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La literatura entendida como disciplina artistica. Definición construida en base a la subjetividad como parámetro fundamental del receptor de literatura y autor de la definición de esta

Akademische Arbeit 2017 8 Seiten

Germanistik - Sonstiges

Leseprobe

La literatura entendida como disciplina artística

Definición construida en base a la subjetividad[1] como parámetro fundamental del receptor de literatura y autor de la definición de esta.

M. Eugenia de Toro Durán

Universidad de Sevilla (US)

“¿Qué es poesía?, dices

mientras clavas

en mi pupila tu pupila azul

¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

Poesía…eres tú.[2]

Remontándome al famoso escritor romántico Gustavo Adolfo Bécquer[3] comienzo por apoyarme en su Rima XXI que introduce una pregunta muy adecuada al tema que vamos a tratar.

Esta reflexión breve y en rima nos lleva a la pregunta neurálgica que nos lleva a realizar este artículo: ¿qué es literatura? Planteamos las siguientes preguntas:

¿Es literatura la poesía?[4] ¿Lo es una canción? ¿Y una de reggaetón? ¿Es literatura un anuncio en el periódico? ¿Un informe médico de una gastroenteritis? ¿El guion del parte meteorológico? ¿Es literatura cualquier libro de Charlotte Roche[5] a pesar del sentimiento de asco que provoque en la mayoría de sus lectores? ¿Puede la literatura provocar sentimientos negativos? ¿Puede producir asco en los lectores? ¿Puede ser inmoral y ser utilizada para fomentar comportamientos inadecuado? ¿Puede la literatura ser una propiedad de privada y pertenecer a su autor exclusivamente? ¿Pertenece la literatura a quién lo lee? Todas están preguntas radican en una principal: ¿Qué es la literatura?

Uno de los principales parámetros a tener en cuenta a la hora de intentar acotar el término literatura (acotar en un sentido concreto, así lo explica S. Davies: “One particular type of definition, sometimes called ‘essential’ or ‘real’ definition, has special power as an analytic tool” (S. Davies, 1991, p.188) es la subjetividad[6] de la cual no puede librarse aquella persona definidora de la literatura.

La proliferación de nuevos lectores[7] y la facilidad de acceso a la literatura colocan la subjetividad como factor principal a tener en cuenta en la definición de la misma, puesto que la define quién la consume o crítica.

Existe una delgada y estrecha línea entre literatura como un concepto amplio en el ámbito personal y literatura como un todo vale desde un punto más crítico. Es bastante común la asociación[8] o vinculación entre literatura y arte entendidas como la misma cosa. Al igual que entendemos la pintura o la danza como disciplinas artísticas[9] también la literatura es una disciplina artística en sí.

El concepto de arte comienza con una pregunta muy similar a la que podemos plantearnos al hablar del concepto de literatura: ¿podría yo llegar a hacer esto mismo que denomino arte con dedicación, esfuerzo, teoría y práctica? Si la respuesta ante esa auto-pregunta es no, puedo llegar a la conclusión que estoy ante lo que denominamos arte[10].

Denominamos “artista”[11] a la persona que hace arte, aquella persona que consigue asombrarnos con algo ya sea un cuadro, una coreografía o un escrito. Dentro del término “artista” va implícita una parte de admiración muy ligada al término de subjetividad del que tanto hablamos, sea lo que sea lo que nos asombra en ese momento. Tras el trabajo final o la exposición concluida que se nos muestra existe un proceso complejo, pero el no entender del todo el cómo de ese resultado final es lo que nos impulsa a llamar a algo arte y a alguien artista. Puesto que siendo un proceso más simple o mecánico cualquiera podría llegar a la misma conclusión o resultado final.

Reconduciendo el argumento y centrándonos de nuevo en el concepto de literatura, entiendo este como un concepto amplio y ambiguo que bajo mi percepción es sinónimo de arte. Es decir, cuando leemos algo (porque acotamos el término literatura entendiéndolo como el arte por escrito y solo así) que provoca en nosotros (el yo- lector) una sensación muy lejana a la indiferencia y que aun estudiando su técnica y la circunstancia[12] que fueron fuente de inspiración del autor no entendemos cómo (el cómo) ha podido llegar a ese trabajo final[13] es entonces cuando podemos deducir de una forma básica que estamos ante arte y por lo tanto, sinónimo de buena literatura. Puesto que la buena literatura no deja indiferente[14], marca un comienzo o un final sobre algo que se creía anteriormente, rompe o levanta alguna regla, algún movimiento, algún estilo o simplemente es el ejemplo a seguir o abandonar de algo tanto para bien como para mal.

La buena literatura no siempre tiene que ser agradable[15], entretenida, fácil de leer o con muchas páginas. La buena literatura tiene que entrar en la línea cronológica de la literatura y marcar una fecha, un antes y un después. Tiene que ser modelo de algo. Repito, tanto para bien como para mal.

Es entonces cuando se nos plantea ante nosotros la siguiente cuestión ¿la buena literatura es aquella que estudiamos? ¿No hay literatura más allá de las aulas?

A la buena literatura le tiene que seguir literatura con ganas de conseguir lo mismo o más y esa también es para mí buena literatura. Incluso la que se queda en el proceso de ser buena[16] es necesaria. Alguien que hace literatura no tiene entre sus intenciones la de dejar indiferente a sus lectores y a la crítica[17].

Llegados a este punto es importante destacar que hay mucha literatura por descubrir y por redescubrir haciendo que se mantenga un motivo esencial por el que seguir estudiando: evolución y descubrimiento (o redescubrimiento).

La literatura clásica o de “autores de peso” es la base de otra literatura posterior o actual y esta precederá a otra literatura. La continuidad de la literatura a través de los tiempos es algo que mantiene viva las letras pues la literatura se asemeja, utilizando un símil, como a “cajas” repletas de “recuerdos” y datos importantes de las épocas en las que se escribieron, llenas de intención destacando la de comunicarse con contemporáneos y con descendientes de sus contemporáneos y con la finalidad de marcar un antes y un después en algo, ya sea en la propia vida del autor como en la de los demás.

Es cierto que la literatura de “ayer” es utilizable hoy. Mucha de ella está cargada de mensajes no caducos que con un leve esfuerzo mental podemos trasladar a nuestra cotidiana actualidad. Pero tenemos “cajas” llenas de mensajes actuales también. Hay literatura actual que a su vez es buena, no es requisito indispensable para la literatura ser necesariamente clásica.

Las letras[18] son el arte imperecedero por escrito de todo lo que estamos viviendo hoy o nos preocupa hoy[19]. Muchas veces más allá de un entretenimiento de playa únicamente en alguna época del año, aunque ese sea también un buen motivo por el que escribir, la finalidad de entretener, la necesidad de un escritor de llevar a la sociedad un relato es inversamente proporcional a la necesidad que siente el lector de “consumirlo”. Una cuestión de fondo traducida en forma.

Y este último concepto remonta a la introducción de preguntas del principio sobre: ¿Qué es literatura? Y quizás más acertado sería decir ¿dónde está el límite entre lo que es y lo que no es literatura? Es difícil de definir.

Cualquier cosa escrita que nos suscita la idea de plantearnos si es literatura o no, lo es. Es decir, de una forma práctica, seguramente el ticket de la compra nunca nos suscite esa pregunta, pero si alguien lo incluyera en una novela o simplemente utilizara la lista de los artículos de la compra para hacer reflexionar a la sociedad o un solo individuo sobre la vida por escrito estaríamos ante literatura[20].

El límite sobre lo que es y no es literatura o sobre quién sea o no sea literato está estrechamente ligado al significado y respeto que tengamos al término literatura.

Creo, tanto como lectora como filóloga, en una literatura al alcance de todos, una literatura que sorprendentemente puede salir de cualquier parte, pero no creo que todos estén al alcance de lograr a hacer literatura ni tampoco creo que la literatura este en todas partes.

La forma (las palabras) en la que se envuelve el fondo (el mensaje o la intención) para tocar el “fondo” de algo, como podría ser la sociedad, o a alguien, ya sea el propio autor, el lector que lo consume o el crítico que lo trabaja, suele marca la diferencia ente literatura o un simple escrito.

Por eso, sacó en conclusión que la literatura es algo subjetivo, pues es basándonos en nuestra mirada personal e intransferible dentro de nuestras circunstancias y de cómo ha estado presente en nuestra vida a través de la cual podemos o intentamos definir un concepto tan abstracto como la literatura.

Es por esta razón por la que la Rima XXI de Gustavo Adolfo Bécquer tiene tanto sentido en este artículo, puesto que él encontraba la definición de poesía en unas pupilas azules que se le clavaban, yo como consumidora y estudiosa de la literatura resumo está en algo tan simple como “la intención es lo que cuenta”.

[...]


[1].Numerosos autores han tenido en cuenta la subjetividad como base en sus trabajos: “Ante la pregunta por la constituci6n de la subjetividad y su relación con la literatura, particularmente la novela en el siglo XIX, quisiera situarme en los límites que demarcan -y al demarcar hacen posible- la configuración de un campo emergente de identidad. Tales limites escinden, en el caso particular que nos concierne, lo blanco de lo negro, la lengua propia de la de otro, el adentro del afuera.” J. Ramos ; Revista de crítica literaria latinoamericana, (1993). También J. Larrosa; “Pedagogía profana: estudios sobre lenguaje, subjetividad, formación”, (2000), C. Cuesta; “La enseñanza de la literatura y los órdenes de la vida: lectura, experiencia y subjetividad”. (2013).

[2] El tú-poético basado en la interpretación del receptor o lector. Muchos autores hablan sobre la subjetividad en la interpretación poética como por ejemplo A. Alonso, R. Lida en Materia y forma en poesía: “Por ejemplo, «ya sale el sol» puede indicar o sugerir o expresar la satisfacción de una impaciencia, o la explosión de un momento de gozo, etcétera. Dos frases pueden tener la misma significación con diferentes valores expresivos”.

[3] Recomiendo las últimas actualizaciones de la recopilación de las Rimas y Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer, para este artículo he consultado las más actualizadas de 2016.

[4] Interesante el libro de A. Alonso, R. Lida (1955) Materia y forma en poesía donde se encuentra una reflexión profunda sobre la estilística, mencionado anteriormente en relación al tú poético presente en la Rima XXI de Gustavo Adolfo Bécquer.

[5] Los libros de Charlotte Roche son libros que provocan un efecto en la crítica y en el público que no deja indiferente, nos referimos concretamente a su polémico libro Feuchtgebiete

[6] Muchos autores han hablado sobre el subjetivismo presente en muchas disciplinas, especial atención la frase de J. R. Muñoz Torres en su artículo sobre el subjetivismo presente en el periodismo y en el hecho de informar, él hace un afirmación muy propia para esto: “Si se trata de una opinión, cosa más que probable pues como tal está formulada, será tan libre como su contraria: 'los hechos no son sagrados, las opiniones no son libres', al menos si hacemos caso al segundo juicio de la máxima – 'las opiniones son libres' – ; con lo que nos quedamos a oscuras acerca del valor de la máxima”

[7] Aumento de los clubes de lectura como síntoma del crecimiento de lectores: “Talk is no longer cheap. Moreover, according to most major book publishers and retailers it’s been downright difficult to find in most communities across the country-that was, at least, until the recent rise in the popularity of book clubs. Although the origins of this renewed popularty are difficult to trace fully, book publishers have responded to this growing interest among readers with various forms of promotional support.” McGinley, W., y Connley, K. Litrary Retailing and the (Re)making of Popular Reading.

[8] Recomiendo la lectura de Kulturwissenschaftliche, Literaturwissenschaft: disziplinäre Ansätze- theoretische Positionen-transdisziplinäre Perspektiven de A. Nünning, R. Sommer (2004)

[9] De forma general he sacado una especie de definición de disciplina artística de un texto llamado The Savage Mind de C. Lévi-Strauss en el que se entiende que la creación artística consistirá, dentro del marco inmutable en una confrontación de la estructura y del accidente, en buscar el diálogo, ya sea con el modelo, ya sea con la materia, ya sea con el utilizador, teniendo en cuenta aquél o aquella, sobre las cuales el artista está trabajando anticipadamente y sobre todo, el mensaje.

[10] En este apartado recomiendo un libro del cual he extraído una idea general más que una nota o cita concreta: Die Notwendigkeit der Kunst de E. Fischer. Un pensamiento contemporáneo, la función del arte, los orígenes del arte, el arte presente en sistemas como el capitalismo, el contenido y la forma son muchos los conceptos que aborda E. Fischer.

[11] “Pero ¿no nos defenderemos cumplidamente alegando que el verdadero amante del conocimiento está naturalmente dotado para luchar en la persecución del ser, y que no se detiene en cada una de las muchas cosas que pasan por existir, sino que sigue adelante, sin flaquear ni renunciar a su amor hasta que alcanza la naturaleza misma de cada una de las cosas que existen, y la alcanza con aquella parte de su alma a que corresponde, en virtud de su afinidad, el llegarse a semejantes especies, por medio de la cual se acerca y une a lo que realmente existe, y engendra inteligencia y verdad, librándose entonces, pero no antes, de los dolores de su parto, y obtiene conocimiento y verdadera vida y alimento verdadero,?” Este fragmento del libro República 490a, Edición del Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1969, traducción de José Manuel Pebón y Manuel Fernández Galiano.

[12] Las circunstancias del autor influyen en lo que escribe. “Much like science fiction or speculative texts, films set in a different era or geographical location to their time and place of production often have as much, if not more, to say about that place and time than about their imaginary historical locales.” A. Mcleer Practical Perfection? – The Nanny Negotiates Gender, Class, and Family Contradictions in 1960s Popular Culture.

[13] Muchos autores hablan de la literatura como arte JO Cofré en su libro Filosofía del arte y de la literatura cita: “Toda obra de arte produce un efecto y ese efecto es asumido y co-producido por el receptor. Éste es un hecho inalienable del fenómeno artístico. (…)Y esto por la sencilla razón de que la obra de arte no puede explicarse ni constituirse sin la participación activa del público al cual va dirigida.” Volviendo al hecho que explicábamos antes: la literatura al igual que la danza o la pintura necesitan de la participación de un público (lectores) activo para el cual está pensando y dirigido.

[14] T. Eagleton en su libro Una introducción a la teoría de la literatura dice: “Haciendo a un lado los valores meramente "literarios", la forma de evaluar las obras literarias se relacionaba estrechamente con juicios de mayor peso acerca de la naturaleza de la historia y de la sociedad vistas en conjunto. Frente a enfoques críticos que veían la disección de los textos literarios como una especie de descortesía, equivalente, en lo literario, a graves heridas corporales, promovió el análisis detalladísimo de esos sacrosantos objetos.” Estos reglones afirman como otros autores han expuesto que la evaluación de una obra en muchas ocasiones va más allá de lo meramente literario.

[15] Me remito de nuevo al libro de Charlotte Roche Feuchtgebiete que aun siendo un libro poco agradable en temática, la crítica lo valora y ensalzar por muchos otros motivos.

[16] R. Escarpit, sociólogo, señala que “hay una ciencia estética, una ciencia ideológica, una ciencia sociológica de la literatura. Sin duda, es posible tender puentes entre ellas y abrir puertas, pero es de temer que la palabra literatura no sobreviva a ello” La literatura de alguna forma es necesaria o encuentra un papel importante en muchos ámbitos, es por eso la idea de que la literatura que se queda en el proceso y no a de ser “memorable” también es importante. Pues como afirma Escarpit desde mi interpretación la literatura es un concepto de muchos conceptos y necesaria toda ella.

[17] “La crítica literaria necesita replantearse la cuestión de los valores si busca, superando el encierro hipertécnico, hablar sobre tópicos que no se inscriben en el territorio cubierto por otras disciplinas sociales. (…) La literatura es socialmente significativa porque algo, que captamos con dificultad, se queda en los textos y puede volver a activarse una vez que éstos han agotado otras funciones sociales.” B. Sarlo Revista de crítica cultural (1997)

[18] Recomendable la lectura de Historia, filosofía y la enseñanza de las ciencias: la aproximación actual de M.R Matthews Enseñanza de las ciencias (Revista de investigación) donde se habla de una idealización actual de las ciencias en detrimento de las letras.

[19] Es importante discernir que el arte de hoy en día representa una tarea para el pensamiento, enfatiza que “aprender a ver todo junto en lo uno” era la guía primordial en el pensamiento humano y, desde Platón, era la tarea del filósofo dialéctico. Este pensamiento lo he encontrado a lo largo de las lecturas que he realizado para la elaboración de este artículo, entre otros me he apoyado sobre todo en Die Aktualität des Schönen de Hans- Georg Gadamer (1977)

[20] Para la conclusión de este artículo he encontrado un gran apoyo en ¿Qué es literatura? R.H. Castigano.

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Seiten
8
Jahr
2017
ISBN (eBook)
9783668630338
Dateigröße
525 KB
Sprache
Spanisch
Katalognummer
v385450
Institution / Hochschule
Universidad de Sevilla
Schlagworte
definición

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