en 1553 y cuya existencia permanecía sin interrupción por los conquistadores. A causa de su aislamiento por Córdoba y Tucumán obtiene un estatuto de enclave lingüístico único.

La tierra argentina siempre ha sido importante para el desarrollo de una agricultura independiente, dando suelos ricos para el cultivo de trigo, vino, frutas y también azúcar. Argentina es uno de los mayores productores mundiales de carne y se estableció una lucrativa industria cárnica en Buenos Aires y las ciudades vecinas. Desde el siglo 20 ciudades como Buenos Aires se dedican a la industria pesada, lo que convierte a Argentina en una de las naciones más diversificadas en la América hispanohablante8.

En la Argentina el habla español forma parte de una gran comunidad cultural y lingüística que relaciona España con la Hispanoamérica. Su ámbito pertenece a la mayor comunidad lingüística (española), que forma parte del mayor dominio de las lenguas romances en el mundo.

Al dedicarse al español de la Argentina, cuyo territorio se abarca desde el sudoeste de los Estados Unidos hasta Tierra del Fuego, se tiene que tomar en consideración dos particularidades: una se presenta en las diferencias lingüísticas y culturales; la otra en las diferencias históricas, demográficas, socioculturales y económicas. Es evidente que personas de zonas diferentes de Argentina no hablan de la misma manera y que existen características particulares en cada región. No obstante, estos hechos no restringen la comprensión entre los hablantes a causa de una estructura funcional y expresiva común, que une no solamente a toda la Argentina, sino también a todo el mundo hispanohablante sin una consideración de fronteras. Aunque en este caso no se puede designar el idioma como uniforme, el español incluye sin embargo las modificaciones que origen en la extensión diatópica, la variación diastrática, la evolución diacrónica y las diferencias diafásicas (las situaciones comunicativas, la relación entre los hablantes y los temas sobre los que se habla). Estas diferencias presentan factores internos que forman parte de la lengua y constituyen un componente importante9. Agrupando diferentes maneras de hablar se pueden encontrar entre ellos conexiones lingüísticas significativas que forman un fundamento en el que se basa la lengua histórica. Estas conexiones se unen a una realidad propia que influye al ser humano en su entorno no solo de modo geográfico y social sino también respecto a su situación de comunicación y la tradición histórica10.

A continuación el trabajo es repartido en la historia del habla española en la Argentina, dividida en cuatro etapas, y su estado actual en cuanto a sus rasgos fonológicos, morfosintácticos y léxicos. Por último sigue una conclusión resumiendo los temas abarcados.

2. Historia del español en la Argentina

El siguiente párrafo hablará de la historia del español de la Argentina cuya evolución forma parte de un proceso complejo y parcializado. El desarrollo lingüístico diferenciado que repercutió en los dialectos distintos que podemos encontrar en las regiones hoy se deja reducir entre otras a las jurisdicciones políticas y a los asentamientos durante la época colonial11.

La colonización de Argentina se desarrolló en tres etapas diferentes. La primera consta de la influencia del Alto Perú y concernió el noroeste y el centro del país actual; la segunda proveniente de los Andes y pobló el centro oeste de Argentina y la tercerea que vino directamente de la Península Ibérica y originó el poblamiento de la región costera12.

El proceso de poblamiento de las regiones diferentes está directamente relacionado con la división dialectal actual de Argentina que se puede distinguir entre estas realidades dialectales:

- la región costera o literal (extensión desde Buenos Aires, Entrerríos y Santa Fe hasta el sur del país)
- el extremo occidental del país: zonas de Mendoza y San Juan (muchas características comunes con el habla de Chila)
- la región extrema noroccidental (influjo quechua que abarca Tucumán, Salta, Jujuy y parte de las provincias vecinas)
- la parte nordeste (influjo guaraní que comprende Corrientes y Misiones, partes del Chaco y Formosa)
- la región central: Córdoba (zona transitiva que linda con el resto de las zonas lingüísticas)
- otros pequeños enclaves13.

Según Fontanella de Weinberg se puede subdividir el desarrollo lingüístico en cuatro etapas.

La primera va desde 1550-1680 y comprende distintas variedades dialectales que son aportadas por diferentes colonizadores. La situación en la que se encuentra la parte noroeste durante los siglos 16 a 18 se podría escribir como una de dialectalismo que se puede explicar como una consecuencia lingüística de la pluralidad de las distintas realidades regionales de los colonizadores. Esto se refleja en diferentes ámbitos: fonológico, morfológico y léxico14.

En cuanto al yeísmo se encuentra su presencia en los documentos de los siglos 16 y 17, pero su uso se generaliza solamente a partir de la segunda mitad del siglo 18. Mientras que hay fenómenos que afectan por similitud a todas las regiones, como por ejemplo las confusiones y omisiones de la /-s/ final e intervocálica (cosas conveniente, mucho días, cotumbre, demotración15 ), hay otros que se distinguen por sus diferencias por región, como la confusión o pérdida de /-l/ y /-r/ en la región literal y en Tucumán o las fluctuaciones en las vocales átonas /e/ y /i/ u /o/ y /u/ características en el español medieval (siguro, escrebir, espiriencia16 ). Con respecto a la morfosintaxis se puede mencionar entre otras cosas que muchos verbos todavía no han delimitado sus funciones y se puede observar la utilización de haber con valor pasivo o su empleo en construcciones temporales que en el español moderno se construirá con hacer (ha muchos años se han quedado en su rebelion). Otros ejemplos son la libertad de posición de los pronombres tónicos en la oración (no las heredando de dos patriarcas de órdenes) y en el aspecto nominal la variación de género comparado con el español moderno (Por el mal costumbre en que estaban). Hablando del léxico, la coexistencia de las diferentes variedades lingüísticas se reflejan en los dialectalismos provenientes de distintas zonas de España, como por ejemplo los andalucismos (amarrar), leonesismos (carozo) o galleguismos (bosta). La presencia de los préstamos indígenas se observa sobre todo en los campos semánticos de los topónimos, los gentilicios y los lexemas que se refieren a la flora y la fauna. Entre estos los topónimos y gentilicios provienen de lenguas locales mientras que los restantes de los indigenismos tienen dos orígenes: la del tahíno, la primera lengua que entró en contacto con el español, y el quechua, la gran lengua regional. Aparte de estas, otra lengua influyente era el guaraní en la parte litoral17.

[...]


1 Escobar, 2001, p. 338-341.

2 Lipski, 2004, p. 184.

3 http://web.archive.org/web/20140605092500/http://www.laeducacion.com/vinculos/materias/histori a/not020107.htm, 12.01.2016.

4 Fontanella de Weinberg, 1992, p. 357.

5 Lipski, 2004, 185.

6 Lipski, 2004, p.185.

7 Lipski, 2004, p.185, 186.

8 Lipski, 2004, p.186.

9 Donni de Mirande, 1992, p. 383, 384.

10 Donni de Mirande, 1992, p. 384.

11 Fontanella de Weinberg, 1992, p. 357, Lipski, 1994, p. 184.

12 Fontanellla de Weinberg, 1992, p. 357.

13 Lipski, 1994, p. 183, 184.

14 Por motivos de espacio se presenta a continuación no todos ejemplos de cada tipología que Fontanella de Weinberg enumera.

15 Fontanella de Weinberg, 1992, p. 361.

16 Fontanella de Weinberg, 1992, p. 362.

17 Fontanella de Weinberg, 1992, p. 359-365.

Details

Seiten
18
Jahr
2016
ISBN (eBook)
9783668516632
ISBN (Buch)
9783668516649
Dateigröße
645 KB
Sprache
Spanisch
Katalognummer
v370907
Institution / Hochschule
Universidad de Valladolid
Note
1,3
Schlagworte
habla espanola Argentina historia estado actual fonología morfología entonación léxico Lipski

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Titel: El habla espanola en Argentina. Su historia y estado actual